Para entender Divi 5, debemos dejar de verlo como un simple plugin o una plantilla aislada. Divi es un ecosistema completo. A diferencia de otros constructores visuales que funcionan como "parches" sobre un tema de terceros, Divi ha sido diseñado desde su concepción como una solución integral donde el Tema y el Constructor trabajan en perfecta sintonía.
El Tema de Divi es mucho más que el diseño superficial que ves al instalarlo. Es la arquitectura sobre la que se construye todo tu sitio web. Su función principal es proporcionar la consistencia global:
El Divi Builder es la capa visual que vive sobre el tema. Es donde ocurre la magia creativa. Su característica diferencial es la edición en tiempo real (front-end). Mientras que el Tema define las reglas, el Builder te da las herramientas para romperlas (o personalizarlas) según lo necesites:
Imagina que el Tema es el lienzo y las guías de estilo de una obra de arte, y el Builder es el set completo de pinceles, pinturas y espátulas. Divi no es solo el lienzo o solo los pinceles; es la combinación de ambos trabajando juntos para que no tengas que preocuparte por si tus herramientas son compatibles con tu superficie de trabajo.
En las próximas lecciones, veremos cómo esta integración profunda es la que permite que, al modificar un ajuste en el Tema, todo el diseño creado con el Builder se actualice automáticamente, ahorrándote horas de trabajo manual.
Una de las mayores fortalezas de Divi 5 es su democratización del diseño web. No es una herramienta exclusiva para programadores ni tampoco una herramienta limitada para principiantes; es una plataforma diseñada para escalar según las necesidades del usuario. Su versatilidad permite que distintos perfiles encuentren en él el compañero ideal para sus proyectos.
Si no tienes conocimientos de código o diseño avanzado, Divi es tu puerta de entrada al mundo digital:
Para quienes viven del diseño, el tiempo es dinero. Divi 5 permite pasar del concepto a la realidad a una velocidad vertiginosa:
Para equipos que gestionan múltiples clientes, Divi 5 se convierte en una herramienta de producción industrial:
Divi 5 no tiene un perfil único. Está diseñado para aquellos que buscan el equilibrio perfecto entre facilidad visual y potencia técnica. Si valoras el control, la rapidez y la escalabilidad, Divi es la herramienta que te permitirá evolucionar desde un sitio personal hasta complejos ecosistemas comerciales.
La versatilidad de Divi 5 lo convierte en una "navaja suiza" para el desarrollo web. Aunque permite crear casi cualquier cosa, su arquitectura destaca especialmente en escenarios donde la combinación de diseño visual, rendimiento y facilidad de gestión es fundamental.
Es quizás el uso más extendido. Divi permite diseñar páginas de aterrizaje enfocadas en objetivos específicos (venta, registro, leads) con una velocidad asombrosa:
Para empresas que necesitan mantener una identidad visual estricta, Divi 5 es imbatible gracias a su Sistema de Presets:
Divi 5 ha revolucionado la creación de tiendas con WooCommerce al permitir personalizar el look & feel de elementos que antes eran rígidos:
Para creadores de contenido, la clave es la legibilidad y la gestión de contenido:
Divi 5 es el estándar para proyectos donde el tiempo de desarrollo es limitado pero el resultado final debe ser de alta calidad visual. Ya sea una web sencilla de marca personal o un eCommerce complejo con cientos de productos, Divi se adapta a la escala que necesites.
El cambio más significativo de Divi 5 no es visual, sino estructural. El "motor" de un constructor visual es el conjunto de scripts y procesos que traducen tus clics en el editor en código (HTML/CSS) que el navegador finalmente interpreta. En las versiones anteriores, este proceso estaba limitado por una arquitectura basada en el estándar clásico de WordPress, lo que generaba lo que llamamos "deuda técnica".
La necesidad de este cambio responde a tres pilares fundamentales:
Para el desarrollador, este motor significa que el "bloat" o sobrecarga de código ha sido minimizado. Ya no dependemos tanto de la potencia de procesamiento del servidor para renderizar la página; ahora, la carga se distribuye de forma más eficiente, lo que se traduce en:
El paso de la versión 4 a la 5 no es una simple actualización incremental; representa un cambio de paradigma en la forma en que el constructor gestiona la información. Mientras que Divi 4 se diseñó bajo los estándares de desarrollo web de hace una década, Divi 5 ha sido reconstruido desde cero pensando en la eficiencia y la tecnología moderna.
Una de las diferencias más notables es la manera en que se genera el HTML de tu sitio. Divi 4, debido a su estructura legacy, tendía a generar una gran cantidad de contenedores anidados (lo que coloquialmente llamamos "div soup") para conseguir diseños complejos. Divi 5 cambia esto radicalmente: su nuevo motor produce un código HTML mucho más limpio, semántico y estructurado. Esto no solo facilita que los buscadores entiendan mejor tu contenido (SEO), sino que reduce drásticamente la carga de trabajo que debe realizar el navegador del visitante para renderizar la página.
En la versión 4, el constructor dependía constantemente de peticiones al servidor para procesar cada cambio que realizabas, lo que podía causar latencia o "lag" en entornos con hosting compartido o diseños muy pesados. En Divi 5, se ha desacoplado el editor del servidor. La interfaz ahora es increíblemente reactiva y rápida porque procesa gran parte de las acciones en el navegador del usuario. El resultado es una experiencia de diseño mucho más fluida, donde los cambios se aplican al instante, sin interrupciones ni tiempos de espera.
Divi 4 solía cargar una gran parte de sus librerías de estilos y scripts de forma global, independientemente de si los módulos específicos estaban presentes en la página o no. Divi 5 implementa una carga modular y selectiva. Si tu diseño no incluye un formulario, los archivos necesarios para los formularios simplemente no se cargan. Esta optimización inteligente reduce el peso del paquete de datos inicial de tu página, permitiendo que el sitio cargue mucho más rápido y obteniendo puntuaciones superiores en las métricas de Core Web Vitals.
El rendimiento no es un añadido opcional en Divi 5; es un pilar central sobre el que se ha reconstruido toda la herramienta. En la web actual, donde los buscadores penalizan los sitios lentos y los usuarios abandonan las páginas que tardan más de tres segundos en cargar, esta versión marca un antes y un después en cómo se entrega el contenido al navegador.
Los Core Web Vitals (métricas de experiencia de usuario de Google) dependen directamente de cómo se construye una web. Divi 5 mejora estos tres indicadores clave:
Uno de los mayores problemas históricos de los constructores visuales era la "inflación del DOM" (crear demasiadas etiquetas div para estructuras simples). Divi 5 utiliza un enfoque minimalista. Por cada elemento que añades, el sistema genera el código mínimo indispensable. Menos nodos en el árbol DOM significa que el navegador necesita menos memoria y menos potencia de CPU para dibujar tu página, logrando que sitios complejos funcionen con la misma agilidad que sitios estáticos.
Divi 5 abandona la carga global de archivos. Si en una página específica no estás utilizando un módulo de vídeo o un carrusel, los estilos y scripts asociados a esos componentes simplemente no se cargan. Esta "carga bajo demanda" reduce el tamaño de las peticiones HTTP iniciales. Al enviar menos bytes al navegador del cliente, la web no solo carga más rápido en conexiones de fibra, sino que es considerablemente más eficiente en dispositivos móviles con redes 4G o 5G inestables.
Gracias a estas mejoras arquitectónicas, muchas de las "recetas" tradicionales de optimización para Divi (como el uso excesivo de plugins externos de caché avanzada o minificación agresiva) ahora son menos críticas. Aunque el hosting y la calidad de las imágenes siguen siendo importantes, Divi 5 hace gran parte del trabajo pesado desde el propio núcleo, permitiéndote concentrarte en el diseño en lugar de en la depuración técnica constante.
La transición a Divi 5 no es un salto al vacío. El equipo de Elegant Themes ha diseñado esta versión no solo pensando en el rendimiento actual, sino en garantizar la estabilidad a largo plazo de tus proyectos. La clave de esta evolución reside en un sistema inteligente de compatibilidad que protege tu trabajo previo mientras abre la puerta a las tecnologías de desarrollo web del futuro.
La mayor preocupación al actualizar un constructor visual suele ser la pérdida de diseños o la rotura de elementos. Divi 5 incluye un Migrator integrado que analiza tu sitio web antes de realizar el cambio. Este sistema clasifica tus elementos en dos categorías:
Divi no vive aislado. Al ser un estándar en la industria, miles de desarrolladores crean plugins, módulos y extensiones para el ecosistema. La arquitectura de Divi 5 se ha abierto para que estos desarrolladores puedan migrar sus herramientas al nuevo formato. Gracias a la transparencia de este proceso y a la documentación técnica avanzada, el mercado de Divi está actualizándose rápidamente, asegurando que tus herramientas favoritas sigan siendo compatibles y optimizadas para el nuevo motor.
Divi 5 ha sido reescrito con una visión a largo plazo. Al abandonar las dependencias de código antiguo y adoptar una estructura basada en JSON y una API más flexible, el constructor está ahora mucho más alineado con el rumbo que está tomando el núcleo de WordPress. Esta nueva base permite:
La arquitectura de Divi 5 está diseñada para ser extremadamente eficiente, pero el rendimiento real de tu sitio web sigue dependiendo en gran medida de la infraestructura donde se aloje. Un hosting mal optimizado puede anular las mejoras de velocidad que aporta el nuevo motor, por lo que elegir un servidor adecuado es la primera decisión estratégica de cualquier proyecto.
Divi 5 requiere recursos de servidor que permitan ejecutar procesos de forma rápida. No se trata solo de espacio en disco, sino de la capacidad de procesamiento (CPU) y la gestión de la memoria RAM. Un hosting "barato" o saturado, que agrupa miles de sitios web en un solo servidor sin aislamiento, suele ser el principal cuello de botella que causa lentitud en la carga del editor y problemas de estabilidad.
Para garantizar que Divi 5 funcione con fluidez y sin errores, tu proveedor de hosting debe cumplir, como mínimo, con los siguientes estándares de configuración:
La elección del tipo de hosting impacta directamente en tu flujo de trabajo:
Más allá de las especificaciones técnicas, prioriza proveedores que ofrezcan:
PHP es el lenguaje de programación sobre el que corre WordPress y, por extensión, Divi 5. La versión de PHP que utiliza tu servidor actúa como el motor que procesa todas las instrucciones de tu sitio web. Utilizar una versión obsoleta no solo limita las capacidades de Divi 5, sino que también pone en riesgo la seguridad y el rendimiento general de tu proyecto.
Divi 5 ha sido desarrollado aprovechando las optimizaciones de rendimiento y las nuevas funcionalidades introducidas en las versiones modernas de PHP. Ejecutar Divi 5 en versiones antiguas genera dos problemas fundamentales:
Para asegurar que todas las funciones de Divi 5 operen correctamente, incluyendo su nuevo sistema de renderizado y las herramientas del Theme Builder, se establecen las siguientes directrices:
Puedes comprobar qué versión está ejecutando tu sitio directamente desde tu panel de WordPress sin necesidad de acceder al servidor:
Si tu versión es inferior a la recomendada, el proceso de actualización se realiza desde el panel de control de tu hosting (cPanel, Plesk o el panel propio de tu proveedor). Busca la opción denominada "Selector de PHP" o "Configuración PHP". Siempre es recomendable realizar una copia de seguridad completa antes de cambiar la versión de PHP, aunque en entornos modernos con WordPress actualizado, el cambio suele ser transparente e inmediato.
La estabilidad de tu proyecto no depende solo de Divi 5, sino del entorno sobre el que se ejecuta: WordPress. Al igual que Divi evoluciona para aprovechar las últimas tecnologías web, el núcleo de WordPress avanza constantemente para ofrecer mejores herramientas, mayor seguridad y optimizaciones de rendimiento. Ejecutar Divi 5 en una versión desactualizada de WordPress es, en la práctica, limitar el potencial de ambas herramientas.
Divi 5 ha sido diseñado utilizando las APIs más recientes y eficientes de WordPress. Cada nueva versión del CMS incluye correcciones de seguridad, mejoras en la gestión de la base de datos y optimizaciones en la carga de archivos. Trabajar con una versión del núcleo obsoleta significa que tu sitio no solo carecerá de estas protecciones, sino que podría presentar incompatibilidades técnicas donde el constructor visual intente llamar a funciones que tu WordPress antiguo aún no posee.
Para garantizar el funcionamiento óptimo de Divi 5 en 2026, la política debe ser siempre mantener la instalación en la versión más reciente y estable ofrecida por WordPress.org.
Actualizar WordPress no es solo una tarea de mantenimiento, es una estrategia de supervivencia digital por varias razones clave:
En un entorno de trabajo profesional, siempre debes probar las actualizaciones antes de aplicarlas en producción. Si gestionas múltiples sitios, utiliza un entorno de staging (pre-producción) donde puedas actualizar WordPress y verificar que Divi 5 funcione sin incidencias. Una vez validada la compatibilidad, procede a actualizar tu sitio principal de manera inmediata.
La obtención de los archivos oficiales de Divi 5 es el primer paso crítico para garantizar la seguridad y el rendimiento de tu sitio web. Al ser un producto de pago (software comercial), es fundamental descargar el paquete de instalación directamente desde la fuente oficial para evitar versiones alteradas, código malicioso o archivos corruptos que puedan comprometer tu proyecto.
Para descargar Divi, debes iniciar sesión en el sitio web oficial de Elegant Themes utilizando las credenciales de tu cuenta. Es importante recordar que el acceso a las descargas y a las actualizaciones automáticas está vinculado a una suscripción activa (ya sea anual o de por vida). Si tu licencia ha expirado, no podrás acceder a las últimas versiones del constructor ni recibirás las actualizaciones críticas de seguridad.
Antes de proceder, asegúrate de tener claros dos aspectos fundamentales:
El proceso es directo y está diseñado para ser sencillo:
.zip. No es necesario descomprimir este archivo antes de subirlo a WordPress; el CMS lo instalará directamente desde el paquete comprimido.Una vez descargado, el archivo divi.zip es todo lo que necesitas para comenzar la instalación. Guárdalo en una ubicación segura en tu equipo, aunque siempre podrás volver a descargarlo desde tu cuenta oficial si es necesario.
Una vez que tienes el archivo divi.zip en tu equipo, el proceso de instalación dentro de WordPress es directo y estandarizado. Al ser Divi un tema premium, no se encuentra en el repositorio público de WordPress.org, por lo que la instalación debe realizarse de forma manual subiendo el paquete que obtuviste en el paso anterior.
Para comenzar, debes acceder al panel de administración de tu WordPress (típicamente tusitio.com/wp-admin). Una vez dentro:
Tras hacer clic en "Subir tema", aparecerá un campo para seleccionar el archivo. Sigue estos pasos:
divi.zip que descargaste previamente.Uno de los errores más frecuentes al instalar Divi ocurre cuando el servidor tiene configurado un límite de subida de archivos pequeño (comúnmente 2MB o 8MB). Si al intentar subir el archivo recibes un error indicando que "el archivo excede el tamaño máximo permitido", no significa que Divi esté roto, sino que tu hosting está bloqueando la subida. En este caso, tienes dos opciones:
php.ini o .htaccess de tu servidor para aumentar los valores de upload_max_filesize y post_max_size./wp-content/themes/ de tu instalación mediante un cliente FTP como FileZilla.Una vez que WordPress confirme la instalación exitosa, verás un mensaje en pantalla indicándolo. Haz clic en el enlace Activar que aparece en ese mismo mensaje. A partir de este momento, Divi 5 será el tema activo de tu sitio web y podrás comenzar a utilizar sus herramientas de diseño y construcción en cualquier página o entrada.
La activación de la licencia es el paso final indispensable para completar la instalación de Divi 5. Aunque el tema funciona después de subir el archivo .zip, el constructor quedará "limitado" hasta que verifiques tu propiedad del software. Esta activación no es un mero trámite administrativo; es la llave que desbloquea las funciones conectadas a los servidores de Elegant Themes, fundamentales para el mantenimiento y la creatividad.
Para activar la licencia, necesitas dos datos únicos que vinculan tu instalación de WordPress con tu cuenta de usuario. No utilices tu correo electrónico y contraseña de acceso al sitio, sino la información de tu suscripción:
Una vez que tengas tu nombre de usuario y tu API Key a mano, sigue este procedimiento dentro de tu WordPress:
Si la información es correcta, el sistema validará la licencia automáticamente y verás que los mensajes de aviso sobre la falta de licencia desaparecen. Si aparece algún error, verifica que no haya espacios en blanco extra antes o después del código de la API Key.
Mantener Divi 5 activado proporciona beneficios críticos para la salud y productividad de tu proyecto:
Recuerda que tu licencia es válida para un número determinado de sitios web según tu plan (Anual o Lifetime). Si gestionas múltiples proyectos, asegúrate de tener una licencia con suficientes activaciones disponibles o utiliza las credenciales correspondientes a cada cliente si el sitio es gestionado por terceros.
La interfaz de Divi 5 ha sido rediseñada bajo una premisa fundamental: eliminar la fricción entre la idea creativa y su ejecución. Al abrir el constructor visual, lo primero que notarás es un entorno mucho más limpio, enfocado en el contenido y con una latencia reducida al mínimo. La interfaz ya no "compite" con tu diseño, sino que se retrae para dejarte trabajar, apareciendo solo cuando la necesitas.
El centro de la experiencia es el lienzo, una representación real de cómo se verá tu página en el navegador. En Divi 5, el canvas es más estable; la navegación por la página mientras estás en modo edición es fluida, eliminando esos saltos de pantalla que podían ocurrir en versiones anteriores. Al hacer scroll o desplazarte, los elementos se mantienen en su sitio, permitiéndote tener una visión clara de la estructura jerárquica de tu diseño sin distracciones.
En la parte superior, encontrarás la barra de herramientas principal. En Divi 5, esta barra ha sido simplificada para ofrecer acceso rápido a las funciones más críticas:
Los paneles donde editas los textos, colores y estilos de cada módulo han recibido una optimización importante. En lugar de paneles que obstruyen toda la pantalla, Divi 5 utiliza un sistema de modales inteligentes que puedes mover, anclar o redimensionar. Esto te permite tener el panel de configuración abierto en una zona de la pantalla mientras observas cómo cambian los ajustes en el elemento en tiempo real en la otra parte del lienzo.
Divi 5 apuesta por una interfaz altamente contextual. Esto significa que los iconos y opciones de edición no están siempre visibles, sino que aparecen al pasar el ratón (hover) sobre el elemento. Esta "limpieza visual" reduce el ruido en la pantalla, permitiéndote juzgar la estética real de tu diseño sin iconos de configuración interfiriendo en tu visión, una mejora fundamental para los diseñadores que buscan la perfección visual.
El flujo de trabajo en Divi 5 no es una serie de pasos aleatorios, sino un proceso iterativo y lógico. Al entender este ciclo, pasarás de "luchar contra la herramienta" a construir de manera fluida y profesional. La clave reside en respetar la jerarquía estructural y dominar el sistema de pestañas de configuración que Divi aplica de forma consistente en todos sus módulos.
Todo diseño en Divi comienza respetando su estructura base. No puedes insertar un módulo en el vacío; necesitas un contenedor. Este es el orden lógico que debes seguir siempre:
Una vez que tienes la estructura, el flujo de trabajo dentro de cada módulo sigue una regla de oro. Cada vez que abras los ajustes de un módulo, encontrarás tres pestañas principales que dictan tu flujo:
El flujo de trabajo profesional nunca termina en la versión de escritorio. Divi 5 facilita un flujo constante de "Diseñar - Verificar - Ajustar":
Gracias al nuevo motor de Divi 5, el flujo de guardado es más rápido. Sin embargo, adopta la costumbre de realizar guardados periódicos. Si cometes un error grave, el sistema de historial (que ahora es mucho más preciso) te permite volver atrás en tus acciones paso a paso. No temas experimentar, ya que el flujo de trabajo moderno está diseñado para que puedas probar diseños y descartarlos instantáneamente sin afectar a la estructura de tu sitio web.
El salto hacia Divi 5 no es solo una actualización de funciones; es una reescritura total de la lógica interna del constructor. Comparar la versión 5 con el "editor clásico" (Divi 4 y versiones anteriores) es como comparar un vehículo con motor de combustión tradicional frente a uno eléctrico de última generación: el propósito es el mismo, pero la eficiencia, la respuesta y la tecnología subyacente son radicalmente distintas.
La diferencia más profunda es invisible para el ojo, pero fundamental para el rendimiento. El editor clásico dependía en gran medida de procesos en el servidor (PHP) para renderizar cada cambio. Esto generaba latencia, especialmente en configuraciones de hosting compartido. Divi 5 ha trasladado gran parte de esa carga al navegador del cliente utilizando un motor moderno basado en JavaScript. El resultado es un editor que "vuela": no hay esperas para aplicar estilos, mover elementos o cambiar configuraciones.
Uno de los puntos débiles históricos del editor clásico era la generación excesiva de etiquetas (la famosa "div soup" o sopa de divs). Para lograr diseños complejos, el editor antiguo anidaba contenedores innecesarios, lo que penalizaba el SEO y la velocidad de carga. Divi 5 utiliza un enfoque de código limpio. Genera el HTML mínimo indispensable, utilizando etiquetas semánticas modernas. Esto significa que lo que construyes en el editor es, proporcionalmente, mucho más ligero y rápido para Google que lo que generabas antes.
El editor clásico a menudo saturaba la pantalla con barras de herramientas, menús flotantes y botones que permanecían estáticos. Divi 5 adopta una filosofía de interfaz contextual:
En el editor clásico, ajustar un diseño para móviles a veces requería cambiar de vista, modificar valores y volver a comprobar el escritorio, con una sensación de "desconexión" entre las vistas. Divi 5 mejora la reactividad: al ajustar parámetros para móvil, la transición visual y la lógica de herencia de estilos es mucho más precisa. El sistema de Presets y la gestión de CSS integrado permiten que lo que definas en un dispositivo se herede correctamente al resto sin necesidad de parches manuales, algo que solía ser un dolor de cabeza en el editor antiguo.
El editor clásico solía cargar todas las librerías necesarias para todos los módulos de Divi al iniciar la página, independientemente de si los usabas o no. Divi 5 es inteligente: solo carga los archivos necesarios para los elementos presentes en tu diseño actual. Esto no solo hace que el editor se abra más rápido, sino que mejora drásticamente las métricas de rendimiento de la página publicada desde el primer momento.
En Divi 5, las secciones son el contenedor de nivel superior y la base fundamental de cualquier layout. A diferencia de las versiones heredadas, la arquitectura de Divi 5 —construida desde cero sobre un framework React— trata a las secciones no solo como cajas contenedoras estáticas, sino como nodos de un sistema de diseño inteligente, optimizado para renderizado instantáneo y escalabilidad.
Al insertar una sección, accedes a un catálogo inteligente que prioriza dos motores de maquetado nativos modernos, eliminando la dependencia de hacks de CSS antiguos:
Al seleccionar una sección en el lienzo, el panel lateral derecho se activa con tres pestañas fundamentales:
Las filas son uno de los elementos fundamentales de la estructura de diseño de Divi 5. Se encuentran dentro de las secciones y permiten organizar el contenido en diferentes columnas para construir la estructura visual de una página.
Entender cómo funcionan las filas es esencial para trabajar correctamente con Divi 5, ya que prácticamente cualquier diseño que realices utilizará este elemento para distribuir textos, imágenes, botones, formularios y otros módulos.
Una fila es un contenedor que se coloca dentro de una sección y que permite definir cómo se distribuirá el contenido horizontalmente. A diferencia de una sección, que establece una zona general de la página, la fila se encarga principalmente de organizar los elementos que contiene.
Dentro de una fila puedes crear una o varias columnas. Posteriormente, cada columna puede contener uno o varios módulos de Divi.
La estructura básica de una página creada con Divi puede entenderse de la siguiente manera:
Por ejemplo, una sección puede contener una fila de dos columnas. En la primera columna puedes colocar un título y un texto, mientras que en la segunda puedes colocar una imagen.
Para trabajar correctamente con Divi 5 es importante entender que una fila no es simplemente un elemento visual más. Forma parte de la estructura que determina cómo se organiza el contenido.
Una estructura habitual podría ser:
Sección
└── Fila
├── Columna 1
│ ├── Título
│ └── Texto
└── Columna 2
└── Imagen
También puedes crear estructuras más sencillas. Por ejemplo, una sección puede contener una fila de una sola columna y dentro de ella colocar un módulo de texto, una imagen y un botón.
Esta separación entre estructura y contenido permite construir diseños complejos manteniendo una organización clara dentro del constructor visual.
Cuando añades una nueva fila en Divi 5 puedes seleccionar diferentes estructuras de columnas. La elección dependerá del contenido que quieras mostrar.
Algunas de las distribuciones más habituales son:
No es necesario utilizar siempre la misma distribución. Una página profesional puede combinar diferentes filas dentro de una misma sección para conseguir una composición visual más dinámica.
Para añadir una fila debes situarte dentro de una sección que permita incorporar contenido y seleccionar la opción correspondiente para crear una nueva fila.
Divi mostrará las diferentes estructuras de columnas disponibles. Después de seleccionar una distribución, podrás añadir los módulos correspondientes dentro de cada columna.
Por ejemplo, para crear un bloque de presentación con texto a la izquierda e imagen a la derecha, puedes utilizar una fila de dos columnas:
La ventaja de trabajar de esta forma es que puedes modificar posteriormente la estructura sin tener que reconstruir todo el contenido de la página.
Las filas disponen de diferentes opciones de configuración que permiten controlar tanto su apariencia como su comportamiento dentro de la página.
Entre los ajustes más importantes se encuentran los relacionados con:
Estas opciones permiten adaptar una misma estructura a diferentes tipos de diseño sin necesidad de crear una versión independiente para cada dispositivo.
Uno de los aspectos más importantes al trabajar con filas es determinar cuánto espacio deben ocupar dentro de la página.
En muchos diseños no interesa que el contenido ocupe todo el ancho disponible de la pantalla. En su lugar, se establece un ancho máximo que permite mantener una lectura cómoda y una composición visual equilibrada.
Por ejemplo, una fila utilizada para mostrar un texto puede tener una anchura máxima limitada para evitar que las líneas sean excesivamente largas. En cambio, una fila destinada a una galería o a determinados elementos visuales puede necesitar aprovechar una mayor parte del ancho disponible.
La decisión debe tomarse en función del contenido y no simplemente aplicando el mismo valor a todas las filas.
El espaciado permite controlar la separación entre la fila y los elementos que la rodean, así como el espacio interno disponible para su contenido.
Es importante diferenciar entre margen y relleno o padding. El margen crea espacio alrededor del elemento, mientras que el padding genera espacio entre los límites del elemento y su contenido.
Una correcta utilización de ambos valores permite crear diseños más equilibrados sin recurrir a elementos adicionales únicamente para generar espacios.
En Divi 5 es recomendable evitar utilizar demasiados espaciadores o soluciones artificiales para separar elementos cuando el propio sistema de espaciado puede resolverlo de forma más limpia.
Las filas también pueden utilizarse para crear bloques visuales mediante fondos.
Puedes utilizar diferentes tipos de fondo dependiendo del diseño:
Sin embargo, no siempre es necesario aplicar el fondo a la fila. En determinadas situaciones puede ser más apropiado utilizar la sección como contenedor visual principal y dejar la fila encargada exclusivamente de organizar el contenido.
Separar correctamente estas responsabilidades ayuda a mantener una estructura más fácil de modificar y mantener.
Una fila debe funcionar correctamente en diferentes tamaños de pantalla. El hecho de que una distribución tenga buen aspecto en un ordenador no significa que vaya a funcionar automáticamente de la misma manera en un teléfono móvil.
Una fila con cuatro columnas, por ejemplo, puede ser perfecta para mostrar cuatro servicios en escritorio, pero necesitar una distribución diferente en dispositivos pequeños.
Divi permite establecer ajustes específicos para diferentes dispositivos, por lo que puedes modificar aspectos como:
La recomendación general es diseñar pensando desde el principio en el comportamiento responsive, en lugar de intentar solucionar todos los problemas al final del proyecto.
En determinados diseños puede ser necesario crear estructuras más complejas utilizando diferentes niveles de organización.
Antes de crear una estructura excesivamente complicada conviene analizar si realmente es necesaria. Una estructura sencilla suele ser más fácil de mantener, modificar y adaptar a diferentes dispositivos.
En Divi 5, como norma general, es preferible utilizar la estructura mínima necesaria para conseguir el diseño buscado.
Cuando una fila contiene una estructura que vas a utilizar varias veces, puedes aprovechar las herramientas de reutilización de Divi para evitar tener que reconstruirla manualmente.
Esto resulta especialmente útil para elementos repetitivos como:
La reutilización permite ahorrar tiempo y mantener una mayor coherencia entre las diferentes páginas de un proyecto.
Una estructura bien organizada facilita considerablemente el mantenimiento de una web. Algunas buenas prácticas recomendables son:
Uno de los errores más frecuentes al comenzar con Divi es utilizar demasiadas filas para conseguir efectos que podrían resolverse mediante las opciones de diseño de una única fila.
Otro problema habitual consiste en utilizar valores de margen y padding excesivos. Esto puede provocar que una página se vea correctamente en un dispositivo pero presente espacios desproporcionados en otros.
También es frecuente crear filas independientes para elementos que deberían formar parte de una misma composición. Antes de añadir una nueva fila conviene preguntarse si realmente se necesita una estructura diferente.
Una buena estructura debe ser suficientemente flexible para adaptarse al contenido y a los diferentes dispositivos.
Imagina que quieres crear una sección para mostrar tres servicios de una empresa.
Una estructura sencilla podría ser:
Sección: Servicios
└── Fila
├── Columna 1
│ └── Servicio 1
├── Columna 2
│ └── Servicio 2
└── Columna 3
└── Servicio 3
Cada columna puede contener un módulo de imagen, un título, un texto descriptivo y un botón.
En escritorio los tres servicios pueden aparecer horizontalmente. En dispositivos móviles, la estructura puede adaptarse para mostrar los servicios uno debajo de otro.
Este ejemplo muestra por qué las filas son tan importantes: permiten definir la distribución general sin tener que controlar individualmente la posición de cada elemento.
Cuando trabajas en proyectos profesionales, es importante no pensar en las filas únicamente como elementos visuales. También forman parte de la arquitectura interna de la página.
Una buena organización facilita tareas posteriores como modificar el diseño, adaptar la web a nuevos dispositivos, reutilizar componentes o realizar cambios globales mediante presets y otros sistemas de diseño.
Por este motivo, antes de empezar a colocar módulos conviene tener clara la estructura de la página: qué zonas existirán, qué contenido pertenece a cada una y cómo deberá comportarse en diferentes tamaños de pantalla.
Las filas de Divi 5 son el elemento que permite organizar y distribuir el contenido dentro de las secciones. Su función principal es servir como estructura para las columnas y los módulos que forman cada bloque de una página.
Dominar las filas es fundamental para trabajar de forma eficiente con Divi 5. Una buena utilización de sus estructuras, anchuras, espaciados y opciones responsive permite crear páginas más ordenadas, adaptables y fáciles de mantener.
A medida que avances en el curso, comprobarás que conceptos como los presets, el diseño responsive, el Theme Builder y la reutilización de layouts se apoyan en gran medida en una correcta organización de secciones, filas, columnas y módulos.
Las columnas son uno de los elementos fundamentales para organizar el contenido dentro de una fila en Divi 5. Permiten distribuir horizontalmente los módulos y crear diferentes composiciones para estructurar una página de forma clara y visualmente equilibrada.
Mientras que las secciones definen las grandes zonas de una página y las filas organizan el contenido dentro de ellas, las columnas determinan cómo se reparte ese espacio entre los diferentes bloques de contenido.
Una columna es un espacio dentro de una fila en el que se pueden colocar uno o varios módulos de Divi.
Por ejemplo, una fila de dos columnas puede dividir el espacio disponible en dos zonas. En una de ellas podemos colocar un título y un texto, mientras que en la otra podemos colocar una imagen.
La estructura básica sería:
Sección
└── Fila
├── Columna 1
│ └── Módulos
└── Columna 2
└── Módulos
Las columnas son, por tanto, el elemento que conecta la estructura de la fila con el contenido que finalmente verá el usuario.
Divi permite crear filas con diferentes distribuciones de columnas. La elección dependerá del tipo de contenido y del diseño que quieras conseguir.
Algunas de las estructuras más habituales son:
También puedes utilizar diferentes proporciones para crear composiciones más interesantes y adaptadas al contenido.
La distribución de columnas no debería elegirse únicamente por motivos estéticos. Es importante tener en cuenta la cantidad y el tipo de contenido que contendrá cada columna.
Por ejemplo, si una columna contiene un texto extenso y otra únicamente una imagen, probablemente no tenga sentido utilizar dos columnas exactamente iguales. Una distribución asimétrica puede proporcionar un resultado más equilibrado.
Antes de elegir una estructura conviene preguntarse:
La estructura debe adaptarse al contenido y no al contrario.
Las columnas iguales son una buena opción cuando los elementos tienen una importancia y una cantidad de contenido similares.
Por ejemplo, una sección de tres servicios puede utilizar tres columnas con la misma anchura:
Servicio 1 | Servicio 2 | Servicio 3
En cambio, cuando existe una diferencia clara entre los contenidos, puede ser más adecuado utilizar columnas asimétricas.
Un ejemplo habitual es una sección de presentación:
Texto principal | Imagen
Mayor espacio | Menor espacio
De esta forma se puede dar mayor protagonismo al contenido que realmente lo necesita.
Una columna puede contener diferentes módulos. Esto permite combinar varios elementos dentro de un mismo bloque.
Por ejemplo, una columna puede contener:
Otra columna de la misma fila podría contener únicamente una imagen.
Esta flexibilidad permite crear composiciones muy diferentes utilizando la misma estructura básica.
El orden de los módulos dentro de una columna es importante porque determina cómo se presenta el contenido al usuario.
Una estructura habitual para un bloque de contenido podría ser:
Columna
├── Imagen
├── Título
├── Texto
└── Botón
Sin embargo, dependiendo del diseño, podría ser más apropiado colocar primero el título, después el texto y finalmente una imagen o una llamada a la acción.
La jerarquía visual debe corresponder con la importancia real de la información.
La separación entre columnas influye directamente en la percepción visual del diseño.
Si las columnas están demasiado juntas, el contenido puede parecer saturado. Si están demasiado separadas, puede perderse la relación visual entre los elementos.
El espacio debe ajustarse teniendo en cuenta:
En diseños profesionales es recomendable utilizar un sistema de espaciado coherente en lugar de establecer valores diferentes de forma arbitraria en cada sección.
Uno de los aspectos más importantes de las columnas en Divi 5 es su comportamiento en dispositivos móviles.
Una distribución que funciona perfectamente en escritorio puede resultar poco práctica cuando el espacio horizontal disponible se reduce.
Por ejemplo, una fila con cuatro columnas puede mostrar cuatro elementos en una misma línea en una pantalla grande. En un teléfono móvil, esos elementos normalmente deberán reorganizarse para facilitar la lectura y la interacción.
Por este motivo, al diseñar una estructura de columnas debes comprobar siempre su comportamiento en:
Divi permite realizar ajustes específicos para diferentes dispositivos, por lo que no es necesario utilizar exactamente los mismos valores en todas las resoluciones.
Las columnas también pueden utilizarse para establecer una jerarquía visual.
Por ejemplo, en una sección de servicios puedes utilizar tres columnas iguales si todos los servicios tienen la misma importancia. En cambio, en una sección de presentación de una empresa puede ser más interesante utilizar una columna amplia para el contenido principal y otra más pequeña para información complementaria.
De esta forma, la propia estructura ayuda al usuario a identificar qué información debe leer primero.
Las columnas no tienen por qué utilizarse exclusivamente para crear diseños tradicionales de texto y fotografía.
También pueden utilizarse para construir composiciones más modernas combinando:
Por ejemplo, una página de servicios puede utilizar una fila de tres columnas para crear tres tarjetas visualmente diferenciadas. Cada columna puede tener su propio fondo, borde, sombra y espaciado.
La estructura seguirá siendo sencilla, pero el resultado visual puede ser mucho más elaborado.
El diseño mediante columnas también debe tener en cuenta la accesibilidad. Una estructura visualmente atractiva no debe dificultar la lectura o la navegación.
Es importante mantener una jerarquía lógica de títulos y contenidos, utilizar textos suficientemente legibles y comprobar que el orden del contenido siga teniendo sentido cuando las columnas se reorganizan en dispositivos pequeños.
El diseño visual debe complementar la estructura del contenido, no sustituirla.
Uno de los errores más frecuentes es utilizar demasiadas columnas para intentar mostrar una gran cantidad de información en una sola fila.
Cuando cada columna contiene demasiado texto, el resultado puede ser difícil de leer, especialmente en pantallas pequeñas.
Otros errores habituales son:
Imagina una sección en la que quieres mostrar cuatro características de un servicio.
Puedes crear una fila con cuatro columnas:
Sección: Características
┌──────────┬──────────┬──────────┬──────────┐
│ Caracter.│ Caracter.│ Caracter.│ Caracter.│
│ 1 │ 2 │ 3 │ 4 │
└──────────┴──────────┴──────────┴──────────┘
Cada columna puede contener un icono, un título y una breve descripción.
En escritorio los cuatro elementos pueden mostrarse horizontalmente. En móvil, la estructura puede adaptarse para que cada característica ocupe una línea o se distribuya en varias filas.
Esta es una de las aplicaciones más habituales de las columnas en Divi.
Otro patrón muy utilizado es combinar contenido textual con una imagen.
┌────────────────────────┬────────────────┐
│ │ │
│ Título │ │
│ Texto │ Imagen │
│ Texto │ │
│ Botón │ │
│ │ │
└────────────────────────┴────────────────┘
En este caso puedes utilizar dos columnas y asignar una mayor proporción a la columna que contiene el texto si este necesita más espacio.
Este patrón es especialmente útil para páginas corporativas, páginas de servicios, páginas de inicio y landing pages.
Para trabajar de forma eficiente con Divi 5 es recomendable seguir algunas reglas sencillas:
Las columnas adquieren todavía más importancia cuando comienzas a utilizar herramientas avanzadas de Divi 5 como los presets, los layouts reutilizables y el Theme Builder.
Una estructura de columnas bien planteada permite aplicar estilos de forma consistente y reutilizar determinadas composiciones en diferentes partes del sitio.
Por eso, no conviene considerar las columnas únicamente como una herramienta para dividir una fila. Son una parte importante de la arquitectura visual de cualquier proyecto realizado con Divi 5.
Las columnas de Divi 5 permiten distribuir el contenido dentro de las filas y crear estructuras adaptadas a las necesidades de cada página. Gracias a las diferentes proporciones y combinaciones disponibles, es posible crear desde diseños sencillos de una columna hasta composiciones complejas con múltiples bloques de contenido.
La clave para utilizarlas correctamente está en elegir la estructura en función del contenido, mantener una jerarquía visual clara y comprobar siempre su comportamiento responsive.
Cuando domines la relación entre secciones, filas, columnas y módulos, tendrás una base sólida para comenzar a construir diseños más complejos y profesionales con Divi 5.
Los módulos son los elementos que permiten añadir contenido y funcionalidades a una página creada con Divi 5. Mientras que las secciones, filas y columnas se encargan principalmente de organizar la estructura, los módulos son los que contienen el contenido que finalmente verá e interactuará el usuario.
Textos, imágenes, botones, vídeos, formularios, galerías y muchos otros elementos se incorporan a una página mediante módulos. Por eso, aprender a utilizarlos correctamente es uno de los pasos fundamentales para dominar Divi 5.
Un módulo es un componente que puedes colocar dentro de una columna para añadir un determinado tipo de contenido o funcionalidad.
Por ejemplo, si quieres añadir un título a una página utilizarás un módulo adecuado para el contenido de texto. Si quieres mostrar una fotografía, utilizarás un módulo de imagen. Para crear un botón o un formulario utilizarás los módulos correspondientes.
La estructura básica de Divi puede representarse así:
Sección
└── Fila
└── Columna
├── Módulo
├── Módulo
└── Módulo
Esta estructura permite separar claramente la organización de la página del contenido que contiene.
Divi 5 incluye una amplia variedad de módulos diseñados para cubrir diferentes necesidades de diseño y contenido.
Entre los más habituales encontramos:
La disponibilidad exacta de módulos dependerá de las funcionalidades incluidas en la instalación y de los elementos que quieras incorporar al proyecto.
Para añadir un módulo debes disponer de una estructura que incluya una columna. Al seleccionar el espacio correspondiente podrás elegir el módulo que quieres insertar.
El proceso básico consiste en:
Una vez añadido, el módulo puede desplazarse, duplicarse, copiarse o eliminarse según las necesidades del diseño.
Una de las características importantes de Divi es la separación entre el contenido y el diseño del módulo.
Por un lado puedes introducir el contenido que quieres mostrar. Por otro, puedes configurar aspectos visuales como:
Esta separación permite modificar la apariencia de un elemento sin tener que cambiar necesariamente su contenido.
Cada módulo dispone de sus propias opciones. Un módulo de imagen tendrá configuraciones relacionadas con la imagen, mientras que un botón tendrá opciones específicas para el texto, el enlace y su apariencia.
Aunque las opciones pueden variar según el módulo, normalmente encontrarás diferentes grupos de configuración destinados a:
La organización exacta de estas opciones puede variar en Divi 5 respecto a versiones anteriores, pero el concepto fundamental sigue siendo el mismo: primero se define qué debe mostrar el módulo y después cómo debe mostrarse.
No todos los módulos tienen el mismo nivel de complejidad.
Un módulo de imagen, por ejemplo, puede tener una función muy concreta: mostrar una imagen determinada.
Otros módulos permiten combinar diferentes tipos de contenido dentro de un mismo elemento. Esto puede ser útil para crear bloques completos de información sin necesidad de utilizar numerosos módulos independientes.
La elección dependerá del diseño que quieras conseguir y de cómo quieras organizar internamente el contenido.
El orden de los módulos dentro de una columna determina en gran medida la estructura visual del contenido.
Por ejemplo:
Columna
├── Título
├── Texto
├── Imagen
└── Botón
puede producir una experiencia diferente a:
Columna
├── Imagen
├── Título
├── Texto
└── Botón
La decisión debe responder a una lógica de contenido. En una página de servicios, por ejemplo, puede ser conveniente presentar primero el título y la descripción antes de mostrar la llamada a la acción.
Cuando un módulo está correctamente configurado, no siempre es necesario crear otro desde cero.
Divi permite duplicar elementos para reutilizar su estructura y configuración. Esto resulta especialmente útil cuando estás creando bloques repetitivos.
Por ejemplo, si tienes tres tarjetas de servicios con la misma estructura, puedes crear la primera correctamente y después duplicarla para modificar únicamente el contenido.
Este sistema permite ahorrar tiempo y mantener una mayor coherencia visual.
Una de las características especialmente importantes para el flujo de trabajo profesional es la posibilidad de utilizar presets.
Un preset permite definir un conjunto de estilos que puede reutilizarse en diferentes instancias de un módulo.
Por ejemplo, puedes crear un estilo común para todos los botones de una web y utilizarlo en diferentes páginas.
Esto evita tener que configurar manualmente cada botón y facilita realizar cambios globales posteriormente.
Los presets se estudiarán con mayor profundidad en el bloque dedicado al sistema de diseño global de Divi 5.
Cada módulo debe funcionar correctamente en diferentes tamaños de pantalla. Divi permite realizar ajustes específicos para escritorio, tablet y móvil cuando sea necesario.
Algunos ejemplos de ajustes responsive son:
No obstante, no conviene crear valores diferentes para todos los dispositivos sin una razón concreta. Lo ideal es utilizar un diseño flexible y realizar únicamente los ajustes necesarios.
Los módulos también desempeñan un papel importante en la accesibilidad de una página.
Por ejemplo, las imágenes deben disponer de textos alternativos adecuados cuando sean necesarios, los botones deben utilizar textos descriptivos y los encabezados deben respetar una jerarquía lógica.
No se debe utilizar un módulo únicamente porque permita conseguir determinado efecto visual. También hay que valorar cómo será interpretado por los usuarios y por las tecnologías de asistencia.
Los módulos de Divi pueden utilizar opciones avanzadas para añadir clases CSS, identificadores y otros ajustes técnicos.
Esto resulta útil cuando necesitas aplicar estilos personalizados o utilizar CSS específico para determinados elementos.
Por ejemplo, puedes asignar una clase común a diferentes módulos para aplicarles un comportamiento específico.
Sin embargo, es recomendable utilizar estas opciones de forma organizada. Añadir CSS personalizado sin una estructura clara puede complicar el mantenimiento del proyecto.
Divi permite construir páginas optimizadas para buscadores, pero el módulo utilizado no garantiza por sí mismo un buen posicionamiento.
Para conseguir una estructura adecuada es importante utilizar correctamente:
Por ejemplo, los encabezados deben utilizarse para organizar el contenido y no simplemente para conseguir un determinado tamaño de letra.
Uno de los errores más frecuentes al trabajar con Divi es utilizar módulos innecesarios para conseguir efectos que podrían resolverse mediante las opciones de diseño existentes.
Otros problemas habituales son:
Imagina que quieres crear una tarjeta para presentar un servicio.
Una columna podría contener:
Columna
├── Imagen o icono
├── Título
├── Descripción
└── Botón
Una vez creada la primera tarjeta, puedes duplicar la estructura para crear las demás.
Después puedes utilizar presets para garantizar que los títulos, botones y otros elementos mantienen el mismo estilo en todas las tarjetas.
De esta manera, una estructura sencilla puede convertirse en un componente reutilizable dentro del proyecto.
En proyectos pequeños puede parecer innecesario prestar demasiada atención a la organización interna de los módulos. Sin embargo, esta decisión adquiere mucha importancia cuando una web comienza a crecer.
Una estructura ordenada permite identificar rápidamente qué elemento debes modificar y reduce el riesgo de alterar accidentalmente otras partes del diseño.
Es recomendable mantener una lógica coherente en la construcción de cada sección y evitar añadir elementos sin una función concreta.
En un proyecto profesional, los módulos forman parte de un sistema mucho más amplio. No se trata simplemente de colocar elementos hasta conseguir un diseño visualmente atractivo.
La estructura debería estar pensada para facilitar:
Esta forma de trabajar permite aprovechar realmente las posibilidades de Divi 5 y evita convertir cada página en una estructura completamente independiente.
Los módulos de Divi 5 son los componentes que contienen el contenido y las funcionalidades de una página. Se colocan dentro de las columnas y permiten construir prácticamente cualquier tipo de composición visual.
Dominar los módulos implica mucho más que conocer qué hace cada uno. También es importante saber cuándo utilizar cada elemento, cómo organizarlo dentro de la estructura, cómo adaptarlo a dispositivos móviles y cómo reutilizar sus estilos.
Una vez comprendida la relación entre secciones, filas, columnas y módulos, ya dispones de la base estructural necesaria para comenzar a trabajar con los diferentes módulos de contenido que ofrece Divi 5.
Una de las características que hace que Divi 5 sea especialmente sencillo de utilizar es su sistema visual de arrastrar y soltar. El constructor permite colocar, mover y reorganizar los diferentes elementos de una página directamente desde el editor visual, sin necesidad de modificar código para realizar las tareas habituales de diseño.
El sistema de arrastrar y soltar forma parte del flujo de trabajo básico de Divi 5 y permite trabajar de una manera mucho más visual. Puedes mover módulos, reorganizar estructuras y cambiar la posición de diferentes elementos hasta conseguir la composición que necesitas.
El sistema de arrastrar y soltar permite seleccionar un elemento dentro del constructor, mantenerlo pulsado y desplazarlo hasta la posición deseada.
En lugar de tener que modificar manualmente una estructura mediante código, puedes interactuar directamente con los elementos que aparecen en pantalla.
Por ejemplo, puedes seleccionar un módulo de imagen y moverlo dentro de una columna para cambiar su posición respecto a un texto o un botón.
Este sistema también facilita la reorganización de una página cuando el diseño cambia durante el proceso de trabajo.
El funcionamiento del sistema depende del tipo de elemento y de la estructura en la que estés trabajando. En general, el constructor permite reorganizar los diferentes componentes que forman una página.
Entre ellos se encuentran:
La posibilidad de mover estos elementos permite modificar la estructura de una página sin tener que empezar nuevamente desde cero.
Una de las operaciones más habituales consiste en cambiar la posición de un módulo dentro de una columna.
Imagina que tienes una estructura como esta:
Columna
├── Título
├── Texto
└── Botón
Si quieres que el botón aparezca antes del texto, puedes reorganizar los elementos para obtener:
Columna
├── Título
├── Botón
└── Texto
De esta forma puedes experimentar con diferentes composiciones de manera rápida y visual.
El sistema de arrastrar y soltar también resulta especialmente útil cuando necesitas cambiar la distribución del contenido.
Por ejemplo, puedes tener:
Columna 1 Columna 2
────────── ──────────
Texto Imagen
y decidir que determinados elementos deben intercambiar su posición.
Al mover los módulos entre las columnas puedes modificar rápidamente la composición sin tener que crear de nuevo los elementos.
Esta posibilidad resulta especialmente útil durante las fases de diseño y revisión de una página.
El mismo concepto puede aplicarse a las filas. Si una sección contiene varias filas, puedes modificar su orden para cambiar la estructura de la página.
Por ejemplo:
Sección
├── Fila: Presentación
├── Fila: Servicios
└── Fila: Contacto
Si posteriormente decides que los servicios deben aparecer antes de la presentación, puedes reorganizar las filas para obtener:
Sección
├── Fila: Servicios
├── Fila: Presentación
└── Fila: Contacto
Esto permite modificar la jerarquía visual de una página de forma muy rápida.
Cuando trabajas con un constructor visual es importante identificar dónde se colocará el elemento antes de soltarlo.
Divi utiliza indicadores visuales para ayudarte a determinar la posición que ocupará el elemento que estás desplazando.
Estos indicadores permiten diferenciar entre distintas posibilidades, como colocar un elemento antes o después de otro o introducirlo dentro de una estructura compatible.
Aprender a interpretar estos indicadores hace que el trabajo con el builder sea mucho más rápido y preciso.
Es importante diferenciar entre mover un elemento y duplicarlo.
Cuando arrastras un elemento para cambiarlo de posición, normalmente estás modificando su ubicación dentro de la estructura existente.
Si necesitas mantener el elemento original y crear una copia, debes utilizar las opciones de duplicación o clonación disponibles en Divi.
Por ejemplo, si tienes un botón correctamente configurado y quieres utilizar otro igual en la misma página, no necesitas mover el original. Lo adecuado será duplicarlo y después modificar el contenido del nuevo elemento.
Una de las principales ventajas del sistema de arrastrar y soltar es que permite cambiar de opinión durante el proceso de diseño.
En un proyecto real es habitual que después de visualizar una sección se descubra que determinados elementos deberían estar en otra posición.
Con un constructor tradicional, estos cambios pueden requerir modificar manualmente diferentes partes de la estructura. Con Divi, muchas de estas operaciones pueden realizarse directamente desde el editor visual.
Esto facilita un proceso de diseño más iterativo: crear, visualizar, modificar y volver a comprobar.
Aunque el sistema es sencillo, es importante recordar que Divi trabaja con una estructura jerárquica.
Una página puede organizarse de la siguiente manera:
Sección
└── Fila
└── Columna
└── Módulo
Por eso, no todos los elementos pueden colocarse libremente en cualquier posición. Cada componente tiene una función dentro de la estructura y debe mantenerse dentro del nivel que le corresponde.
Comprender esta jerarquía te permitirá utilizar el sistema de arrastrar y soltar de forma mucho más eficiente.
En páginas sencillas, mover elementos resulta muy intuitivo. Sin embargo, cuando una página contiene muchas secciones, filas y módulos, conviene trabajar de forma más organizada.
Antes de mover un elemento es recomendable identificar exactamente qué componente estás seleccionando.
Por ejemplo, si una sección contiene varias filas con numerosos módulos, debes comprobar si quieres mover:
Mover accidentalmente un elemento de nivel superior puede modificar una parte mucho mayor del diseño de lo que pretendías.
El sistema de arrastrar y soltar resulta especialmente eficiente cuando se combina con otras herramientas del builder.
Algunas recomendaciones son:
La posición de los elementos dentro del builder forma parte de la estructura general de la página, por lo que cualquier reorganización debe comprobarse también en dispositivos pequeños.
Una estructura que funciona correctamente en escritorio puede necesitar ajustes cuando las columnas se apilan en móvil.
Por este motivo, después de realizar cambios importantes en la estructura conviene revisar:
Esto es especialmente importante en diseños con varias columnas o composiciones asimétricas.
Imagina una sección con una fila de dos columnas. En la primera tienes un título, un texto y un botón. En la segunda tienes una imagen.
Fila
├── Columna 1
│ ├── Título
│ ├── Texto
│ └── Botón
│
└── Columna 2
└── Imagen
Durante una revisión decides que el botón debe aparecer antes del texto.
En lugar de eliminar y volver a crear los módulos, simplemente reorganizas su posición:
Fila
├── Columna 1
│ ├── Título
│ ├── Botón
│ └── Texto
│
└── Columna 2
└── Imagen
El contenido, los estilos y la configuración del botón se mantienen, pero su posición dentro de la estructura cambia.
En un proyecto profesional, el sistema de arrastrar y soltar no debe utilizarse únicamente para experimentar con el diseño. También puede formar parte de un flujo de trabajo organizado.
Una metodología sencilla puede ser:
De esta forma, el constructor se convierte en una herramienta para iterar rápidamente sobre el diseño sin perder el control de la estructura.
Aunque arrastrar y soltar es sencillo, existen algunos errores frecuentes que conviene evitar.
El sistema de arrastrar y soltar de Divi 5 permite modificar visualmente la estructura de una página y reorganizar sus elementos de una manera rápida e intuitiva.
Su verdadero potencial aparece cuando se combina con una buena comprensión de la jerarquía de Divi: secciones, filas, columnas y módulos. Conociendo qué función tiene cada elemento, puedes mover y reorganizar el contenido sin perder el control de la estructura.
Dominar esta herramienta te permitirá trabajar con mayor rapidez durante la fase de diseño y realizar modificaciones sin tener que reconstruir continuamente las páginas desde cero.
Los controles contextuales son una de las características que hacen que el trabajo con el constructor visual de Divi 5 sea más rápido e intuitivo. Permiten acceder directamente a las acciones y opciones relacionadas con el elemento sobre el que estás trabajando, sin tener que desplazarte constantemente por diferentes menús.
Este sistema facilita especialmente las tareas habituales de edición, como mover elementos, duplicarlos, eliminarlos, acceder a sus ajustes o modificar rápidamente determinadas propiedades.
Los controles contextuales son las herramientas que aparecen asociadas a un elemento cuando lo seleccionas o interactúas con él dentro del builder.
Su función es mostrar las acciones más relevantes para el elemento concreto que estás editando.
Por ejemplo, cuando seleccionas un módulo, las opciones disponibles estarán relacionadas con ese módulo. Si seleccionas una fila, aparecerán las acciones correspondientes a la fila.
Esto permite trabajar de una forma más directa porque las herramientas se adaptan al contexto en el que estás trabajando.
En un constructor visual es habitual realizar continuamente pequeñas modificaciones. Abrir un panel diferente para cada operación puede hacer que el proceso sea lento y poco práctico.
Los controles contextuales reducen ese número de pasos y permiten realizar muchas operaciones directamente sobre el elemento seleccionado.
Esto resulta especialmente útil cuando estás:
Cuanto mejor conozcas estos controles, menos tiempo necesitarás para realizar las operaciones habituales dentro de Divi.
Divi utiliza una estructura jerárquica formada por diferentes niveles. Por este motivo, los controles que aparecen dependen del elemento seleccionado.
Podemos encontrar principalmente:
Seleccionar correctamente el nivel sobre el que quieres trabajar es fundamental para evitar modificar accidentalmente otros elementos.
Cuando seleccionas un módulo, los controles contextuales permiten acceder rápidamente a las operaciones más habituales.
Dependiendo del elemento y del contexto, puedes encontrar acciones relacionadas con:
Estas acciones permiten modificar rápidamente una página sin necesidad de reconstruir los módulos desde cero.
Las filas y las secciones también disponen de controles específicos.
En estos niveles puedes realizar operaciones que afectan a una estructura completa. Por ejemplo, duplicar una fila puede ser mucho más rápido que volver a crear todas sus columnas y módulos manualmente.
Del mismo modo, duplicar una sección puede resultar útil cuando quieres utilizar una estructura similar en otra parte de una página.
Antes de realizar una acción debes comprobar qué elemento está seleccionado, especialmente cuando trabajas con páginas grandes.
Uno de los principales objetivos de los controles contextuales es facilitar el acceso a la configuración del elemento.
En lugar de buscar el elemento dentro de una estructura compleja, puedes seleccionarlo directamente y acceder a sus opciones.
Esto hace que el proceso de edición sea mucho más natural:
Este flujo de trabajo es una de las principales ventajas de utilizar un constructor visual.
Divi 5 está diseñado para que gran parte del trabajo se realice directamente sobre la página.
Esto significa que los controles contextuales no deben entenderse como simples botones de acceso rápido, sino como una parte importante de la interacción con el builder.
La idea es que puedas seleccionar un elemento y trabajar sobre él sin perder de vista cómo afecta el cambio al diseño.
Los controles contextuales también facilitan la reorganización de la estructura.
Por ejemplo, puedes seleccionar un módulo y utilizar las herramientas disponibles para cambiar su posición o duplicarlo antes de realizar modificaciones.
Este sistema resulta especialmente útil cuando estás construyendo una sección con elementos repetitivos.
En lugar de crear cada componente individualmente, puedes crear uno correctamente y utilizar los controles disponibles para generar nuevas instancias.
Una de las ventajas de los controles contextuales es que reducen la cantidad de desplazamientos y acciones innecesarias dentro del editor.
Un flujo habitual puede ser:
Seleccionar elemento
↓
Controles contextuales
↓
Acción
↓
Modificar
↓
Comprobar resultado
Este proceso permite trabajar de forma más rápida que utilizando continuamente menús generales para realizar pequeñas modificaciones.
Cuando una página tiene muchos elementos superpuestos o estructuras complejas, puede resultar fácil seleccionar un elemento diferente del que querías modificar.
Antes de realizar una acción importante conviene comprobar visualmente qué elemento está seleccionado.
Esto es especialmente importante cuando utilizas acciones que afectan a estructuras completas, como duplicar o eliminar.
Una buena práctica consiste en trabajar de forma progresiva y comprobar el resultado después de cada modificación relevante.
Los controles contextuales permiten realizar modificaciones pequeñas sin tener que alterar otros aspectos del diseño.
Por ejemplo, si quieres duplicar un módulo concreto, puedes actuar directamente sobre él sin tener que copiar toda la fila.
Esta precisión resulta especialmente importante en páginas complejas donde diferentes elementos tienen funciones distintas.
Imagina una fila que contiene tres columnas y cada columna tiene una tarjeta de servicio:
Fila
├── Servicio 1
├── Servicio 2
└── Servicio 3
Si quieres crear un cuarto servicio con exactamente la misma estructura, puedes seleccionar una de las tarjetas y utilizar las acciones disponibles para duplicarla.
Después solo tendrás que modificar el contenido específico del nuevo elemento.
De esta forma, los controles contextuales permiten acelerar considerablemente el proceso de creación.
No todas las operaciones deben realizarse desde los controles rápidos.
Cuando necesitas modificar aspectos más específicos del diseño, deberás acceder a la configuración completa del elemento.
Los controles contextuales sirven principalmente para facilitar las acciones frecuentes, mientras que el panel de opciones permite realizar una configuración mucho más detallada.
Ambos sistemas se complementan.
Para aprovechar correctamente los controles contextuales de Divi 5 es recomendable seguir algunas pautas:
Cuando comienzas a utilizar Divi 5 es normal prestar más atención al diseño que a la forma de interactuar con el builder.
Sin embargo, aprender dónde están las acciones habituales puede mejorar considerablemente la velocidad de trabajo.
Con la práctica, muchas operaciones que inicialmente requieren varios pasos se convierten en acciones prácticamente automáticas.
Esto es especialmente importante cuando trabajas con proyectos grandes o cuando necesitas realizar modificaciones repetitivas.
Los controles contextuales de Divi 5 permiten acceder rápidamente a las acciones relacionadas con el elemento seleccionado. Gracias a ellos, operaciones como mover, duplicar, copiar, eliminar o editar componentes pueden realizarse de una forma mucho más directa.
La clave para utilizarlos correctamente está en comprender la estructura jerárquica de Divi y aprender a identificar qué elemento estás seleccionando antes de realizar una acción.
Cuando combines estos controles con el sistema de arrastrar y soltar y el panel de opciones, tendrás un flujo de trabajo mucho más rápido y eficiente dentro del builder.
El panel de opciones es una de las herramientas principales para configurar y personalizar los elementos dentro de Divi 5. Mientras que los controles contextuales permiten realizar acciones rápidas sobre los elementos, el panel de opciones proporciona acceso a la configuración detallada de cada sección, fila, columna o módulo.
Dominar este panel es fundamental para aprovechar realmente las posibilidades de Divi 5, ya que prácticamente cualquier aspecto del contenido y del diseño puede configurarse desde sus diferentes opciones.
El panel de opciones es el espacio desde el que puedes configurar el elemento seleccionado dentro del builder.
Cuando seleccionas un módulo, por ejemplo, puedes acceder a sus opciones para modificar tanto su contenido como su apariencia.
Dependiendo del elemento seleccionado, el panel mostrará diferentes configuraciones. No tiene sentido que una imagen y una fila tengan exactamente las mismas opciones, por lo que Divi adapta el contenido del panel al contexto.
De esta forma, el panel se convierte en el centro de configuración de los diferentes componentes que forman una página.
Las opciones disponibles dependen del tipo de elemento, pero normalmente permiten controlar diferentes aspectos relacionados con el contenido, el diseño y el comportamiento.
Entre las posibilidades más habituales se encuentran:
La combinación de todas estas opciones permite crear diseños muy diferentes utilizando los mismos módulos.
El panel de opciones cambia en función del componente que estés editando.
Por ejemplo, un módulo de imagen puede ofrecer opciones relacionadas con:
En cambio, un módulo de botón tendrá opciones relacionadas con el texto del botón, su enlace, colores, tipografía y diferentes aspectos visuales.
Las filas y secciones, por su parte, dispondrán de opciones relacionadas principalmente con su estructura, dimensiones, fondos y espaciado.
Una de las ideas fundamentales al trabajar con Divi es diferenciar entre el contenido y el diseño.
El contenido determina qué información se muestra, mientras que el diseño determina cómo se presenta visualmente.
Por ejemplo, en un módulo de texto puedes escribir:
Solicita información sin compromiso
y posteriormente decidir que ese texto aparezca con una determinada tipografía, tamaño, color, alineación y espaciado.
Esta separación facilita modificar la apariencia sin tener que cambiar el contenido.
Las opciones de diseño permiten personalizar la apariencia de cada elemento.
Dependiendo del módulo, pueden incluir controles relacionados con:
Estas opciones permiten conseguir desde diseños sencillos y minimalistas hasta composiciones visuales mucho más elaboradas.
Dos de los conceptos que más utilizarás dentro del panel de opciones son el margen y el padding.
El margen controla el espacio exterior de un elemento, mientras que el padding controla el espacio interior entre el contenido y los límites del elemento.
Una representación sencilla sería:
┌───────────────────────────┐
│ Margen │
│ ┌───────────────────┐ │
│ │ Padding │ │
│ │ Contenido │ │
│ └───────────────────┘ │
│ │
└───────────────────────────┘
Comprender esta diferencia es fundamental para evitar utilizar elementos adicionales únicamente para generar espacios.
Una de las características más importantes del panel de opciones es la posibilidad de adaptar diferentes propiedades a distintos dispositivos.
Una misma configuración puede necesitar valores diferentes en escritorio, tablet y móvil.
Por ejemplo, un título puede utilizar un tamaño grande en ordenador y uno más reducido en móvil.
También puede ser necesario modificar:
El objetivo no es crear tres diseños completamente diferentes, sino adaptar el mismo diseño para que funcione correctamente en cada dispositivo.
Además de las configuraciones visuales, Divi permite acceder a opciones avanzadas para controlar aspectos más técnicos del elemento.
Dependiendo del componente, estas opciones pueden utilizarse para trabajar con:
Estas herramientas son especialmente útiles cuando necesitas ir más allá de las opciones estándar del builder.
Divi ofrece una gran cantidad de controles visuales, por lo que muchas modificaciones pueden realizarse directamente desde el panel sin necesidad de escribir CSS.
El CSS personalizado debería utilizarse cuando realmente aporta una solución que no resulta práctica mediante las opciones disponibles.
Por ejemplo, puede ser útil para crear determinados efectos, ajustar comportamientos específicos o aplicar estilos personalizados a elementos concretos.
Utilizar CSS para cada pequeño cambio puede generar una estructura difícil de mantener, especialmente en proyectos grandes.
Los presets permiten evitar que tengas que configurar manualmente los mismos estilos una y otra vez.
Por ejemplo, si todos los botones de una web deben tener una determinada tipografía, color, borde y tamaño, puedes definir un estilo común y aplicarlo a diferentes botones.
Esto convierte el panel de opciones en una herramienta no solo para editar elementos individuales, sino también para construir un sistema de diseño coherente.
Los presets se estudiarán con detalle en el bloque dedicado al sistema de diseño de Divi 5.
Una buena práctica consiste en modificar únicamente las propiedades necesarias.
Si un módulo ya tiene una configuración correcta y únicamente necesitas cambiar su tamaño, no es necesario modificar simultáneamente la tipografía, los colores, el espaciado y otras propiedades.
Cuantos menos cambios innecesarios realices, más fácil será mantener una configuración coherente.
Imagina que tienes un título que aparece demasiado grande en móvil.
En lugar de crear un segundo título exclusivamente para teléfonos, puedes utilizar las opciones responsive del panel para establecer un tamaño diferente en dispositivos pequeños.
De esta forma mantienes un único elemento:
Título
├── Escritorio: tamaño grande
├── Tablet: tamaño intermedio
└── Móvil: tamaño reducido
Esto simplifica la estructura de la página y facilita su mantenimiento.
Es importante recordar que el panel de opciones funciona sobre el elemento que hayas seleccionado.
Si seleccionas una sección, las modificaciones pueden afectar a una zona completa. Si seleccionas una fila, afectarán a la estructura de esa fila. Si seleccionas un módulo, afectarán únicamente a ese módulo.
Por este motivo, antes de modificar una propiedad conviene comprobar qué nivel de la estructura estás editando.
Al comenzar a trabajar con Divi es frecuente utilizar demasiadas configuraciones manuales. Esto puede provocar que cada módulo termine teniendo un estilo diferente.
Otros errores habituales son:
Para trabajar de forma eficiente con el panel de opciones de Divi 5 es recomendable:
Un flujo de trabajo eficiente puede combinar los diferentes sistemas que ofrece Divi:
Este proceso permite trabajar de forma ordenada y evita realizar cambios aleatorios que posteriormente puedan resultar difíciles de mantener.
El panel de opciones de Divi 5 es el centro de configuración de los elementos que forman una página. Desde él puedes controlar el contenido, diseño, espaciado, responsive y diferentes aspectos avanzados de secciones, filas, columnas y módulos.
La clave para utilizarlo correctamente no está en modificar todas las opciones disponibles, sino en saber qué propiedad necesitas cambiar y en qué nivel de la estructura debes hacerlo.
Cuando combines el panel de opciones con los controles contextuales, el sistema de arrastrar y soltar y los presets, tendrás una base sólida para trabajar de forma rápida, ordenada y profesional con Divi 5.
La función Copiar de Divi 5 permite reutilizar rápidamente la configuración de un elemento sin tener que volver a crearlo desde cero. Es una herramienta especialmente útil cuando estás construyendo páginas con estructuras repetitivas o cuando quieres trasladar un elemento de una zona a otra del proyecto.
Copiar es diferente de clonar. Aunque ambas funciones pueden parecer similares, su finalidad dentro del flujo de trabajo es distinta. Entender esta diferencia te ayudará a trabajar de forma más rápida y organizada con el constructor.
Cuando copias un elemento en Divi, guardas temporalmente su estructura y configuración para poder utilizarla posteriormente en otra ubicación.
El elemento original permanece en su posición. La copia puede utilizarse después para crear otro elemento con una configuración similar.
Por ejemplo, si tienes un módulo de botón con un diseño personalizado, puedes copiarlo y utilizar esa configuración en otra parte de la página sin tener que configurar nuevamente todos sus estilos.
La función de copiar puede utilizarse sobre diferentes niveles de la estructura de Divi, dependiendo de la acción que quieras realizar.
Entre los elementos que puedes reutilizar se encuentran:
La posibilidad de copiar estructuras completas resulta especialmente útil en páginas que utilizan patrones de diseño repetitivos.
Es importante diferenciar entre copiar y mover.
Cuando mueves un elemento, cambia su posición dentro de la estructura. El elemento sigue siendo el mismo.
Cuando lo copias, mantienes el elemento original y preparas una copia para utilizarla en otra ubicación.
Por ejemplo:
Elemento original
↓
COPIAR
↓
Original + copia
Esta diferencia es fundamental cuando quieres mantener un elemento en su posición original y utilizar una segunda versión en otro lugar.
Uno de los usos más habituales es copiar módulos.
Imagina que has creado un módulo de texto con una configuración concreta:
Si necesitas otro módulo con la misma configuración, puedes copiar el elemento en lugar de repetir manualmente todos estos ajustes.
Después puedes modificar el contenido del nuevo módulo manteniendo su configuración visual.
También puedes utilizar la copia para reutilizar una estructura completa.
Por ejemplo, una fila puede contener tres columnas:
Fila
├── Columna 1
├── Columna 2
└── Columna 3
Si quieres crear otra sección con una distribución similar, copiar la fila puede ahorrarte bastante tiempo.
Una vez creada la copia, puedes modificar los módulos necesarios sin tener que construir nuevamente las columnas.
Cuando necesitas reutilizar una composición completa, copiar una sección puede ser una solución muy práctica.
Una sección puede contener múltiples filas, columnas y módulos:
Sección
├── Fila 1
│ ├── Columna
│ └── Columna
│
└── Fila 2
├── Columna
└── Columna
Copiar esta estructura permite crear rápidamente una nueva zona de contenido basada en el mismo diseño.
Uno de los escenarios más sencillos consiste en copiar un elemento dentro de la misma página.
Por ejemplo, puedes tener varias tarjetas de servicios y utilizar una de ellas como base para crear las demás.
El proceso general es:
De esta forma puedes crear elementos repetitivos mucho más rápido.
La copia también puede ser útil cuando estás trabajando con diferentes páginas del mismo sitio.
Por ejemplo, si has creado una sección de llamada a la acción y quieres utilizar una estructura similar en varias páginas, puedes reutilizarla en lugar de crearla desde cero.
Esto ayuda a mantener una apariencia coherente entre las diferentes páginas del proyecto.
Una de las principales ventajas de copiar elementos es que no necesitas reconstruir manualmente su configuración.
Dependiendo del elemento y de la operación utilizada, puedes reutilizar tanto su estructura como buena parte de sus ajustes.
Esto puede incluir:
Después de insertar la copia puedes modificar únicamente aquello que sea diferente.
Una de las situaciones donde más tiempo puedes ahorrar es en la creación de elementos repetitivos.
Por ejemplo, una página de servicios puede tener:
Servicio 1
Servicio 2
Servicio 3
Servicio 4
Servicio 5
En lugar de configurar cinco módulos individualmente, puedes crear correctamente el primero y utilizarlo como base para los demás.
Después solo tendrás que cambiar el título, descripción, imagen o enlace correspondiente.
Otro concepto importante es que copiar un elemento no significa necesariamente que hayas creado un elemento global.
Una copia puede funcionar como un elemento independiente. Si posteriormente modificas esa copia, el cambio no tiene por qué afectar al elemento original.
Esto resulta útil cuando quieres partir de una configuración común pero necesitas que cada elemento evolucione de manera independiente.
Las funciones de copiar y clonar pueden confundirse fácilmente.
De forma general, podemos entenderlas así:
| Función | Uso principal |
|---|---|
| Copiar | Reutilizar un elemento para insertarlo posteriormente en otra ubicación. |
| Clonar | Crear rápidamente una copia del elemento dentro de la estructura actual. |
La diferencia práctica dependerá del flujo de trabajo que estés realizando, pero el concepto fundamental es que copiar está orientado a reutilizar un elemento, mientras que clonar facilita crear una copia inmediata.
La siguiente sección del curso profundizará específicamente en la función de clonar.
La copia también puede ayudarte a mantener una estructura visual consistente.
Si todos los bloques de una página parten de una misma estructura, es menos probable que aparezcan diferencias accidentales entre ellos.
Por ejemplo, puedes crear una tarjeta correctamente configurada y utilizarla como plantilla de partida para las demás.
Esto resulta especialmente útil cuando trabajas con diseños que contienen muchas secciones similares.
La función de copiar resulta especialmente recomendable cuando:
No siempre copiar es la mejor solución.
Si necesitas que un elemento permanezca sincronizado con otras versiones, puede ser más adecuado utilizar un sistema global o un preset, dependiendo del caso.
Del mismo modo, si simplemente quieres crear una copia inmediata dentro de la misma estructura, la función de clonar puede resultar más directa.
La elección de la herramienta adecuada dependerá de cómo quieras utilizar posteriormente el elemento.
Para trabajar de forma ordenada es recomendable seguir algunas buenas prácticas:
Supongamos que estás creando una página de servicios y has diseñado una tarjeta con esta estructura:
Tarjeta
├── Icono
├── Título
├── Descripción
└── Botón
Una vez que la tarjeta tiene el diseño definitivo, puedes copiarla para crear otras tarjetas.
La nueva versión conservará la estructura y configuración de la original. Después puedes modificar únicamente el contenido necesario:
Tarjeta 1
├── Icono
├── Servicio A
├── Descripción A
└── Botón
Tarjeta 2
├── Icono
├── Servicio B
├── Descripción B
└── Botón
Este método permite crear páginas más rápidamente y mantener una mayor coherencia visual.
La función Copiar de Divi 5 permite reutilizar elementos y configuraciones sin tener que reconstruirlos manualmente. Es especialmente útil para crear estructuras repetitivas, trasladar componentes y mantener una base visual coherente.
La clave está en entender qué necesitas conseguir: copiar resulta útil cuando quieres reutilizar un elemento, mientras que clonar está orientado a crear rápidamente una copia dentro de la estructura de trabajo.
Utilizada correctamente, esta función puede reducir considerablemente el tiempo necesario para construir y mantener páginas con Divi 5.
La función Clonar de Divi 5 permite crear rápidamente una copia de un elemento que ya existe dentro del constructor. Es especialmente útil cuando estás creando estructuras repetitivas y quieres partir de un elemento que ya tiene configurado el diseño, el contenido y los diferentes ajustes.
En lugar de crear nuevamente una sección, fila, columna o módulo desde cero, puedes clonar un elemento existente y utilizar la copia como punto de partida para realizar las modificaciones necesarias.
Clonar consiste en crear una copia de un elemento dentro de la estructura de la página.
El elemento original permanece en su ubicación y se genera una segunda versión que puedes modificar de forma independiente.
Por ejemplo, si tienes una tarjeta de servicio correctamente diseñada, puedes clonarla para crear una segunda tarjeta con el mismo aspecto general y cambiar después su contenido.
El objetivo principal es ahorrar tiempo evitando repetir configuraciones.
La clonación puede utilizarse sobre diferentes elementos de la estructura de Divi, dependiendo de lo que necesites duplicar.
Entre ellos podemos encontrar:
La posibilidad de clonar estructuras completas resulta especialmente útil en páginas que utilizan patrones de diseño repetitivos.
Uno de los usos más habituales de la clonación es duplicar módulos.
Imagina que has diseñado un botón con una configuración concreta:
Si necesitas otro botón con una configuración similar, puedes clonar el módulo y modificar únicamente el texto o el enlace.
De esta forma evitas configurar manualmente todas las propiedades de nuevo.
Las filas también pueden clonarse para reutilizar una determinada estructura.
Por ejemplo, puedes tener una fila formada por tres columnas:
Fila
├── Columna 1
├── Columna 2
└── Columna 3
Al clonar la fila puedes obtener otra estructura equivalente y modificar posteriormente sus módulos.
Esto es especialmente útil cuando varias zonas de una página utilizan la misma distribución.
Cuando una sección contiene varias filas y módulos, reconstruirla manualmente puede llevar bastante tiempo.
La clonación permite crear rápidamente una segunda versión:
Sección original
├── Fila 1
├── Fila 2
└── Fila 3
↓ CLONAR
Sección original
Sección clonada
├── Fila 1
├── Fila 2
└── Fila 3
Después puedes modificar la copia para adaptarla a la nueva zona de la página.
La clonación es especialmente útil cuando una página contiene varios elementos similares.
Por ejemplo, una página de servicios puede tener varias tarjetas:
Servicio 1
Servicio 2
Servicio 3
Servicio 4
En lugar de crear cada tarjeta desde cero, puedes diseñar correctamente la primera y clonarla varias veces.
Después solo tendrás que modificar el contenido específico de cada una.
La principal ventaja de clonar es que parte de una configuración que ya existe.
Si creas un elemento desde cero, tendrás que configurar nuevamente sus diferentes propiedades. Si lo clonas, puedes comenzar directamente desde una estructura ya preparada.
| Método | Proceso | Cuándo utilizarlo |
|---|---|---|
| Crear desde cero | Configurar manualmente el elemento. | Cuando necesitas una estructura completamente diferente. |
| Clonar | Crear una copia de un elemento existente. | Cuando necesitas una estructura similar. |
Las funciones de copiar y clonar están relacionadas, pero cumplen objetivos diferentes dentro del flujo de trabajo.
Clonar está especialmente pensado para crear rápidamente una copia del elemento dentro del contexto de trabajo, mientras que copiar permite reutilizar un elemento posteriormente en otra ubicación.
Una forma sencilla de entender la diferencia es:
CLONAR
Elemento → copia inmediata
COPIAR
Elemento → guardar para reutilizar
La elección dependerá de lo que quieras hacer con el elemento.
Cuando clonas un elemento para crear una nueva versión, puedes modificar la copia sin necesidad de modificar el elemento original.
Por ejemplo, puedes tener:
Tarjeta original
Título: Servicio de diseño web
Tarjeta clonada
Título: Servicio SEO
Ambas pueden mantener una estructura visual similar, pero su contenido puede ser diferente.
Esto permite crear diseños consistentes sin obligar a que todos los elementos permanezcan vinculados.
Cuando clonas un elemento debes revisar siempre el contenido de la copia.
Es posible que determinados datos tengan que modificarse para adaptarlos a la nueva ubicación.
Entre los elementos que conviene revisar están:
El objetivo es conservar la estructura y el diseño que quieres reutilizar, pero adaptar el contenido a su nueva función.
Una de las ventajas de clonar un elemento correctamente configurado es que puedes reutilizar también buena parte de sus ajustes responsive.
Por ejemplo, si una tarjeta ya está preparada para escritorio, tablet y móvil, la copia puede servir como una base mucho más avanzada que un módulo creado desde cero.
Aun así, siempre es recomendable comprobar el resultado en los diferentes tamaños de pantalla.
No siempre necesitas clonar únicamente módulos individuales.
En determinados proyectos puede ser más eficiente clonar una estructura completa y después modificar sus diferentes componentes.
Por ejemplo:
Sección de servicios
├── Título
├── Introducción
├── Tarjeta 1
├── Tarjeta 2
└── Tarjeta 3
Si necesitas crear una sección de características con una composición muy similar, puedes utilizar la estructura clonada como punto de partida.
Después puedes sustituir los textos, imágenes y elementos que sean diferentes.
La clonación ofrece varias ventajas dentro del proceso de creación de una web:
La función de clonar resulta especialmente recomendable cuando:
No siempre es recomendable clonar.
Si el nuevo elemento va a tener una estructura completamente diferente, puede ser más limpio crearlo desde cero.
También debes tener cuidado de no clonar estructuras excesivamente complejas cuando únicamente necesitas un pequeño componente. En estos casos puedes terminar arrastrando elementos innecesarios a la nueva estructura.
Antes de clonar conviene preguntarse si realmente necesitas copiar toda la estructura o solamente una parte.
Supongamos que estás creando una página para una empresa que ofrece tres servicios.
Diseñas primero una tarjeta:
┌─────────────────────────┐
│ Imagen │
│ │
│ Diseño de páginas │
│ │
│ Descripción servicio │
│ │
│ Más información │
└─────────────────────────┘
Una vez terminada, puedes clonarla para crear las siguientes:
Tarjeta 1 → Diseño web
Tarjeta 2 → SEO
Tarjeta 3 → Mantenimiento
La estructura visual se mantiene y solamente necesitas modificar el contenido específico.
Para aprovechar correctamente esta función es recomendable:
La clonación puede combinarse con otras herramientas de Divi 5, como los presets.
Mientras que clonar permite partir de una estructura existente, los presets permiten mantener determinados estilos de forma coherente entre diferentes elementos.
Esto resulta especialmente interesante en proyectos grandes donde se crean muchas páginas utilizando patrones de diseño similares.
Cuanto más grande es una página, mayor es el beneficio de reutilizar estructuras existentes.
Crear cada elemento desde cero puede generar muchas tareas repetitivas. La clonación permite convertir un diseño ya terminado en una base reutilizable.
Por este motivo, aprender a identificar qué elementos merece la pena clonar es una habilidad importante para trabajar de forma eficiente con Divi 5.
La función Clonar de Divi 5 permite crear rápidamente copias de secciones, filas, columnas y módulos para reutilizar estructuras existentes.
Su principal ventaja es que evita repetir configuraciones y facilita la creación de elementos repetitivos, manteniendo una apariencia coherente en toda la página.
La clave está en utilizarla de forma estratégica: clona cuando necesites una estructura similar y modifica después únicamente aquello que sea diferente.
Combinada con las funciones de copiar, presets y reutilización de elementos, la clonación permite desarrollar páginas de Divi 5 de una forma mucho más rápida y organizada.
La función de guardar elementos en Divi 5 permite almacenar secciones, filas, columnas o módulos para poder reutilizarlos posteriormente. Es una herramienta especialmente útil cuando estás creando un sitio web con elementos que se repiten en diferentes páginas o cuando quieres construir una biblioteca propia de componentes.
Guardar un elemento va un paso más allá de copiar o clonar. Mientras que estas funciones están pensadas principalmente para trabajar durante la edición de una página, guardar permite conservar un elemento para utilizarlo posteriormente dentro del proyecto.
Cuando guardas un elemento en Divi, creas una versión reutilizable que queda disponible para futuras inserciones.
Por ejemplo, puedes diseñar una llamada a la acción con su estructura, colores, tipografía, espaciados y botón. Una vez terminada, puedes guardarla para utilizarla posteriormente en otras páginas.
Esto evita tener que volver a construir el mismo componente cada vez que lo necesites.
Dependiendo de la estructura que quieras reutilizar, puedes guardar diferentes niveles de contenido.
La elección dependerá de cuánto contenido quieras reutilizar.
Guardar un módulo resulta especialmente útil cuando has creado un componente que vas a utilizar repetidamente.
Por ejemplo, puedes diseñar un botón con una configuración específica y guardar ese módulo para utilizarlo posteriormente.
También puedes guardar elementos como:
Una vez guardado, el componente puede utilizarse como punto de partida en otras partes del proyecto.
Si quieres reutilizar una estructura formada por varias columnas y módulos, puede ser más práctico guardar la fila completa.
Por ejemplo:
Fila
├── Columna 1
│ └── Imagen
├── Columna 2
│ ├── Título
│ └── Texto
└── Columna 3
└── Botón
En lugar de guardar cada módulo por separado, puedes conservar toda la estructura como una unidad.
Cuando una composición contiene varias filas, guardar la sección completa puede ser la opción más eficiente.
Por ejemplo, una sección de presentación puede contener:
Sección
├── Fila de título
├── Fila de contenido
└── Fila de llamada a la acción
Al guardar la sección puedes reutilizar posteriormente toda la composición sin tener que reconstruirla.
Los elementos guardados forman parte del sistema de reutilización de Divi. Esto permite crear una biblioteca propia con componentes que puedes utilizar en diferentes páginas.
Una biblioteca bien organizada puede incluir elementos como:
De esta forma, el trabajo deja de consistir en crear cada página desde cero y pasa a basarse en la combinación de componentes previamente preparados.
Guardar y copiar son funciones relacionadas, pero tienen objetivos diferentes.
| Función | Objetivo principal |
|---|---|
| Copiar | Reutilizar temporalmente un elemento durante el trabajo. |
| Clonar | Crear rápidamente una copia de un elemento existente. |
| Guardar | Conservar un elemento para reutilizarlo posteriormente. |
Por tanto, guardar resulta especialmente interesante cuando sabes que un componente puede ser útil en diferentes momentos o páginas del proyecto.
La clonación está pensada principalmente para crear rápidamente una copia dentro del proceso de edición.
Guardar, en cambio, permite crear un recurso reutilizable que puedes recuperar posteriormente.
Una forma sencilla de entenderlo es:
CLONAR
Elemento → copia inmediata
GUARDAR
Elemento → biblioteca → reutilización posterior
Esta diferencia es importante cuando empiezas a construir una biblioteca de componentes.
Una de las principales ventajas de guardar elementos es que facilita mantener una identidad visual coherente.
Si tienes un determinado diseño de llamada a la acción, puedes guardarlo y utilizar la misma estructura en diferentes páginas.
De esta forma puedes mantener constantes aspectos como:
Esto resulta especialmente útil en proyectos profesionales donde la coherencia visual es importante.
Una buena práctica consiste en crear una biblioteca de elementos que puedas utilizar como base en futuros proyectos.
Por ejemplo, una biblioteca puede organizarse conceptualmente así:
Biblioteca Divi
│
├── Botones
├── Formularios
├── Llamadas a la acción
├── Testimonios
├── Servicios
├── Contacto
├── Cabeceras
└── Secciones completas
Con el tiempo, esta biblioteca puede convertirse en una de las herramientas más útiles para acelerar el desarrollo de nuevos sitios web.
No todo lo que crees en una web merece ser guardado.
Lo recomendable es identificar aquellos componentes que tienen posibilidades reales de reutilización.
Por ejemplo, puede tener sentido guardar:
En cambio, guardar cada pequeño módulo individual puede terminar generando una biblioteca demasiado grande y difícil de gestionar.
Cuando empiezas a guardar muchos componentes, el nombre se vuelve especialmente importante.
Es recomendable utilizar nombres descriptivos que permitan identificar rápidamente el contenido.
Por ejemplo, en lugar de utilizar nombres genéricos como:
Sección 1
Módulo nuevo
Copia 2
puedes utilizar nombres más descriptivos:
CTA - Contacto
Tarjeta - Servicio
Formulario - Presupuesto
Testimonios - 3 columnas
Esto facilita localizar posteriormente el elemento que necesitas.
Una estrategia eficiente consiste en guardar los componentes que ya han sido revisados y aprobados.
Por ejemplo:
De esta forma evitas convertir la biblioteca en un almacén de elementos que todavía están incompletos.
Cuando creas un componente que sabes que utilizarás varias veces, puede ser interesante guardarlo una vez terminado.
Esto resulta más eficiente que crear una primera versión, clonarla varias veces y después intentar reconstruirla cuando necesites utilizarla en otra página.
Una biblioteca de componentes bien preparada permite trabajar con mayor rapidez a medida que el proyecto crece.
Los elementos guardados y los presets cumplen funciones diferentes, aunque pueden utilizarse conjuntamente.
Un elemento guardado conserva una estructura que puedes reutilizar, mientras que un preset permite establecer determinados estilos de forma sistemática.
Por ejemplo, puedes tener una tarjeta de servicio guardada como componente y utilizar presets para mantener una tipografía y unos botones coherentes en diferentes partes de la web.
Esta combinación resulta especialmente útil en proyectos grandes.
Imagina que desarrollas varias páginas para una empresa y quieres utilizar siempre la misma llamada a la acción.
Creas una sección como esta:
┌─────────────────────────────────┐
│ ¿Necesitas ayuda? │
│ │
│ Solicita información sin coste │
│ │
│ [ Contactar ] │
└─────────────────────────────────┘
Una vez revisada y terminada, puedes guardarla.
Posteriormente podrás reutilizarla en:
En lugar de diseñarla nuevamente cada vez, partes de una versión ya preparada.
Guardar componentes aporta varias ventajas:
Uno de los errores más comunes es guardar absolutamente todo lo que se crea.
Con el tiempo esto puede generar una biblioteca llena de elementos prácticamente idénticos y dificultar la búsqueda.
Otros errores habituales son:
Para mantener una biblioteca útil en Divi 5:
En un proyecto profesional, la biblioteca puede convertirse en una parte importante del flujo de trabajo.
Una vez creados y revisados determinados componentes, puedes utilizarlos como piezas reutilizables para construir nuevas páginas.
El proceso puede resumirse así:
Diseñar
↓
Revisar
↓
Optimizar
↓
Guardar
↓
Reutilizar
↓
Adaptar
Este sistema permite reducir considerablemente el tiempo necesario para crear nuevas páginas sin renunciar a la personalización.
La función de guardar elementos en Divi 5 permite crear una biblioteca de componentes reutilizables que facilita el desarrollo y mantenimiento de un sitio web.
Guardar se diferencia de copiar y clonar porque está pensado para conservar un elemento y recuperarlo posteriormente cuando sea necesario.
Una biblioteca bien organizada puede incluir módulos, filas, secciones y otros componentes que hayan sido previamente diseñados y revisados. Combinada con los presets y el sistema de diseño de Divi 5, esta estrategia permite crear sitios web de forma más rápida, coherente y profesional.
La Biblioteca de Divi 5 permite almacenar elementos de diseño para utilizarlos posteriormente en diferentes páginas y proyectos. Se trata de una de las herramientas más útiles cuando empiezas a trabajar con Divi de forma sistemática, ya que permite convertir diseños ya creados en componentes reutilizables.
En lugar de construir cada sección o módulo desde cero, puedes guardar aquellos elementos que consideres útiles y recuperarlos cuando los necesites.
La Biblioteca funciona como un espacio donde puedes almacenar elementos creados con Divi para reutilizarlos posteriormente.
En ella puedes conservar diferentes tipos de recursos, desde módulos individuales hasta estructuras de diseño más completas.
Por ejemplo, puedes crear una sección de llamada a la acción, guardarla en la Biblioteca y utilizarla posteriormente en varias páginas.
La idea fundamental es sencilla:
Crear elemento
↓
Guardar en la Biblioteca
↓
Reutilizar cuando sea necesario
Esto permite construir una colección propia de componentes que acelera progresivamente el desarrollo de nuevos contenidos.
La Biblioteca puede utilizarse para conservar diferentes niveles de la estructura de Divi.
La elección depende de lo que quieras reutilizar posteriormente.
Si solo necesitas un botón determinado, guardar el módulo puede ser suficiente. Si quieres reutilizar una zona completa de una página, puede resultar más práctico guardar la sección.
El proceso habitual comienza mientras estás trabajando directamente en el constructor de Divi 5.
Cuando terminas de diseñar un elemento que quieres conservar, puedes utilizar las opciones disponibles para guardarlo en la Biblioteca.
Antes de hacerlo es recomendable comprobar que el elemento está correctamente terminado.
Conviene revisar especialmente:
Una vez revisado, puedes guardarlo para disponer de él posteriormente.
Uno de los aspectos más importantes al trabajar con la Biblioteca es decidir qué parte de la estructura merece la pena guardar.
Por ejemplo, imagina una sección formada por:
Sección
├── Fila
│ ├── Imagen
│ └── Texto
└── Fila
└── Botón
Si solamente quieres reutilizar el botón, guardar toda la sección sería innecesario.
Si quieres reutilizar toda la composición, en cambio, guardar la sección puede ser la opción más adecuada.
La regla general es guardar el nivel mínimo necesario para conseguir la reutilización que buscas.
A medida que la Biblioteca crece, el nombre de cada elemento adquiere una importancia fundamental.
Utilizar nombres genéricos como Sección nueva, Módulo 2 o Copia puede dificultar mucho la gestión posterior.
Es preferible utilizar nombres descriptivos:
CTA - Contacto
Tarjeta - Servicio
Formulario - Presupuesto
Hero - Servicios
Testimonios - 3 columnas
FAQ - Servicios
De esta forma puedes identificar rápidamente qué elemento necesitas sin tener que abrirlos uno por uno.
Una Biblioteca profesional debería estar organizada pensando en la reutilización futura.
Puedes establecer una estructura conceptual basada en categorías como:
El objetivo no es guardar todo lo que construyes, sino crear una colección de elementos realmente útiles.
No todos los componentes de una página tienen el mismo valor para la Biblioteca.
Normalmente merece la pena guardar aquellos elementos que:
Por ejemplo, una tarjeta de servicio puede utilizarse en numerosas páginas cambiando únicamente el título, la descripción y la imagen.
Una buena práctica consiste en no guardar inmediatamente cualquier elemento que acabes de crear.
Primero conviene comprobar que el diseño funciona correctamente.
De esta forma, la Biblioteca se convierte en un conjunto de componentes fiables y no en un almacén de diseños sin terminar.
Otra ventaja importante de guardar elementos es que facilita mantener una identidad visual coherente.
Si utilizas repetidamente una misma estructura de tarjeta, formulario o llamada a la acción, puedes partir de una versión previamente diseñada.
Esto reduce las diferencias accidentales entre páginas y ayuda a mantener una apariencia uniforme.
Por ejemplo, si todas las llamadas a la acción utilizan una estructura similar, puedes guardar una versión base y reutilizarla cuando sea necesario.
La Biblioteca y los presets de Divi 5 pueden trabajar conjuntamente, pero no cumplen exactamente la misma función.
La Biblioteca está orientada principalmente a conservar elementos y estructuras reutilizables, mientras que los presets permiten establecer estilos reutilizables para determinados elementos.
Por ejemplo, puedes guardar una tarjeta de servicio en la Biblioteca y utilizar presets para controlar su tipografía, botones o determinados estilos.
Esta combinación permite separar dos conceptos:
Biblioteca
↓
¿Qué estructura reutilizo?
Presets
↓
¿Qué estilo reutilizo?
Esta forma de trabajar resulta especialmente interesante en proyectos grandes.
Una Biblioteca bien construida puede funcionar prácticamente como un sistema de componentes para el sitio web.
En lugar de pensar cada página como un diseño completamente independiente, puedes combinar diferentes piezas:
Landing page
│
├── Hero
├── Servicios
├── Beneficios
├── Testimonios
├── FAQ
└── CTA
Cada una de estas partes puede partir de elementos previamente guardados.
Esto permite crear nuevas páginas de forma mucho más rápida.
Guardar demasiados elementos puede tener el efecto contrario al deseado.
Si existen decenas de versiones prácticamente iguales de un mismo componente, localizar la correcta puede resultar complicado.
Por eso es recomendable revisar periódicamente la Biblioteca y eliminar o sustituir elementos que hayan quedado obsoletos.
Una Biblioteca pequeña y bien organizada suele ser mucho más útil que una colección enorme y desordenada.
En determinados proyectos puede ser necesario conservar diferentes versiones de un componente.
Por ejemplo:
CTA - Contacto - Claro
CTA - Contacto - Oscuro
CTA - Contacto - Compacto
En estos casos, el nombre debe explicar claramente las diferencias entre las versiones.
Así podrás seleccionar rápidamente la variante adecuada cuando estés construyendo una nueva página.
Además de componentes individuales, también puedes utilizar la Biblioteca para conservar composiciones más amplias.
Un layout puede contener diferentes secciones y formar prácticamente una página completa.
Por ejemplo:
Landing - Servicios
├── Hero
├── Introducción
├── Servicios
├── Beneficios
├── Testimonios
├── FAQ
└── CTA
Guardar este tipo de estructura puede ser especialmente útil cuando desarrollas páginas que siguen una arquitectura similar.
En un entorno profesional, la Biblioteca puede convertirse en una herramienta importante para estandarizar el proceso de creación de sitios web.
Una agencia puede disponer de componentes previamente diseñados y revisados que sirvan como punto de partida para nuevos proyectos.
Esto permite reducir el trabajo repetitivo y dedicar más tiempo a la personalización que realmente aporta valor al cliente.
Imagina que desarrollas páginas para diferentes empresas y utilizas habitualmente una sección de testimonios.
En lugar de crear la estructura cada vez, puedes diseñar una versión base:
Testimonios
├── Título
├── Testimonio 1
├── Testimonio 2
└── Testimonio 3
Una vez revisada, la guardas en la Biblioteca.
Cuando desarrolles otra página, podrás recuperar la estructura y sustituir los textos, fotografías y datos necesarios.
El diseño general se mantiene y el tiempo de desarrollo se reduce considerablemente.
Para aprovechar correctamente la Biblioteca de Divi 5, es recomendable:
Una pregunta sencilla puede ayudarte a decidirlo:
¿Es probable que vuelva a necesitar esta estructura?
Si la respuesta es sí, guardarla puede ahorrarte trabajo en el futuro.
Si se trata de un elemento completamente específico de una única página, probablemente no sea necesario añadirlo a la Biblioteca.
Guardar elementos en la Biblioteca de Divi 5 permite crear una colección propia de componentes y estructuras reutilizables. Esta posibilidad resulta especialmente útil cuando un proyecto contiene elementos repetitivos o cuando quieres acelerar la creación de nuevas páginas.
La clave no está en guardar absolutamente todo, sino en construir una Biblioteca organizada, útil y formada por componentes correctamente revisados.
Combinada con los presets y otras herramientas de reutilización de Divi 5, la Biblioteca puede convertirse en una parte fundamental de un flujo de trabajo profesional.
La reutilización de elementos es una de las principales ventajas de trabajar con la Biblioteca de Divi 5. Permite utilizar nuevamente secciones, filas, módulos y layouts que ya han sido creados, evitando tener que construirlos desde cero cada vez que los necesitas.
Un buen sistema de reutilización permite trabajar más rápido, mantener una mayor coherencia visual y reducir el trabajo repetitivo durante el desarrollo de una web.
Reutilizar significa utilizar nuevamente un elemento que ya ha sido creado y guardado anteriormente.
Por ejemplo, si has diseñado una sección de testimonios y la has guardado en la Biblioteca, puedes recuperarla posteriormente para utilizarla en otra página.
El proceso puede resumirse así:
Crear
↓
Diseñar
↓
Guardar
↓
Reutilizar
↓
Adaptar al nuevo contenido
La gran ventaja es que el trabajo de diseño inicial no se pierde después de utilizarlo una sola vez.
La reutilización puede aplicarse a diferentes niveles de la estructura de Divi.
Elegir correctamente el nivel de reutilización permite mantener las páginas organizadas y evitar duplicar contenido innecesario.
Los módulos son uno de los elementos más sencillos de reutilizar.
Imagina que has creado una llamada a la acción con un diseño concreto:
┌─────────────────────────────┐
│ ¿Necesitas ayuda? │
│ │
│ [ Contactar ] │
└─────────────────────────────┘
Una vez guardada, puedes utilizarla nuevamente en diferentes páginas.
Esto resulta especialmente útil para elementos como:
Cuando quieres conservar una estructura formada por varias columnas, puedes reutilizar una fila completa.
Por ejemplo:
Fila
├── Imagen
├── Texto
└── Botón
Esta estructura puede utilizarse en diferentes páginas y adaptarse posteriormente al contenido específico de cada una.
Las secciones son especialmente interesantes cuando contienen varios elementos que funcionan conjuntamente.
Por ejemplo, una sección de servicios puede incluir:
Sección
├── Título
├── Introducción
├── Tarjeta 1
├── Tarjeta 2
└── Tarjeta 3
Si esta estructura se utiliza en diferentes páginas, guardarla permite recuperarla rápidamente.
La reutilización también puede aplicarse a estructuras de página más grandes.
Un layout puede contener diferentes secciones y utilizarse como base para crear una nueva página.
Por ejemplo:
Landing page
│
├── Hero
├── Presentación
├── Servicios
├── Beneficios
├── Testimonios
├── FAQ
└── Contacto
En lugar de crear toda esta estructura desde cero, puedes partir de un layout previamente preparado.
La reutilización y la clonación pueden parecer similares, pero no tienen exactamente el mismo objetivo.
| Función | Uso principal |
|---|---|
| Clonar | Crear rápidamente una copia de un elemento existente. |
| Guardar | Conservar un elemento para utilizarlo posteriormente. |
| Reutilizar | Insertar nuevamente un elemento previamente guardado. |
Por tanto, la reutilización forma parte de un proceso más amplio de creación de componentes que pueden utilizarse una y otra vez.
Cuando utilizas un elemento guardado como base para una nueva página, es importante entender si quieres mantener una relación con el componente original o simplemente utilizarlo como punto de partida.
En muchos casos, lo que necesitas es crear una nueva versión que puedas modificar libremente.
Por ejemplo:
Componente original
↓
Reutilizar
↓
Nueva versión
↓
Modificar contenido
Esto permite adaptar el diseño sin necesidad de alterar el componente que utilizas como referencia.
Una de las grandes ventajas de la Biblioteca es que no necesitas reutilizar únicamente módulos individuales.
Puedes crear estructuras completas que funcionen como bloques de construcción.
Por ejemplo:
Biblioteca
│
├── Hero
├── Servicios
├── Testimonios
├── FAQ
├── CTA
└── Contacto
Una nueva página puede construirse combinando diferentes elementos de esta colección.
La reutilización ayuda a mantener una apariencia coherente en todo el sitio web.
Cuando diferentes páginas utilizan estructuras previamente diseñadas, es menos probable que aparezcan diferencias accidentales en elementos que deberían ser similares.
Esto es especialmente importante en:
La reutilización permite establecer patrones visuales reconocibles para el usuario.
La reutilización adquiere todavía más importancia cuando se combina con un sistema de diseño.
Por ejemplo, puedes establecer una estructura estándar para las tarjetas de servicios y utilizarla en diferentes páginas.
Los estilos pueden controlarse mediante presets, mientras que la Biblioteca proporciona las estructuras reutilizables.
Biblioteca
↓
Estructura
Presets
↓
Estilos
Contenido
↓
Información específica
Esta separación permite trabajar de una forma mucho más organizada.
Cuanto mayor es un proyecto, más importante resulta disponer de componentes reutilizables.
En una web con decenas de páginas, crear manualmente cada sección puede generar una enorme cantidad de trabajo repetitivo.
En cambio, si dispones de una biblioteca de componentes, puedes construir nuevas páginas utilizando estructuras ya preparadas.
Esto permite concentrar el esfuerzo en adaptar el contenido y resolver las necesidades específicas de cada página.
No todos los diseños son buenos candidatos para formar parte de una biblioteca.
Un componente reutilizable debería cumplir, en la medida de lo posible, algunas características:
Por ejemplo, una tarjeta de servicio puede diseñarse para que el texto, la imagen y el enlace puedan sustituirse fácilmente.
Para crear elementos realmente reutilizables es importante evitar que estén demasiado ligados a un contenido concreto.
Por ejemplo, una estructura como esta puede reutilizarse fácilmente:
Título
Descripción
Imagen
Botón
Mientras que un bloque diseñado exclusivamente para una información concreta puede tener menos posibilidades de reutilización.
Cuanto más flexible sea la estructura, más posibilidades tendrá de ser utilizada en diferentes contextos.
Supongamos que una empresa ofrece varios servicios y quieres crear una página específica para cada uno.
En lugar de diseñar cada página desde cero, puedes crear una estructura base:
Hero
↓
Introducción
↓
Características
↓
Beneficios
↓
Testimonios
↓
FAQ
↓
CTA
Guardas las diferentes secciones en la Biblioteca y posteriormente construyes cada página utilizando esas estructuras.
Después puedes adaptar:
El resultado es una familia de páginas visualmente coherentes pero con contenido diferente.
La principal ventaja práctica de este sistema es el ahorro de tiempo.
Si una estructura que normalmente requiere veinte minutos para construir ya está preparada, puedes insertarla y dedicar ese tiempo a personalizarla.
Cuando este proceso se repite muchas veces, el ahorro acumulado puede ser considerable.
Por eso la reutilización no es solamente una función de comodidad, sino una estrategia para mejorar la productividad.
Uno de los errores más comunes es reutilizar elementos sin comprobar que se adaptan correctamente al nuevo contexto.
Antes de publicar una página conviene revisar:
También es importante evitar reutilizar estructuras que contienen información específica de otra página.
La reutilización de estructuras de diseño no significa que debas duplicar exactamente el mismo contenido en todas las páginas.
Si utilizas una sección como plantilla, debes adaptar su contenido a la intención de cada página.
Por ejemplo, una estructura de servicios puede mantenerse igual mientras cambian completamente los textos y elementos relacionados con cada servicio.
Esto permite conservar la estructura visual sin crear páginas prácticamente idénticas.
Un flujo de trabajo eficiente puede seguir esta estructura:
1. Crear componente
↓
2. Diseñarlo
↓
3. Revisarlo
↓
4. Guardarlo
↓
5. Añadirlo a la Biblioteca
↓
6. Reutilizarlo
↓
7. Adaptar contenido
↓
8. Revisar resultado
Este sistema permite transformar diseños individuales en una colección de componentes que pueden utilizarse de forma recurrente.
Cuando una Biblioteca está correctamente organizada, puede convertirse en una auténtica base de trabajo para el desarrollo de sitios web.
En lugar de empezar cada página con un lienzo vacío, puedes comenzar seleccionando los componentes que necesitas.
Esto permite construir páginas mediante la combinación de piezas:
Hero
+
Servicios
+
Beneficios
+
Testimonios
+
FAQ
+
CTA
El resultado es un proceso más rápido y estructurado.
La reutilización de elementos en Divi 5 permite aprovechar el trabajo realizado anteriormente para crear nuevas páginas de una forma más rápida y consistente.
La clave está en construir una Biblioteca formada por componentes bien diseñados, fáciles de adaptar y correctamente organizados.
Cuando este sistema se combina con presets, layouts y un sistema de diseño coherente, Divi 5 deja de ser únicamente una herramienta para diseñar páginas y se convierte en un entorno de trabajo basado en componentes reutilizables.
Los layouts predefinidos de Divi 5 son diseños previamente preparados que permiten crear una página web o una parte de ella sin tener que construir toda la estructura desde cero. Incluyen diferentes combinaciones de secciones, filas, columnas y módulos que pueden utilizarse como punto de partida para un nuevo diseño.
Su principal objetivo es acelerar el proceso de creación de páginas, proporcionando estructuras que posteriormente puedes personalizar para adaptarlas al contenido, la identidad visual y las necesidades del proyecto.
Un layout es una composición de elementos de Divi que define la estructura visual de una página o de una parte concreta de ella.
Puede contener diferentes elementos organizados jerárquicamente:
Layout
│
├── Sección
│ ├── Fila
│ │ ├── Columna
│ │ │ └── Módulo
│ │ └── Columna
│ │ └── Módulo
│ └── Fila
│ └── Módulo
│
└── Sección
└── ...
Un layout predefinido simplemente parte de una estructura que ya ha sido diseñada y preparada para su utilización.
La principal función de un layout predefinido es evitar empezar una página desde cero.
En lugar de crear manualmente todas las secciones, puedes seleccionar una estructura existente y modificarla.
Esto permite:
El layout no tiene por qué utilizarse exactamente como viene preparado. En la mayoría de los proyectos lo interesante es utilizarlo como punto de partida.
No todos los layouts tienen la misma dimensión.
Algunos están pensados para representar una página completa, mientras que otros contienen únicamente una sección o un bloque específico.
Por ejemplo, puedes encontrar una estructura como:
Layout completo
├── Hero
├── Presentación
├── Servicios
├── Beneficios
├── Testimonios
├── FAQ
└── Contacto
Pero también puedes trabajar con una sección individual:
Sección de servicios
├── Título
├── Introducción
└── Tarjetas de servicios
Esta diferencia permite utilizar los layouts de forma flexible.
Una de las mejores formas de utilizar los layouts predefinidos es considerarlos como una base de diseño.
Por ejemplo, puedes importar un layout que tenga una estructura que te guste y posteriormente cambiar:
De esta forma puedes aprovechar la estructura original sin limitarte a reproducir exactamente el diseño proporcionado.
La ventaja más evidente es la reducción del tiempo necesario para construir una página.
Crear una estructura completa manualmente puede requerir bastante trabajo. Con un layout previamente preparado, gran parte de ese proceso ya está realizado.
Los layouts también pueden utilizarse como fuente de inspiración.
Incluso si no quieres utilizar directamente el diseño, puedes analizar cómo está estructurada una página y utilizar algunas de sus ideas para desarrollar tu propia composición.
Un layout correctamente diseñado puede proporcionar una estructura visual equilibrada que después puedes adaptar a las necesidades concretas del proyecto.
Cuando utilizas layouts como parte habitual de tu flujo de trabajo, puedes dedicar menos tiempo a tareas repetitivas y más tiempo a la personalización y optimización de la web.
Importar un layout no significa que debas mantenerlo sin modificaciones.
Lo habitual es personalizarlo para que encaje con el proyecto.
Por ejemplo, puedes partir de un layout genérico y transformarlo:
Layout predefinido
↓
Cambiar estructura
↓
Cambiar colores
↓
Cambiar tipografías
↓
Sustituir imágenes
↓
Adaptar contenidos
↓
Diseño final
El resultado puede ser completamente diferente del diseño original, aunque la estructura inicial haya servido como base.
Una de las principales utilidades de los layouts es que permiten comenzar con una estructura ya organizada.
Por ejemplo, una landing page puede necesitar:
Construir esta arquitectura desde cero requiere crear y organizar todos los elementos. Un layout adecuado puede proporcionar gran parte de esta estructura desde el principio.
Es importante diferenciar entre estructura y contenido.
Un layout puede proporcionar la distribución visual de una página, pero el contenido debe adaptarse al proyecto.
Por ejemplo, una sección puede tener originalmente:
Título
Texto descriptivo
Botón
Imagen
La estructura puede mantenerse mientras sustituyes completamente el contenido por el correspondiente a tu empresa o servicio.
Esta separación permite reutilizar layouts en diferentes contextos.
Cuando utilizas un layout predefinido, no debes limitarte a comprobar cómo se ve en ordenador.
También es necesario revisar su comportamiento en diferentes dispositivos.
Conviene comprobar:
Un diseño que funciona correctamente en escritorio puede necesitar ajustes para tablet o móvil.
Los layouts pueden formar parte de la Biblioteca de Divi, donde puedes conservar diseños para reutilizarlos posteriormente.
Esto permite combinar dos conceptos importantes:
Layouts predefinidos
↓
Base de diseño
Biblioteca
↓
Almacenamiento y reutilización
Presets
↓
Sistema de estilos
La combinación de estas herramientas permite crear un flujo de trabajo mucho más eficiente.
No es necesario utilizar un layout completo cada vez que construyes una página.
En muchas ocasiones puede ser más eficiente seleccionar únicamente las partes que necesitas.
Por ejemplo, puedes utilizar:
Después puedes combinar todos estos elementos para crear una página personalizada.
Una forma muy útil de entender los layouts es considerarlos como piezas de construcción.
En lugar de pensar que un layout es una página que debes utilizar completa, puedes verlo como una colección de estructuras que puedes modificar y combinar.
Layout A
↓
Hero
Layout B
↓
Servicios
Layout C
↓
Testimonios
Layout D
↓
CTA
↓
Página personalizada
Este enfoque permite aprovechar al máximo los recursos disponibles.
El uso de layouts puede reducir considerablemente el tiempo necesario para crear una página.
Esto resulta especialmente interesante cuando tienes que desarrollar páginas con estructuras similares.
Por ejemplo, si necesitas crear diez páginas de servicios, puedes diseñar una estructura base y utilizarla como punto de partida para todas ellas.
Después solo tendrás que adaptar el contenido y realizar los cambios necesarios.
En un entorno profesional, los layouts pueden convertirse en una herramienta de estandarización.
Una agencia puede disponer de diferentes estructuras preparadas para determinados tipos de páginas:
Esto permite comenzar cada proyecto desde una base conocida y reducir el tiempo dedicado a tareas repetitivas.
Un error frecuente es considerar que importar un layout significa que la página ya está terminada.
En realidad, un layout es normalmente un punto de partida.
Después de importarlo es necesario adaptarlo al proyecto, revisar su estructura y comprobar que cumple los objetivos de la página.
Especialmente en proyectos profesionales, no conviene depender exclusivamente del diseño original.
Después de personalizar un layout conviene realizar una revisión completa.
Un layout proporciona una estructura, pero la calidad final depende de cómo se adapte y optimice.
Los layouts resultan especialmente útiles cuando:
En cambio, si necesitas una estructura completamente específica, puede ser más eficiente construirla directamente con los elementos de Divi.
Los layouts predefinidos de Divi 5 son estructuras de diseño preparadas que permiten acelerar la creación de páginas y disponer rápidamente de una base sobre la que trabajar.
Su mayor utilidad no consiste necesariamente en utilizarlos tal y como vienen, sino en aprovechar sus estructuras para crear diseños personalizados de una forma más rápida.
Cuando se combinan con la Biblioteca de Divi 5, la reutilización de elementos y los presets, los layouts pueden convertirse en una herramienta fundamental para desarrollar sitios web de forma más eficiente, organizada y coherente.
Los layouts de Divi 5 no tienen por qué representar siempre una página completa. Dependiendo de las necesidades del proyecto, puedes trabajar con diseños completos, secciones independientes o estructuras específicas para landing pages.
Conocer las diferencias entre estos tipos de layouts permite elegir mejor qué importar, qué reutilizar y qué elementos conviene modificar antes de comenzar a trabajar sobre una página.
Podemos dividir los layouts de Divi 5 en tres grandes grupos:
Cada uno tiene una finalidad diferente y puede utilizarse como punto de partida según el tipo de página que quieras construir.
Un layout completo contiene varias secciones organizadas para formar una página entera.
Por ejemplo, un layout corporativo puede incluir:
Layout completo
│
├── Hero
├── Presentación
├── Servicios
├── Beneficios
├── Equipo
├── Testimonios
├── FAQ
└── Contacto
Al importar este tipo de diseño, obtienes una estructura amplia sobre la que puedes trabajar directamente.
Los layouts completos son especialmente útiles cuando necesitas crear rápidamente una página con una estructura convencional.
Pueden resultar interesantes para:
También pueden utilizarse como referencia para estudiar cómo está organizada una página y posteriormente modificarla completamente.
La principal ventaja es que proporcionan una estructura global desde el principio.
En lugar de decidir individualmente qué secciones necesita la página, puedes partir de una composición ya organizada.
Entre sus ventajas destacan:
Sin embargo, no significa que el layout deba mantenerse exactamente igual.
Una sección suelta es un bloque independiente que puede incorporarse a una página sin necesidad de importar un diseño completo.
Por ejemplo:
Sección
├── Título
├── Texto
├── Imagen
└── Botón
Este tipo de layout resulta especialmente útil cuando ya tienes una página estructurada y únicamente necesitas añadir un determinado bloque.
Una biblioteca de secciones puede incluir elementos como:
En lugar de importar una página completa, puedes seleccionar únicamente la estructura que necesitas.
La principal ventaja es la flexibilidad.
Si ya tienes una página diseñada y quieres incorporar una sección concreta, no necesitas sustituir toda la estructura.
Por ejemplo, puedes mantener:
Hero propio
↓
Servicios propios
↓
Sección importada
↓
Testimonios propios
↓
Footer
Esto permite combinar elementos propios con diseños previamente preparados.
Los layouts de landing pages están diseñados específicamente para páginas cuyo objetivo principal suele ser conseguir una acción concreta del usuario.
Esta acción puede ser:
Por este motivo, una landing page suele tener una estructura diferente a una página corporativa convencional.
Una landing page puede seguir una estructura como esta:
Hero
↓
Propuesta de valor
↓
Beneficios
↓
Características
↓
Prueba social
↓
Preguntas frecuentes
↓
Llamada a la acción
↓
Formulario / conversión
El objetivo es conducir progresivamente al usuario hacia la acción que queremos conseguir.
La diferencia fundamental respecto a otros layouts está en que una landing page no se centra únicamente en presentar información.
Su estructura debe estar orientada a facilitar una conversión.
Por ejemplo, una landing page para solicitar un presupuesto puede destacar:
La estructura visual debe facilitar que el usuario comprenda la propuesta y sepa qué hacer a continuación.
| Tipo de layout | Objetivo | Uso habitual |
|---|---|---|
| Layout completo | Crear una página completa | Webs corporativas, servicios y páginas informativas |
| Sección suelta | Añadir un bloque concreto | Complementar páginas existentes |
| Landing page | Conseguir una acción | Ventas, contactos, registros y campañas |
No es necesario elegir un único tipo de layout para todo el proyecto.
De hecho, una estrategia muy eficaz consiste en combinar diferentes tipos.
Por ejemplo:
Layout completo
↓
Estructura inicial
+
Secciones sueltas
↓
Bloques específicos
+
Presets
↓
Identidad visual
=
Página final personalizada
Este sistema permite aprovechar las ventajas de cada recurso.
Una forma habitual de trabajar consiste en importar primero un layout completo y después eliminar o sustituir las secciones que no sean necesarias.
Por ejemplo, un layout puede contener ocho secciones, pero tu página solo necesita cinco.
Puedes conservar las estructuras que encajan con el proyecto y eliminar el resto.
El proceso sería:
Las secciones independientes son especialmente útiles cuando ya existe una arquitectura definida.
Por ejemplo, si tienes una página de servicios perfectamente estructurada pero necesitas añadir una sección de testimonios, puedes incorporar únicamente ese bloque.
Esto evita modificar innecesariamente el resto de la página.
Con el tiempo, una buena práctica es crear una biblioteca propia de secciones.
Esta biblioteca puede organizarse por categorías:
Biblioteca
│
├── Heroes
├── Servicios
├── Beneficios
├── Testimonios
├── FAQ
├── Formularios
├── CTA
└── Contacto
De esta forma, cuando necesites construir una nueva página, puedes seleccionar rápidamente los bloques que necesitas.
También puedes conservar páginas completas que hayas diseñado y que puedan servir como base para futuros proyectos.
Por ejemplo:
Con el tiempo, esta colección puede convertirse en una herramienta de productividad muy importante.
Los layouts están directamente relacionados con la reutilización de elementos.
Una sección diseñada una vez puede utilizarse posteriormente en diferentes páginas.
Esto permite pasar de un sistema en el que cada página se crea desde cero a otro basado en componentes:
Diseño inicial
↓
Guardar
↓
Biblioteca
↓
Reutilización
↓
Adaptación
↓
Nueva página
El objetivo no es copiar páginas indiscriminadamente, sino aprovechar estructuras que ya han demostrado ser útiles.
Un layout predefinido puede tener colores, tipografías y estilos diferentes a los utilizados en tu proyecto.
Por eso, después de importarlo es importante adaptarlo a la identidad visual de la web.
Los presets de Divi 5 pueden facilitar este proceso al permitir aplicar estilos coherentes a los elementos del diseño.
Por ejemplo:
Layout importado
↓
Aplicar identidad visual
↓
Colores corporativos
↓
Tipografías
↓
Estilos de botones
↓
Diseño final
La elección depende principalmente del punto en el que se encuentre el proyecto.
Si estás empezando una página desde cero, un layout completo puede ahorrarte mucho trabajo.
Si la página ya está construida y únicamente necesitas incorporar un bloque, una sección independiente suele ser una opción más adecuada.
Como regla general:
En muchos proyectos la mejor solución será combinar los tres.
Divi 5 permite trabajar con diferentes tipos de layouts según las necesidades de cada proyecto. Los layouts completos proporcionan una estructura global, las secciones sueltas permiten incorporar bloques específicos y los layouts de landing pages están orientados a conseguir objetivos concretos de conversión.
La clave está en no considerar estos diseños como estructuras cerradas. Utilizándolos como piezas reutilizables y personalizables, puedes acelerar considerablemente el desarrollo y construir páginas adaptadas a cada proyecto.
Además, cuando se combinan con la Biblioteca de Divi 5 y los presets, los layouts permiten crear un sistema de trabajo más rápido, organizado y coherente.
La Biblioteca de Divi 5 permite acceder a layouts y elementos previamente preparados para utilizarlos en una página. Importar un layout correctamente es uno de los procesos básicos que conviene dominar cuando se trabaja con Divi 5, especialmente si quieres aprovechar diseños existentes para acelerar el desarrollo de un proyecto.
El proceso consiste, en términos generales, en seleccionar el diseño que quieres utilizar, incorporarlo a la página y posteriormente adaptarlo a las necesidades concretas del proyecto.
Importar un layout significa incorporar a una página una estructura de diseño que ya ha sido creada.
En lugar de construir manualmente cada sección, puedes cargar un diseño previamente preparado y comenzar a trabajar sobre él.
El proceso puede representarse así:
Biblioteca
↓
Seleccionar layout
↓
Importar
↓
Añadir a la página
↓
Personalizar
↓
Publicar
El layout importado puede contener una página completa, varias secciones o determinados elementos de diseño.
Los diseños disponibles pueden proceder de diferentes fuentes.
Por un lado, puedes utilizar layouts proporcionados dentro del propio ecosistema de Divi. Por otro, puedes trabajar con diseños que hayas creado tú mismo y guardado en la Biblioteca.
También es posible disponer de layouts obtenidos de otros proyectos o recursos compatibles con Divi, siempre que el formato y el método de importación sean adecuados.
Cuando estás trabajando en una página con Divi 5, el primer paso consiste en acceder al sistema de diseño correspondiente y localizar la opción que permite utilizar un layout existente.
Dependiendo de la interfaz y del contexto en el que estés trabajando, las opciones disponibles pueden variar, pero el concepto es siempre el mismo: seleccionar una estructura existente y añadirla al diseño actual.
Una vez seleccionado el layout, Divi incorpora sus diferentes elementos a la página.
Antes de importar cualquier diseño conviene analizar qué es exactamente lo que necesitas.
Por ejemplo, si estás creando una página desde cero, puede interesarte un layout completo:
Hero
↓
Servicios
↓
Beneficios
↓
Testimonios
↓
FAQ
↓
CTA
Si la página ya está diseñada y únicamente necesitas una sección de testimonios, probablemente sea más conveniente importar una sección independiente.
Elegir correctamente el nivel de importación evita tener que eliminar posteriormente una gran cantidad de elementos innecesarios.
Los layouts completos son especialmente útiles cuando quieres crear rápidamente la estructura inicial de una página.
Un procedimiento habitual sería:
Una vez importado, puedes modificar libremente la estructura según las necesidades del proyecto.
No siempre es necesario importar una página completa.
Si necesitas únicamente un bloque, puedes seleccionar una sección independiente y añadirla al diseño existente.
Por ejemplo:
Página existente
│
├── Hero
├── Servicios
├── Sección propia
├── Contacto
└── Footer
+
Sección importada
↓
Testimonios
↓
Página actualizada
Este método resulta especialmente útil para ampliar páginas sin modificar innecesariamente su estructura.
Una vez incorporado el layout, no conviene empezar inmediatamente a cambiar textos y colores.
Es recomendable revisar primero cómo está construida la estructura.
Comprueba:
Esta revisión permite comprender el diseño antes de modificarlo.
Después de importar un layout, uno de los primeros pasos debe ser sustituir el contenido de demostración por el contenido real del proyecto.
Esto incluye:
No conviene publicar una página manteniendo textos o imágenes que pertenecen al layout original.
Los layouts pueden utilizar una identidad visual diferente a la del sitio web en el que se están incorporando.
Por ello, después de importar el diseño conviene adaptar los colores principales.
Por ejemplo:
Layout original
├── Color principal
├── Color secundario
├── Fondo
└── Color de botones
↓
Identidad del proyecto
├── Color corporativo
├── Color complementario
├── Fondos
└── Estilo de CTA
Si el proyecto utiliza presets, estos pueden ayudar a mantener una identidad visual coherente.
La tipografía es otro de los elementos que conviene revisar después de importar un layout.
Comprueba especialmente:
Una estructura puede ser adecuada visualmente pero necesitar cambios tipográficos para adaptarse al resto del sitio.
Una vez importado y personalizado el layout, debes comprobar su comportamiento en diferentes tamaños de pantalla.
Es importante revisar especialmente:
La importación de un layout no elimina la necesidad de realizar ajustes responsive.
Una forma eficiente de trabajar consiste en realizar la adaptación en diferentes fases.
1. Importar
↓
2. Revisar estructura
↓
3. Eliminar elementos innecesarios
↓
4. Sustituir contenido
↓
5. Adaptar identidad visual
↓
6. Revisar responsive
↓
7. Optimizar
↓
8. Publicar
Este orden evita realizar modificaciones innecesarias y facilita detectar posibles problemas.
Cuando empiezas una página desde cero, un layout completo puede servir como estructura inicial.
Por ejemplo, para una página de servicio puedes utilizar un diseño que ya contenga:
Después puedes adaptar cada sección al contenido específico de la página.
Cuando trabajas sobre una página que ya contiene contenido, es preferible evitar importar automáticamente un layout completo si solo necesitas una parte.
En estos casos puede ser más eficiente incorporar únicamente las secciones necesarias.
Por ejemplo:
Página actual
├── Hero
├── Introducción
└── Servicios
Necesidad:
Añadir testimonios
Solución:
Importar únicamente
la sección de testimonios
De esta manera mantienes el trabajo realizado y añades únicamente lo que falta.
Después de importar un layout y personalizarlo considerablemente, puede resultar interesante guardar la nueva versión en la Biblioteca.
Esto permite conservar el trabajo realizado y utilizarlo posteriormente como base para otros proyectos.
Por ejemplo:
Layout original
↓
Personalización
↓
Versión propia
↓
Guardar en Biblioteca
↓
Reutilizar en futuros proyectos
Con el tiempo puedes construir una biblioteca propia adaptada a tu forma de trabajar.
Los layouts y los presets cumplen funciones diferentes, pero pueden utilizarse conjuntamente.
El layout proporciona principalmente la estructura, mientras que los presets permiten establecer y reutilizar estilos.
Layout
↓
Estructura
Presets
↓
Estilos
Contenido
↓
Información
Resultado
↓
Página personalizada
Esta combinación permite adaptar rápidamente un diseño sin tener que modificar manualmente todos los elementos uno por uno.
Después de importar un layout es especialmente importante comprobar los elementos interactivos.
Revisa:
Algunos layouts pueden incluir enlaces o contenidos de demostración que no tienen ninguna relación con tu proyecto.
Las imágenes de un layout también deben sustituirse o revisarse.
Además de utilizar imágenes adecuadas para el proyecto, conviene comprobar su tamaño y optimización.
Una imagen demasiado grande puede afectar al rendimiento de la página aunque el diseño del layout sea correcto.
Uno de los errores más frecuentes es importar un diseño y publicarlo prácticamente sin modificarlo.
Otros errores habituales son:
El layout debe considerarse una herramienta de desarrollo, no un sustituto del trabajo de diseño y optimización.
Para trabajar de forma profesional con layouts en Divi 5, puedes seguir este proceso:
Elegir layout
↓
Importarlo
↓
Analizar estructura
↓
Eliminar lo innecesario
↓
Adaptar contenido
↓
Aplicar identidad visual
↓
Revisar responsive
↓
Optimizar
↓
Guardar si resulta reutilizable
Importar layouts desde la Biblioteca de Divi 5 permite acelerar considerablemente la creación de páginas y aprovechar estructuras que ya han sido diseñadas previamente.
La clave está en utilizar estos layouts como una base de trabajo, no como un diseño definitivo. Después de importarlos es necesario adaptar el contenido, la identidad visual, la estructura y el comportamiento responsive.
Además, las estructuras que hayas personalizado y que puedan resultar útiles en futuros proyectos pueden guardarse nuevamente en la Biblioteca, creando progresivamente un sistema propio de componentes y layouts reutilizables.
Cuando utilizas layouts predefinidos en Divi 5, una de las mejores prácticas consiste en evitar modificar directamente el diseño original cuando este puede resultar útil posteriormente. Trabajar sobre una copia permite experimentar, personalizar y adaptar el layout sin perder la versión inicial.
Esta forma de trabajar es especialmente importante cuando utilizas layouts que has creado tú mismo, diseños de la Biblioteca o estructuras que quieres reutilizar en diferentes páginas.
Un layout puede representar muchas horas de trabajo. Si modificas directamente la única versión disponible y posteriormente necesitas recuperar el diseño original, es posible que tengas que reconstruirlo manualmente.
Trabajar sobre una copia permite mantener dos versiones independientes:
Layout original
│
├───────────────┐
↓ ↓
Versión original Copia de trabajo
↓
Personalización
↓
Página final
De esta forma, el diseño original permanece disponible para futuros usos.
Una buena forma de entender esta práctica es considerar el layout original como una plantilla maestra.
Esta plantilla no debería modificarse cada vez que necesitas crear una nueva página.
En su lugar:
Esto permite reutilizar posteriormente el mismo diseño para otros proyectos.
Imagina que tienes guardado en tu Biblioteca un layout denominado:
Landing - Servicio profesional
Necesitas utilizarlo para crear una página concreta.
En lugar de modificar el diseño original, puedes utilizarlo como base:
Landing - Servicio profesional
↓
Copia
↓
Landing - Servicio A
↓
Personalización
↓
Página final
El layout original continúa disponible para crear posteriormente:
Landing - Servicio B
Landing - Servicio C
Landing - Servicio D
Esto convierte la Biblioteca en una colección de plantillas reutilizables.
| Método | Ventaja | Riesgo |
|---|---|---|
| Modificar original | Es rápido inicialmente | Puedes perder la versión base |
| Trabajar sobre copia | Conservas el diseño original | Requiere un paso adicional |
En proyectos profesionales, conservar una versión maestra suele ser la opción más segura.
No todos los diseños requieren exactamente el mismo nivel de precaución, pero esta práctica resulta especialmente recomendable cuando:
Si trabajas habitualmente con Divi 5, puedes organizar una colección de layouts que actúen como plantillas maestras.
Por ejemplo:
Biblioteca
│
├── Plantillas maestras
│ ├── Corporativa
│ ├── Servicios
│ ├── Landing
│ ├── Portfolio
│ └── Contacto
│
└── Proyectos
├── Cliente A
├── Cliente B
└── Cliente C
Las plantillas maestras se mantienen sin modificar, mientras que los proyectos utilizan copias adaptadas.
Una biblioteca organizada requiere nombres claros.
En lugar de utilizar nombres genéricos como:
Layout 1
Layout 2
Copia
Copia 2
Nuevo layout
es preferible utilizar nombres descriptivos.
Por ejemplo:
MASTER - Landing Servicios
MASTER - Página Corporativa
MASTER - Página de Contacto
CLIENTE A - Landing Servicios
CLIENTE B - Landing Servicios
De esta manera puedes identificar rápidamente qué elementos son plantillas originales y cuáles son versiones adaptadas.
Los prefijos pueden ser especialmente útiles cuando tienes una Biblioteca grande.
Por ejemplo:
Esto facilita la clasificación y búsqueda de los elementos.
Uno de los principales riesgos de trabajar con una biblioteca de diseños es modificar accidentalmente el elemento original cuando en realidad querías trabajar sobre una versión independiente.
Antes de realizar cambios importantes, comprueba siempre qué elemento estás editando.
Especialmente si se trata de un layout que utilizas como plantilla para otros proyectos.
Una plantilla maestra debería mantenerse lo más limpia posible.
Por ejemplo, un layout base puede contener:
La idea es que pueda utilizarse posteriormente sin arrastrar información específica de un proyecto anterior.
Si un layout va a utilizarse como plantilla, conviene evitar que contenga información exclusiva de un cliente o proyecto.
Por ejemplo, en lugar de:
Servicio de reparación de tejados en Madrid
puede ser más útil utilizar:
Título del servicio
De esta forma, la estructura puede reutilizarse posteriormente y el contenido se sustituye en cada proyecto.
Si vas a realizar cambios estructurales importantes, trabajar sobre una copia resulta todavía más recomendable.
Por ejemplo, si quieres:
Es mejor conservar el original y experimentar con una versión independiente.
Una misma plantilla puede evolucionar en diferentes direcciones.
Por ejemplo:
MASTER - Landing Servicios
│
├── Versión corta
├── Versión larga
├── Versión captación
└── Versión producto
Esto permite crear diferentes variantes sin perder la estructura inicial.
Trabajar sobre una copia también facilita la experimentación.
Puedes probar diferentes alternativas:
Versión A
↓
Diseño actual
Versión B
↓
Nuevo hero
Versión C
↓
Nueva estructura
Versión D
↓
Nueva llamada a la acción
Después puedes comparar los resultados y decidir qué versión funciona mejor.
Si finalmente decides que una versión modificada debe convertirse en la nueva plantilla base, no es recomendable sobrescribir inmediatamente el original.
Primero conviene comprobar:
Una vez verificado todo, puedes decidir si esa nueva versión debe convertirse en la plantilla maestra.
Esta metodología también es útil cuando varias personas trabajan sobre un mismo proyecto.
Si existe una plantilla maestra claramente identificada, los miembros del equipo pueden utilizarla como referencia sin modificarla accidentalmente.
Esto ayuda a mantener un sistema de trabajo más controlado.
En una Biblioteca grande puede ser útil documentar brevemente para qué sirve cada layout.
Por ejemplo:
MASTER - Landing Servicios
Uso:
Página de servicio profesional
Incluye:
Hero + beneficios + testimonios + FAQ + CTA
Responsive:
Revisado
Última revisión:
Agosto 2026
No es necesario realizar una documentación compleja. Lo importante es que puedas identificar rápidamente la finalidad del recurso.
Los presets añaden otra capa de seguridad y organización al sistema.
El layout puede utilizarse como estructura base mientras los presets controlan determinados estilos.
Plantilla maestra
↓
Copia
↓
Contenido específico
↓
Presets
↓
Identidad visual
↓
Página final
Esto facilita modificar la apariencia sin tener que alterar la estructura original.
Un flujo de trabajo recomendable puede ser:
Al trabajar con layouts, algunos errores pueden evitarse fácilmente siguiendo esta metodología.
Trabajar sobre una copia es una de las prácticas más sencillas y útiles cuando utilizas layouts en Divi 5. Permite conservar intactas las plantillas originales y, al mismo tiempo, experimentar y adaptar los diseños a cada proyecto.
La idea fundamental es sencilla: la plantilla maestra se conserva y las modificaciones se realizan sobre copias. Este sistema reduce el riesgo de perder diseños, facilita la reutilización y permite crear una biblioteca organizada de recursos.
Cuando esta metodología se combina con la Biblioteca de Divi 5, los layouts reutilizables y los presets, puedes construir un flujo de trabajo mucho más rápido, seguro y escalable.
Los layouts predefinidos de Divi 5 permiten acelerar la creación de páginas utilizando estructuras que ya están diseñadas. Sin embargo, estos diseños no siempre utilizan los colores, tipografías y estilos de cada proyecto. Para solucionar este problema, los presets permiten aplicar una identidad visual coherente sobre los elementos reutilizados.
Combinar layouts y presets permite separar dos conceptos fundamentales del diseño web: la estructura de la página y su identidad visual.
Un layout define principalmente cómo está organizada una página.
Por ejemplo:
Hero
↓
Beneficios
↓
Servicios
↓
Testimonios
↓
Preguntas frecuentes
↓
CTA
Los presets, en cambio, permiten establecer estilos reutilizables para diferentes elementos.
Preset de texto
↓
Tipografía + tamaño + color
Preset de encabezado
↓
Fuente + tamaño + peso
Preset de botón
↓
Color + borde + tipografía
De esta forma, un layout puede proporcionar la estructura y los presets adaptar su apariencia al proyecto.
Cuando importas un layout predefinido, es habitual que este tenga una identidad visual propia. Si quieres utilizarlo en un sitio web que ya tiene una imagen corporativa definida, tendrás que adaptar sus estilos.
Sin un sistema organizado, podrías tener que modificar manualmente numerosos módulos.
Los presets permiten reducir este trabajo y mantener una mayor coherencia entre las diferentes páginas.
Una de las principales ventajas de este sistema es que permite separar la estructura del diseño.
LAYOUT
│
├── Secciones
├── Filas
├── Columnas
└── Módulos
+
PRESETS
│
├── Tipografía
├── Colores
├── Botones
├── Espaciados
└── Estilos
↓
PÁGINA FINAL
El layout determina dónde están los elementos y los presets ayudan a determinar cómo deben verse.
Imagina que importas un layout diseñado originalmente con colores azules y una determinada tipografía.
Tu proyecto utiliza una identidad corporativa diferente:
En lugar de reconstruir el layout desde cero, puedes utilizarlo como estructura y adaptar los elementos mediante tus presets.
Para obtener mejores resultados, es recomendable definir el sistema visual antes de importar y personalizar numerosos layouts.
Como mínimo, deberías tener definidos:
Una vez definidos estos elementos, puedes utilizarlos de forma consistente en las páginas creadas a partir de layouts.
Los textos son uno de los elementos que más se repiten en una página.
Un preset puede establecer características como:
De esta forma, los textos de diferentes páginas pueden mantener una apariencia coherente aunque procedan de layouts distintos.
Los encabezados también deben formar parte del sistema visual.
Por ejemplo:
H1
↓
Título principal
H2
↓
Título de sección
H3
↓
Subapartado
Definir estos estilos mediante presets ayuda a evitar que cada layout utilice tamaños y tipografías completamente diferentes.
Los botones son especialmente importantes porque suelen aparecer en diferentes zonas del sitio.
Un preset puede establecer:
Así, un botón procedente de un layout puede adaptarse al lenguaje visual del sitio.
Además de textos y botones, los presets pueden utilizarse para elementos que aparecen repetidamente dentro del proyecto.
Por ejemplo:
Esto permite que diferentes layouts compartan determinados patrones visuales.
Una de las ventajas más interesantes de este sistema aparece cuando utilizas varios layouts.
Layout A ──┐
Layout B ──┤
Layout C ──┼── Presets corporativos ──→ Identidad coherente
Layout D ──┤
Layout E ──┘
Aunque las estructuras sean diferentes, los elementos principales pueden compartir los mismos estilos.
Un problema habitual al utilizar diseños predefinidos es terminar con una web visualmente inconsistente.
Por ejemplo, una página puede utilizar:
Otra página puede utilizar valores completamente diferentes.
El resultado puede parecer una colección de páginas independientes en lugar de un único sitio web.
Los presets pueden actuar como una capa que ayuda a normalizar el diseño.
Layouts diferentes
↓
Estructuras diferentes
↓
Presets comunes
↓
Estilo visual coherente
Esto es especialmente útil cuando utilizas diseños procedentes de diferentes fuentes.
Una de las principales ventajas es que puedes conservar una estructura que funciona sin tener que diseñarla nuevamente.
Por ejemplo, si un layout tiene una buena sección de servicios, puedes conservar:
Y adaptar:
Esto reduce considerablemente el tiempo necesario para adaptar diseños.
Una forma sencilla de entender la metodología es:
LAYOUT
"¿Dónde está cada cosa?"
PRESET
"¿Cómo debe verse?"
CONTENIDO
"¿Qué información muestra?"
La combinación de estos tres elementos permite crear páginas rápidamente sin renunciar a la personalización.
Los presets también pueden combinarse con las plantillas maestras mencionadas anteriormente.
Un flujo profesional puede ser:
Plantilla maestra
↓
Crear copia
↓
Importar/adaptar layout
↓
Aplicar presets
↓
Introducir contenido
↓
Revisar responsive
↓
Página final
La plantilla proporciona una base y los presets ayudan a mantener el sistema visual.
Este sistema es especialmente útil en sitios web con muchas páginas de servicios.
Por ejemplo:
/servicio-a
/servicio-b
/servicio-c
/servicio-d
/servicio-e
Todas las páginas pueden tener estructuras ligeramente diferentes pero compartir:
Esto proporciona una experiencia visual mucho más consistente.
En una agencia o negocio que crea muchas webs, la combinación de layouts y presets puede convertirse en un sistema de producción.
Por ejemplo:
Biblioteca de layouts
+
Biblioteca de presets
↓
Sistema de diseño
↓
Nuevo proyecto
↓
Personalización
↓
Entrega
En lugar de comenzar cada proyecto desde cero, puedes partir de estructuras y estilos previamente preparados.
Aunque los presets son muy útiles, no es necesario convertir absolutamente todos los estilos en elementos globales o reutilizables.
Algunos elementos pueden necesitar un tratamiento específico para una determinada sección.
La clave está en distinguir entre:
Esto evita crear un sistema excesivamente complejo.
Un estilo local puede tener sentido cuando el elemento es excepcional y no se repetirá en otras partes del proyecto.
Por ejemplo, una sección especial de una landing puede necesitar un tratamiento visual concreto que no debe afectar al resto del sitio.
En ese caso, no necesariamente necesitas convertir ese diseño en un preset.
Cuando trabajes con layouts procedentes de diferentes fuentes, conviene revisar qué estilos incorporan antes de aplicar modificaciones.
Comprueba especialmente:
Así podrás identificar qué elementos deben adaptarse al sistema visual del proyecto.
Con el tiempo, puedes construir una biblioteca propia formada por dos tipos de recursos:
LAYOUTS
├── Landing pages
├── Páginas de servicios
├── Páginas corporativas
└── Secciones
PRESETS
├── Textos
├── Encabezados
├── Botones
├── Tarjetas
└── Formularios
Esta combinación puede convertirse en una base de trabajo reutilizable para futuros proyectos.
Una metodología sencilla para combinar layouts y presets en Divi 5 sería:
Combinar layouts predefinidos y presets en Divi 5 permite aprovechar la velocidad de las estructuras ya diseñadas sin renunciar a una identidad visual propia.
El layout puede utilizarse como punto de partida para la estructura de la página, mientras que los presets ayudan a mantener consistentes elementos como tipografías, colores, botones y componentes repetidos.
Esta separación entre estructura, estilo y contenido permite trabajar de una forma más organizada y facilita especialmente la creación de múltiples páginas o proyectos con una identidad visual coherente.
Cuando este sistema se combina con una Biblioteca organizada y plantillas maestras, Divi 5 puede convertirse en una herramienta mucho más eficiente para crear y mantener sitios web a gran escala.
El módulo Texto es uno de los elementos más básicos y, al mismo tiempo, más importantes de Divi 5. Aunque pueda parecer un módulo sencillo, es el punto de partida para introducir gran parte del contenido de una página: párrafos, títulos, listas, enlaces, destacados y diferentes elementos de contenido escrito.
Aprender a utilizar correctamente el módulo Texto no consiste únicamente en escribir contenido. También implica saber estructurarlo, aplicar estilos de forma coherente, controlar su comportamiento responsive y utilizar los ajustes globales de Divi 5 para mantener una identidad visual consistente en todo el sitio web.
El módulo Texto permite añadir y editar contenido escrito directamente dentro de una página creada con Divi 5. A diferencia de trabajar únicamente con el editor tradicional de WordPress, Divi permite visualizar el resultado del contenido mientras se diseña la página.
El módulo puede utilizarse para crear desde un simple párrafo informativo hasta bloques completos de contenido con diferentes niveles de encabezado, enlaces, listas y formatos.
Una de sus principales ventajas es que contenido y diseño pueden gestionarse desde el mismo entorno visual. Puedes modificar el texto y, al mismo tiempo, controlar aspectos como la tipografía, el tamaño, el color, el interlineado, el espaciado o la alineación.
Para añadir un módulo Texto en Divi 5, primero debes situarte dentro de la estructura de la página y seleccionar el lugar donde quieres introducir el contenido.
El módulo aparecerá inmediatamente dentro de la estructura visual de Divi 5. A partir de ese momento puedes modificar tanto su contenido como sus propiedades de diseño.
La parte principal del módulo está destinada a introducir el contenido que verá el visitante. Aquí puedes escribir directamente el texto o utilizar el editor disponible para aplicar diferentes formatos.
Un mismo módulo puede contener varios elementos de contenido. Por ejemplo, puedes utilizar un encabezado, varios párrafos y una lista dentro del mismo módulo cuando todos ellos formen parte de un mismo bloque informativo.
Sin embargo, en proyectos profesionales conviene evitar módulos excesivamente grandes. Dividir correctamente el contenido facilita posteriormente la edición, la reutilización y la aplicación de estilos.
Los párrafos son el uso más habitual del módulo Texto. Cada bloque de contenido debe presentar una idea clara y estar separado correctamente para facilitar la lectura.
Una buena estructura visual es especialmente importante en páginas con mucho contenido, como servicios, páginas corporativas, artículos o landing pages.
El módulo Texto también permite introducir encabezados utilizando diferentes niveles HTML, como H2, H3 o H4.
Estos encabezados no deben utilizarse únicamente porque tengan un determinado tamaño visual. Su función principal es organizar jerárquicamente el contenido de la página.
Por ejemplo, un H2 puede introducir una sección principal y los H3 pueden utilizarse para desarrollar diferentes apartados dentro de ella.
La apariencia visual del encabezado debe gestionarse mediante los ajustes de diseño, no utilizando un nivel incorrecto de HTML simplemente para conseguir un tamaño determinado.
Las listas permiten presentar información de forma mucho más fácil de escanear. Son especialmente útiles para características, ventajas, pasos, requisitos o enumeraciones.
Divi permite trabajar tanto con listas ordenadas como con listas sin ordenar. La elección depende de si el orden de los elementos tiene importancia.
Una vez introducido el contenido, Divi 5 permite controlar prácticamente todos los aspectos visuales del módulo desde sus opciones de diseño.
Entre los ajustes más importantes se encuentran la tipografía, el tamaño del texto, el peso de la fuente, el color, la alineación, el interlineado y el espaciado.
La elección de la tipografía influye directamente en la identidad visual y en la legibilidad de una página.
En un proyecto profesional es recomendable definir previamente las tipografías principales y utilizarlas de forma consistente. Si cada módulo utiliza una fuente diferente, la página pierde coherencia visual y resulta más difícil de mantener.
Los Presets de Divi 5 permiten llevar esta idea mucho más lejos, ya que determinados estilos pueden definirse de forma global y reutilizarse en diferentes elementos.
El tamaño debe adaptarse al tipo de contenido y al dispositivo desde el que se visualizará la página.
Un tamaño adecuado en escritorio puede resultar excesivo en un teléfono móvil. Por este motivo, Divi permite establecer valores específicos para diferentes dispositivos.
La configuración responsive debe utilizarse para mejorar la experiencia de lectura, no simplemente para hacer que todos los elementos sean proporcionalmente más pequeños.
El color del texto debe proporcionar suficiente contraste con el fondo y mantener la identidad visual definida para el proyecto.
En textos normales es especialmente importante evitar combinaciones con poco contraste. Un texto visualmente atractivo pero difícil de leer perjudica tanto la experiencia de usuario como la accesibilidad.
El módulo Texto permite establecer diferentes tipos de alineación, como izquierda, centro, derecha o justificada.
En la mayoría de los contenidos web, la alineación izquierda suele proporcionar una lectura más natural. La alineación centrada puede funcionar bien en titulares, llamadas a la acción o pequeños bloques de contenido, mientras que la justificación debe utilizarse con criterio para evitar espacios irregulares entre palabras.
El espacio que existe entre líneas y entre diferentes bloques de contenido tiene una gran influencia en la comodidad de lectura.
Un texto demasiado compacto resulta difícil de leer, mientras que un interlineado excesivo puede romper la continuidad visual del contenido.
Además del interlineado, Divi permite controlar los márgenes y rellenos del módulo. Estos valores determinan la separación entre el texto y los elementos que lo rodean.
Una buena práctica consiste en utilizar un sistema de espaciado coherente en todo el sitio en lugar de ajustar cada módulo de manera independiente.
Uno de los aspectos fundamentales al trabajar con el módulo Texto en Divi 5 es comprobar cómo se comporta el contenido en diferentes tamaños de pantalla.
El editor permite modificar determinados valores específicamente para escritorio, tablet y móvil. De esta forma puedes adaptar el diseño sin necesidad de crear diferentes versiones del mismo contenido.
Por ejemplo, un encabezado puede utilizar un tamaño grande en escritorio y reducirse progresivamente en tablet y móvil. Lo mismo puede hacerse con determinados espacios, márgenes o alineaciones.
Antes de dar por terminado un diseño, conviene revisar siempre el módulo en los diferentes dispositivos disponibles.
En proyectos pequeños puede parecer suficiente configurar cada módulo de forma independiente. Sin embargo, cuando una web empieza a crecer, esta metodología genera problemas de mantenimiento.
Imagina una página con veinte bloques de texto que utilizan exactamente la misma tipografía, tamaño, color y espaciado. Si todos los estilos se han configurado manualmente, cambiar posteriormente uno de esos valores implica revisar numerosos módulos.
Los Presets permiten definir un estilo reutilizable para los módulos y aplicarlo en diferentes partes del proyecto.
De esta manera, el módulo Texto deja de ser simplemente un elemento individual y pasa a formar parte de un sistema de diseño global.
Esta metodología resulta especialmente útil en webs corporativas, proyectos con muchas páginas y trabajos realizados para clientes.
El módulo Texto es sencillo de utilizar, pero existen algunos errores habituales que conviene evitar.
El tamaño visual de un texto no debe determinar el nivel de encabezado utilizado. La estructura HTML debe responder a la jerarquía del contenido.
Si varios módulos utilizan el mismo estilo, es preferible plantearse el uso de un Preset antes que configurar cada elemento manualmente.
Los saltos de línea pueden utilizarse puntualmente, pero no deberían convertirse en el sistema principal para controlar el espacio entre elementos. Para eso existen los márgenes, rellenos y demás herramientas de diseño de Divi.
El objetivo principal de un bloque de texto es que el usuario pueda leerlo cómodamente. La tipografía, el tamaño, el contraste, el ancho de línea y el espaciado deben trabajar conjuntamente para conseguirlo.
Un diseño que funciona correctamente en escritorio puede presentar problemas en pantallas pequeñas. Comprueba especialmente los encabezados, los tamaños de fuente, las líneas demasiado largas y los espacios verticales.
El módulo Texto también participa en la construcción de una página correctamente estructurada para buscadores y usuarios.
Los encabezados deben organizar el contenido de manera lógica, los párrafos deben ser fáciles de leer y los enlaces deben utilizar textos descriptivos.
Además, el contraste entre texto y fondo debe ser suficiente y el contenido no debería depender exclusivamente del color para transmitir información.
Divi proporciona las herramientas visuales necesarias para realizar estas configuraciones, pero la responsabilidad de utilizar correctamente cada elemento corresponde al diseñador.
No existe una única forma correcta de organizar el contenido. En algunos casos resulta conveniente utilizar un único módulo para un bloque completo, mientras que en otros es mejor separar los elementos.
Por ejemplo, una sección que contiene un título, un párrafo y una llamada a la acción puede construirse utilizando varios módulos independientes. Esto proporciona un mayor control sobre cada elemento y facilita su reutilización.
En cambio, cuando varios párrafos forman una unidad de contenido que siempre debe mantenerse junta, puede ser más práctico utilizar un único módulo Texto.
La decisión debe basarse principalmente en la estructura del contenido y en las necesidades de diseño, no en una regla fija.
En un proyecto profesional, el objetivo no es simplemente conseguir que el texto tenga un aspecto atractivo. Es necesario crear un sistema que permita mantener y ampliar el sitio de forma eficiente.
Por eso, el flujo de trabajo recomendado es comenzar definiendo la estructura del contenido, establecer la jerarquía de encabezados, introducir los textos y posteriormente aplicar los estilos visuales correspondientes.
Una vez definidos los estilos recurrentes, los Presets permiten convertirlos en elementos reutilizables. De esta manera, nuevas páginas pueden construirse mucho más rápido y cualquier modificación global puede aplicarse de forma consistente.
El módulo Texto de Divi 5 es mucho más que una herramienta para escribir párrafos. Es uno de los elementos fundamentales para construir la estructura de contenido de cualquier página y, correctamente utilizado, puede integrarse dentro de un sistema de diseño completo.
Dominar sus opciones de contenido, tipografía, espaciado, responsive y Presets permite crear páginas más coherentes, fáciles de mantener y cómodas de utilizar.
La clave está en no pensar únicamente en cómo se ve un bloque de texto de forma aislada, sino en cómo encaja dentro de la estructura general del sitio. En las siguientes lecciones veremos otros módulos esenciales de Divi 5 y cómo combinarlos para construir interfaces completas y profesionales.
Los títulos son uno de los elementos fundamentales para organizar visualmente y estructuralmente el contenido de una página web. En Divi 5, pueden utilizarse para destacar las diferentes partes de una página, establecer una jerarquía clara y facilitar la lectura tanto para los usuarios como para los motores de búsqueda.
Trabajar correctamente los títulos no consiste simplemente en aumentar el tamaño de una frase. Un buen sistema de encabezados debe combinar estructura HTML, jerarquía visual, legibilidad y coherencia con el diseño general del sitio.
Los títulos o encabezados son elementos HTML que permiten organizar el contenido de una página en diferentes niveles. Los más habituales son H1, H2, H3, H4, H5 y H6.
Cada nivel tiene una función diferente dentro de la estructura del contenido. El H1 representa normalmente el título principal de la página, mientras que los niveles inferiores se utilizan para organizar las diferentes secciones y subsecciones.
Por ejemplo, una página podría tener esta estructura:
Esta estructura permite entender rápidamente la organización de la información.
Divi 5 permite crear títulos mediante diferentes módulos y elementos de contenido. El objetivo es disponer de un elemento específico para presentar encabezados de forma independiente y poder controlar su diseño con precisión.
Un título puede utilizarse como elemento independiente dentro de una fila, combinado con otros módulos o como parte de una composición más compleja.
Al trabajar con un módulo específico para títulos, puedes controlar de forma separada aspectos como la tipografía, tamaño, color, alineación, espaciado y comportamiento responsive.
Uno de los errores más frecuentes al diseñar páginas visualmente es confundir la apariencia de un texto con su función dentro de la estructura HTML.
Por ejemplo, puede ocurrir que quieras mostrar una frase con una apariencia muy grande y destacada. Eso no significa necesariamente que deba convertirse en un H1.
El nivel del encabezado debe elegirse en función de la jerarquía del contenido, mientras que su tamaño y apariencia se pueden modificar mediante CSS y las opciones de diseño de Divi.
De esta forma, puedes tener un H3 visualmente más grande que un H2 si el diseño lo requiere, aunque estructuralmente el H2 siga estando por encima del H3.
Antes de comenzar a diseñar una página conviene definir su estructura de contenido. Esto permite saber qué información debe funcionar como título principal y cuáles serán las diferentes secciones y subsecciones.
Una estructura lógica facilita tanto la navegación visual como la comprensión del contenido.
El H1 identifica el tema principal de la página. En una página convencional suele existir un único H1 que describe claramente el contenido principal.
Por ejemplo, en una página dedicada a un servicio podría utilizarse:
Diseño de páginas web profesionales
El H1 no debería utilizarse simplemente porque sea el tamaño de título más grande disponible. Su función es identificar el contenido principal de la página.
Los H2 dividen el contenido en grandes bloques temáticos.
Por ejemplo:
Cada uno de estos apartados puede contener posteriormente diferentes H3.
Los H3 permiten dividir una sección H2 en diferentes partes.
Por ejemplo, dentro de un H2 denominado Qué incluye el servicio podrían aparecer los siguientes H3:
Los niveles H4, H5 y H6 pueden utilizarse cuando la complejidad del contenido realmente lo justifique.
Una vez definida la estructura HTML, Divi 5 permite controlar la apariencia visual de cada título.
Entre los ajustes más importantes se encuentran:
Estos parámetros permiten crear desde títulos sencillos y discretos hasta encabezados de gran impacto visual para una landing page.
El tamaño es uno de los aspectos visuales más importantes de un encabezado, pero no debe establecerse de manera aislada.
Un título debe destacar respecto al contenido que tiene debajo, pero también debe mantener una relación visual coherente con los demás niveles de encabezado.
Por ejemplo, puedes establecer una escala como:
Estos valores son simplemente un ejemplo. La escala adecuada dependerá del proyecto, la tipografía utilizada y el diseño general de la web.
Uno de los aspectos más importantes al trabajar con títulos en Divi 5 es adaptar su tamaño a cada dispositivo.
Un H1 de gran tamaño puede funcionar perfectamente en una pantalla de escritorio, pero ocupar demasiadas líneas en un teléfono móvil.
Divi permite establecer diferentes valores para escritorio, tablet y móvil. Esto facilita la creación de una jerarquía visual adaptada a cada pantalla.
Por ejemplo, un H1 podría utilizar un tamaño mayor en escritorio y reducirse progresivamente en dispositivos pequeños.
También es importante revisar el interlineado. Cuando un título ocupa dos o tres líneas en móvil, una altura de línea demasiado grande puede generar un espacio excesivo y perjudicar la composición.
Los títulos pueden alinearse a la izquierda, al centro o a la derecha dependiendo del diseño.
La alineación izquierda suele ser la opción más natural para contenidos informativos y páginas con bastante texto. La alineación centrada puede funcionar especialmente bien en hero sections, encabezados de secciones o landing pages.
Lo importante es mantener una lógica visual. Si todos los títulos principales de una web están alineados a la izquierda, introducir un título centrado sin una razón concreta puede romper la coherencia del diseño.
La jerarquía no depende únicamente del tamaño. También puede construirse utilizando diferentes pesos de fuente, colores, espacios y contrastes.
Por ejemplo, un H2 puede diferenciarse de un H3 mediante una combinación de tamaño y peso, mientras que un H4 puede utilizar un tamaño menor pero conservar la misma familia tipográfica.
Una buena jerarquía permite que el usuario pueda recorrer una página rápidamente y entender qué información es más importante.
Cuando una web contiene muchas páginas, configurar manualmente cada encabezado puede convertirse en una tarea repetitiva.
Los Presets de Divi 5 permiten definir estilos reutilizables para los diferentes elementos.
Por ejemplo, puedes crear un estilo para los H2 principales del sitio y aplicarlo a todos los módulos correspondientes. Si posteriormente decides modificar la tipografía, el tamaño o el color, puedes realizar el cambio desde el Preset en lugar de editar cada título individualmente.
Esto permite mantener una identidad visual coherente y reduce considerablemente el tiempo necesario para realizar cambios globales.
El H1 no debe utilizarse simplemente porque sea visualmente más grande. La jerarquía HTML debe responder a la estructura del contenido.
Pasar directamente de H2 a H4 puede dificultar la comprensión de la estructura en determinados contenidos. Lo recomendable es mantener una jerarquía lógica.
Si cada título tiene una tipografía, color y tamaño diferente, la página pierde consistencia visual.
Los encabezados son uno de los elementos que más problemas pueden generar en pantallas pequeñas. Un título demasiado grande puede provocar saltos de línea poco naturales y alterar toda la composición de la página.
Un texto no debería convertirse en H2 o H3 únicamente para conseguir un determinado estilo visual. Si el contenido no representa realmente una sección, es preferible utilizar otro elemento de diseño.
Los encabezados también forman parte de la estructura que los motores de búsqueda utilizan para interpretar el contenido de una página.
Una jerarquía bien organizada ayuda a entender la relación entre los diferentes contenidos. Sin embargo, esto no significa que debamos introducir palabras clave de forma artificial en todos los encabezados.
Los títulos deben describir de forma natural el contenido que aparece a continuación y facilitar la comprensión de la página.
Por ejemplo, si una sección explica cómo contratar un servicio, un H2 como Cómo contratar el servicio resulta mucho más útil que un encabezado genérico como Más información.
Una estructura correcta de encabezados también mejora la accesibilidad.
Las personas que utilizan lectores de pantalla pueden utilizar los encabezados para desplazarse rápidamente por el contenido y localizar las diferentes secciones.
Por este motivo, los encabezados deben utilizarse de acuerdo con su función estructural y no únicamente como elementos decorativos.
Un buen método de trabajo consiste en separar el proceso en dos fases.
Esta separación evita uno de los errores más habituales: elegir el nivel del encabezado basándose únicamente en su apariencia.
Cuando además utilizamos Presets, podemos convertir esta jerarquía visual en un sistema reutilizable para todo el proyecto.
Los títulos son mucho más que textos de mayor tamaño. En Divi 5 forman parte de la estructura de la página y deben combinar correctamente jerarquía HTML, diseño visual, responsive, SEO y accesibilidad.
La mejor práctica consiste en definir primero la estructura del contenido y después diseñar visualmente cada nivel. De esta forma, la página será más fácil de entender, mantener y adaptar a diferentes dispositivos.
Además, el uso de Presets permite convertir los estilos de encabezado en una parte del sistema de diseño global del sitio, algo especialmente importante cuando se trabaja con proyectos grandes o profesionales.
El módulo Imagen de Divi 5 permite incorporar imágenes en cualquier parte de una página y controlar tanto su contenido como su presentación visual. Es uno de los módulos fundamentales del builder y resulta imprescindible para crear páginas atractivas, transmitir información de forma visual y reforzar la identidad de un sitio web.
Sin embargo, utilizar imágenes correctamente no consiste simplemente en subir una fotografía y colocarla dentro de una página. Es necesario tener en cuenta aspectos como el tamaño, el formato, la calidad, el rendimiento, el responsive, el SEO, la accesibilidad y la relación de la imagen con el resto del diseño.
El módulo Imagen permite seleccionar una imagen de la biblioteca de medios de WordPress o utilizar una imagen disponible mediante una URL, dependiendo de las opciones disponibles en el proyecto.
Una vez seleccionada la imagen, Divi 5 permite controlar diferentes aspectos de su presentación, como el tamaño, la alineación, los bordes, las sombras, los espacios y otros efectos visuales.
El módulo puede utilizarse para fotografías, ilustraciones, capturas de pantalla, gráficos, logotipos u otros recursos visuales que formen parte del contenido de una página.
Para añadir una imagen mediante Divi 5, el proceso básico es muy sencillo:
Divi muestra inmediatamente el resultado dentro del editor visual, por lo que puedes comprobar cómo encaja la imagen con los demás elementos de la página.
Antes de subir una imagen a WordPress conviene analizar si realmente es adecuada para el uso que se le va a dar.
No todas las imágenes necesitan tener una resolución enorme. Una fotografía utilizada en un pequeño bloque de contenido no necesita necesariamente las mismas dimensiones que una imagen principal de una página.
Utilizar imágenes excesivamente grandes aumenta el peso de la página y puede afectar negativamente al rendimiento.
Por tanto, el objetivo no es conseguir la máxima resolución posible, sino utilizar una imagen con unas dimensiones y una calidad adecuadas para el tamaño en el que realmente se mostrará.
El formato elegido también influye en el peso y la calidad de la imagen.
Los formatos más habituales en una web moderna son JPEG, PNG, WebP y AVIF, aunque la elección dependerá del tipo de imagen y de las necesidades del proyecto.
JPEG es un formato tradicional especialmente utilizado para fotografías. Permite conseguir archivos relativamente pequeños mediante compresión con pérdida.
PNG resulta especialmente útil cuando necesitamos transparencia o cuando trabajamos con determinados gráficos, capturas o imágenes que requieren una mayor precisión.
WebP ofrece una buena relación entre calidad y tamaño y se ha convertido en una opción habitual para sitios web.
AVIF puede proporcionar archivos todavía más pequeños manteniendo una buena calidad visual. Su utilización dependerá de la compatibilidad del entorno y de la configuración de WordPress y del servidor.
En cualquier caso, no existe un formato universalmente mejor. La decisión debe basarse en el tipo de imagen y en las necesidades concretas del proyecto.
Uno de los errores más habituales consiste en subir imágenes con unas dimensiones muy superiores a las que realmente necesita la página.
Por ejemplo, si una imagen va a mostrarse con un ancho aproximado de 600 píxeles, no siempre tiene sentido utilizar un archivo original de 5000 píxeles de ancho.
La imagen puede seguir viéndose correctamente, pero estaremos enviando al navegador muchos más datos de los necesarios.
Lo recomendable es trabajar con imágenes adecuadas para el uso previsto y aprovechar las diferentes versiones que WordPress puede generar para distintos tamaños.
Una misma imagen puede visualizarse en diferentes dispositivos y tamaños de pantalla. Por este motivo, es importante que la web no dependa de una única versión de gran tamaño para todos los usuarios.
WordPress genera diferentes tamaños de imagen y puede proporcionar al navegador información sobre las versiones disponibles. Esto permite seleccionar una versión más adecuada en función del contexto.
Divi 5 se integra dentro de este sistema y permite diseñar el módulo de forma responsive.
Además, desde las opciones de Divi puedes controlar determinados parámetros visuales para cada dispositivo cuando sea necesario.
La calidad de una imagen no depende únicamente de su resolución. También es importante su composición y su relación de aspecto.
Una fotografía horizontal puede funcionar perfectamente como imagen principal de una página, mientras que una fotografía vertical puede resultar más apropiada para determinados bloques o dispositivos.
Antes de colocar una imagen conviene analizar el espacio disponible y comprobar si la proporción original encaja correctamente con el diseño.
En determinados casos puede ser preferible utilizar imágenes preparadas específicamente para un formato concreto en lugar de intentar adaptar una fotografía que tiene una proporción completamente diferente.
Divi 5 ofrece numerosas posibilidades para personalizar la apariencia del módulo Imagen.
Entre ellas se encuentran diferentes opciones relacionadas con:
Estas opciones permiten integrar una imagen dentro de prácticamente cualquier diseño sin necesidad de recurrir inmediatamente a código CSS personalizado.
Los bordes pueden utilizarse para separar visualmente una imagen del fondo o crear determinados estilos gráficos.
El radio de las esquinas permite convertir una imagen rectangular tradicional en un elemento con esquinas redondeadas.
Este recurso es especialmente habitual en diseños modernos, pero debe utilizarse de forma coherente con el resto de elementos de la página.
Las sombras pueden ayudar a crear sensación de profundidad y separar una imagen del fondo.
Sin embargo, una sombra demasiado intensa puede hacer que el diseño parezca artificial o visualmente sobrecargado.
En diseños profesionales suele ser preferible utilizar sombras sutiles y mantener una lógica común entre imágenes, tarjetas, botones y otros elementos.
Una imagen también puede utilizarse como elemento enlazable. Esto resulta especialmente útil cuando la imagen representa un producto, un proyecto, una categoría o cualquier otro contenido al que el usuario pueda acceder.
Si una imagen funciona como enlace, es importante que el usuario pueda entender qué ocurrirá al hacer clic sobre ella.
En determinados diseños puede ser conveniente acompañar la imagen de un texto o botón para hacer más evidente la acción disponible.
Uno de los aspectos más importantes al trabajar con imágenes es el texto alternativo, conocido habitualmente como atributo alt.
El texto alternativo permite describir el contenido o función de una imagen cuando esta no puede visualizarse y resulta especialmente importante para usuarios que utilizan tecnologías de asistencia.
Además, los buscadores pueden utilizar esta información para comprender mejor el contenido de determinadas imágenes.
El texto alternativo debe ser descriptivo y natural. No debe utilizarse como un lugar para introducir palabras clave de forma artificial.
Por ejemplo, si una fotografía muestra una persona utilizando un ordenador para diseñar una web, un texto alternativo descriptivo podría ser:
Persona diseñando una página web con WordPress
En cambio, introducir una cadena artificial de palabras clave como diseño web barato páginas web WordPress diseño web profesional no aporta una descripción útil.
No todas las imágenes necesitan transmitir información.
Una imagen utilizada exclusivamente como elemento decorativo puede tener un tratamiento diferente al de una imagen que aporta contenido.
La diferencia fundamental está en su función dentro de la página. Si eliminar la imagen no supone perder información relevante, probablemente estamos ante un recurso decorativo.
Esta distinción es importante especialmente desde el punto de vista de la accesibilidad.
Las imágenes suelen representar una parte importante del peso total de una página. Por este motivo, optimizarlas correctamente puede tener un impacto significativo en el rendimiento.
Antes de subir una imagen conviene revisar:
La optimización no consiste en reducir la calidad al máximo. El objetivo es encontrar un equilibrio entre calidad visual y peso del archivo.
En páginas con muchas imágenes, cargar todos los recursos inmediatamente puede aumentar el tiempo necesario para mostrar el contenido inicial.
La carga diferida o lazy loading permite retrasar determinadas imágenes hasta que se aproximan a la zona visible del navegador.
Esto puede reducir la cantidad de recursos que se cargan inicialmente y mejorar el rendimiento de páginas con mucho contenido visual.
Sin embargo, las imágenes principales que aparecen inmediatamente al cargar una página deben tratarse con especial cuidado, ya que retrasar innecesariamente su carga puede perjudicar métricas como el LCP.
Las imágenes tienen una relación directa con diferentes aspectos del rendimiento web y pueden influir especialmente en métricas como LCP y CLS.
Una imagen principal demasiado pesada puede retrasar la aparición del contenido principal. Por otro lado, si no se reserva correctamente el espacio que ocupará una imagen, el contenido puede desplazarse cuando esta termina de cargar.
Por eso, optimizar imágenes no significa únicamente comprimir archivos. También implica integrarlas correctamente dentro de la estructura y el comportamiento de la página.
Una imagen puede necesitar diferentes ajustes dependiendo del dispositivo.
En escritorio puede funcionar perfectamente ocupando una determinada anchura, mientras que en móvil puede necesitar ocupar todo el ancho disponible o utilizar un espaciado diferente.
Divi 5 permite adaptar diferentes valores del diseño a cada dispositivo, facilitando la creación de composiciones responsive sin necesidad de duplicar todo el contenido.
Antes de finalizar una página, revisa siempre:
El módulo Imagen resulta adecuado cuando necesitas mostrar una imagen como un elemento independiente dentro de una composición.
Puede utilizarse para:
En otros casos puede ser más apropiado utilizar una imagen como fondo de una sección, fila u otro elemento de diseño. La elección dependerá de la función que tenga la imagen.
Esta distinción es especialmente importante en Divi.
Cuando una imagen forma parte del contenido, normalmente debe utilizarse como una imagen propiamente dicha. Esto facilita aspectos como el texto alternativo, la accesibilidad y la comprensión del contenido.
En cambio, una imagen utilizada únicamente para crear un fondo visual puede configurarse como fondo del elemento correspondiente.
Por ejemplo, una fotografía decorativa detrás de un titular puede funcionar correctamente como imagen de fondo, mientras que una fotografía de un producto que aporta información debería tratarse como contenido.
Para trabajar correctamente con el módulo Imagen, conviene seguir algunas reglas sencillas:
Una imagen de varios miles de píxeles puede ser innecesaria para un pequeño bloque de contenido y aumentar considerablemente el peso de la página.
Las imágenes que transmiten información deberían contar con una descripción alternativa adecuada.
Reducir demasiado el peso de una imagen puede provocar artefactos, pixelación o pérdida de detalle.
Una composición que funciona en escritorio puede resultar desproporcionada o generar problemas en pantallas pequeñas.
Una página no mejora necesariamente por añadir más imágenes. Cada recurso visual debe aportar valor al contenido o al diseño.
Al igual que ocurre con los módulos de texto y títulos, las imágenes deben integrarse dentro del sistema visual general del proyecto.
Si todas las imágenes de tarjetas utilizan el mismo radio de esquina, sombra y proporción, la web tendrá una apariencia mucho más coherente.
En Divi 5, esta consistencia puede conseguirse mediante configuraciones reutilizables y Presets cuando las mismas características se repiten en diferentes partes del sitio.
Esto permite que el diseñador no tenga que reconstruir manualmente cada imagen y facilita los cambios posteriores.
El módulo Imagen de Divi 5 es una herramienta fundamental para incorporar contenido visual a una página, pero su correcta utilización requiere mucho más que seleccionar una fotografía.
Es necesario tener en cuenta dimensiones, formato, compresión, responsive, accesibilidad, SEO, rendimiento y coherencia visual.
Una buena imagen debe aportar valor al usuario sin perjudicar la velocidad de carga ni romper la estructura del diseño. Cuando estos aspectos se trabajan correctamente, el módulo Imagen se convierte en una pieza esencial dentro de cualquier proyecto profesional realizado con Divi 5.
Los botones son uno de los elementos interactivos más importantes de una página web. Permiten dirigir al usuario hacia una acción concreta, como solicitar información, comprar un producto, descargar un recurso, contactar con una empresa o acceder a otra página.
En Divi 5, el módulo Botón permite crear llamadas a la acción con un alto grado de personalización visual y controlar aspectos como el texto, el enlace, los colores, la tipografía, el tamaño, los bordes, las sombras y el comportamiento responsive.
Sin embargo, un buen botón no debe diseñarse únicamente pensando en su apariencia. También es importante definir correctamente qué acción debe realizar, dónde debe llevar al usuario y cómo debe integrarse dentro del flujo de navegación.
El módulo Botón permite crear un elemento interactivo que normalmente dirige al usuario hacia una URL cuando hace clic sobre él.
Puede utilizarse de forma independiente o combinarse con otros módulos, como títulos, textos, imágenes o formularios.
Un ejemplo habitual sería una sección formada por un título, un texto explicativo y un botón:
En este caso, el botón representa el siguiente paso que queremos que realice el visitante.
Para añadir un botón en Divi 5, el procedimiento básico es el siguiente:
El botón aparecerá inmediatamente en el diseño y podrás modificar sus propiedades desde las opciones del módulo.
El texto es uno de los elementos más importantes de un botón. Debe indicar de forma clara qué ocurrirá cuando el usuario haga clic.
Algunos ejemplos pueden ser:
En general, es preferible utilizar textos específicos frente a expresiones demasiado genéricas como Haz clic aquí o Más información.
Un texto descriptivo permite al usuario comprender mejor la acción disponible incluso antes de interactuar con el botón.
El botón debe tener una finalidad clara y, por tanto, un destino correctamente configurado.
El enlace puede dirigir a una página interna del sitio, una URL externa, una sección concreta de la misma página u otro recurso disponible en función de la configuración utilizada.
Antes de publicar una página es importante comprobar que todos los botones funcionan correctamente y que las URL no contienen errores.
Los enlaces internos permiten dirigir al usuario hacia otra página del mismo sitio.
Son especialmente útiles para conducir al visitante hacia servicios, páginas de contacto, categorías, productos o contenidos relacionados.
También puedes utilizar un botón para dirigir al usuario hacia otro sitio web.
En estos casos conviene revisar cuidadosamente el destino y comprobar si la navegación debe realizarse en la misma pestaña o en una nueva, según el contexto.
Divi 5 permite personalizar prácticamente todos los aspectos visuales del botón.
Entre las opciones más habituales se encuentran:
Estas opciones permiten crear desde botones muy sencillos hasta llamadas a la acción completamente personalizadas.
El color del botón debe permitir identificarlo fácilmente como un elemento interactivo.
En muchos diseños se utiliza un color principal de la identidad visual para los botones y otro tratamiento para acciones secundarias.
Además, debe existir suficiente contraste entre el texto y el fondo. Un botón puede resultar visualmente atractivo, pero si el texto apenas se distingue, la experiencia de usuario será deficiente.
No todas las acciones de una página tienen la misma importancia. Por este motivo, puede ser útil establecer diferentes niveles visuales.
Un botón principal puede utilizar un color más destacado y mayor contraste, mientras que una acción secundaria puede utilizar un diseño más discreto.
Por ejemplo:
Esta diferenciación ayuda a establecer una jerarquía visual y evita que todos los botones compitan por la atención del usuario.
Un botón no tiene por qué presentar exactamente el mismo aspecto en todas las situaciones.
El estado normal es el que aparece cuando el usuario simplemente visualiza la página. Cuando coloca el cursor sobre el botón, puede utilizarse un estado hover para proporcionar una respuesta visual.
Este cambio puede consistir en modificar el color, el fondo, el borde, la sombra o algún otro aspecto visual.
El objetivo no es crear un efecto llamativo por sí mismo, sino proporcionar una indicación clara de que el elemento es interactivo.
Los efectos hover pueden mejorar la percepción de interactividad de un botón.
Por ejemplo, un botón podría cambiar ligeramente de color al pasar el cursor por encima o modificar su sombra.
Los efectos deben ser sutiles y coherentes con el diseño general. Una animación excesiva puede distraer al usuario y hacer que la interfaz parezca poco profesional.
Además, hay que recordar que el hover es un comportamiento propio de dispositivos con puntero y no debe utilizarse como único mecanismo para comunicar información importante.
Un botón debe tener un tamaño suficiente para poder pulsarlo cómodamente, especialmente en dispositivos móviles.
Un botón demasiado pequeño puede resultar difícil de utilizar con un dedo y aumentar la posibilidad de pulsaciones incorrectas.
Por tanto, al diseñar botones responsive no debemos pensar únicamente en el tamaño del texto. También debemos considerar el espacio disponible alrededor del contenido y el área total de interacción.
Divi 5 permite adaptar diferentes propiedades del botón según el dispositivo.
En escritorio puede funcionar correctamente un botón relativamente compacto, mientras que en móvil puede resultar conveniente aumentar su anchura o modificar su tamaño.
En determinados diseños puede ser interesante que el botón ocupe prácticamente todo el ancho disponible en móvil, especialmente cuando se trata de una acción principal.
Siempre conviene comprobar el resultado real en diferentes tamaños de pantalla.
La alineación debe responder a la estructura de la sección.
Un botón puede alinearse a la izquierda dentro de un bloque de contenido, centrarse debajo de un título o situarse junto a otros elementos en una composición más compleja.
La decisión debe depender del diseño y de la función del botón, evitando utilizar una alineación diferente simplemente para crear variedad visual.
Un botón suele funcionar mejor cuando forma parte de un contexto que explica al usuario qué debe hacer y por qué debería hacerlo.
Por ejemplo, una llamada a la acción puede estar formada por:
De esta manera, el botón no aparece de forma aislada, sino como el siguiente paso lógico dentro de la experiencia del usuario.
La posición del botón dentro de la página puede influir considerablemente en su eficacia.
Una acción importante debería aparecer en un lugar donde el usuario pueda encontrarla fácilmente y después de disponer de suficiente información para tomar una decisión.
Por ejemplo, en una página de servicio puede aparecer un primer botón en la zona superior y posteriormente repetirse la llamada a la acción después de explicar las características, ventajas y condiciones del servicio.
Repetir una acción importante no significa necesariamente duplicar contenido de forma innecesaria. Puede facilitar la navegación cuando la página es extensa.
Los botones tienen una relación directa con la conversión porque representan muchas de las acciones que queremos que realice el visitante.
Sin embargo, mejorar la conversión no significa simplemente utilizar botones más grandes o utilizar colores más llamativos.
Es necesario analizar el contexto completo: el contenido que rodea al botón, la propuesta de valor, la confianza que transmite la página, la claridad de la acción y el momento en el que se presenta.
En un proyecto profesional es habitual utilizar botones con un estilo común en diferentes páginas.
Por ejemplo, todos los botones principales podrían utilizar:
En Divi 5, los Presets permiten centralizar este tipo de configuraciones y reutilizarlas.
Esto facilita mantener una identidad visual coherente y permite modificar el diseño de los botones de forma global cuando sea necesario.
Un sistema de diseño profesional puede establecer diferentes tipos de botones según su función.
Por ejemplo, puede existir un estilo para las acciones principales, otro para acciones secundarias y otro para acciones menos relevantes.
De esta manera, el usuario aprende visualmente qué significa cada tipo de botón y puede interpretar la interfaz con mayor rapidez.
La ventaja de trabajar de esta manera en Divi 5 es que estos estilos pueden convertirse en elementos reutilizables mediante Presets.
Los botones deben ser fácilmente identificables y utilizables por todas las personas.
El texto debe ser suficientemente claro, el contraste debe ser adecuado y el área de interacción debe tener un tamaño razonable.
También es importante que el botón pueda identificarse como una acción y que su texto explique claramente qué sucederá al activarlo.
Un texto como Enviar formulario resulta generalmente más descriptivo que un texto ambiguo como Continuar, especialmente cuando existen varias acciones posibles en la misma página.
Si todos los botones tienen exactamente el mismo nivel visual, ninguno destaca realmente. La jerarquía ayuda a indicar cuál es la acción principal.
Expresiones como Haz clic aquí proporcionan poca información sobre el destino o resultado de la acción.
Especialmente en móvil, un botón pequeño puede dificultar la interacción.
Animaciones, sombras o cambios de color demasiado agresivos pueden distraer y perjudicar la percepción profesional del sitio.
Un botón visualmente perfecto no sirve de nada si conduce a una URL incorrecta o a una página inexistente.
Un botón puede funcionar perfectamente en escritorio y resultar incómodo en un teléfono. La revisión responsive es imprescindible.
No todos los enlaces necesitan convertirse en botones.
Los botones deben reservarse principalmente para acciones que queremos destacar, mientras que los enlaces de texto son adecuados para navegación secundaria o referencias dentro del contenido.
Si una página contiene decenas de botones destacados, estos pierden parte de su capacidad para establecer una jerarquía visual.
El módulo Botón de Divi 5 es una herramienta fundamental para crear interfaces orientadas a la acción. Su función no se limita a mostrar un elemento visual atractivo, sino que debe facilitar al usuario el siguiente paso dentro de la navegación.
Un buen botón combina texto claro, destino correcto, diseño coherente, accesibilidad, responsive y una jerarquía visual adecuada.
Además, el uso de Presets permite convertir los estilos de los botones en una parte del sistema de diseño global del proyecto, facilitando tanto la creación de nuevas páginas como el mantenimiento posterior.
Cuando los botones se diseñan teniendo en cuenta todo el recorrido del usuario, dejan de ser simples elementos decorativos y se convierten en una herramienta esencial para mejorar la experiencia y los objetivos de conversión de una web.
El módulo Galería de Divi 5 permite mostrar varias imágenes dentro de un mismo bloque de contenido y organizarlas de forma visual para que el usuario pueda recorrerlas fácilmente. Es especialmente útil en proyectos donde las imágenes tienen un papel importante, como portfolios, restaurantes, alojamientos, tiendas online, eventos, proyectos profesionales o páginas de servicios.
Una galería bien diseñada no consiste simplemente en colocar muchas imágenes juntas. Es necesario decidir qué imágenes mostrar, cómo organizarlas, qué tamaño deben tener, cómo se comportarán en dispositivos móviles y qué experiencia tendrá el usuario al interactuar con ellas.
El módulo Galería permite seleccionar varias imágenes y mostrarlas agrupadas dentro de un único elemento de Divi 5.
En lugar de añadir un módulo Imagen independiente para cada fotografía, la galería permite gestionar un conjunto de imágenes desde un mismo módulo.
Esto resulta especialmente práctico cuando varias imágenes forman parte de un mismo contenido y deben mantener una presentación visual común.
Algunos ejemplos habituales son:
Para crear una galería en Divi 5, el proceso básico consiste en:
La ventaja de trabajar de esta forma es que todas las imágenes de la galería pueden gestionarse desde un único elemento.
La selección de imágenes es probablemente una de las decisiones más importantes al crear una galería.
No siempre es mejor mostrar más imágenes. Una galería con veinte fotografías relevantes puede resultar mucho más efectiva que una con cincuenta imágenes repetitivas o de poca calidad.
Las imágenes deberían tener una relación clara con el contenido y aportar información, confianza o valor visual.
Por ejemplo, en la página de una empresa de reformas puede ser más útil mostrar diferentes proyectos terminados que incluir numerosas fotografías prácticamente idénticas del mismo trabajo.
El orden también influye en la experiencia del usuario.
La primera imagen suele recibir una atención especial, por lo que conviene colocar en ella una fotografía representativa y de buena calidad.
En una galería de proyectos puede ser interesante ordenar las imágenes siguiendo una secuencia lógica: primero una vista general, después diferentes detalles y finalmente el resultado.
En otros casos, como una galería de productos, puede ser más apropiado ordenar las imágenes por categorías o características.
Divi permite controlar diferentes aspectos de la presentación visual de la galería.
Dependiendo de la configuración utilizada, puedes controlar elementos como:
La configuración exacta dependerá del tipo de galería que quieras construir y del diseño general de la página.
El número de columnas determina cuántas imágenes aparecen en cada fila.
En una pantalla de escritorio puede resultar adecuado mostrar tres o cuatro imágenes por fila, mientras que en una pantalla pequeña será necesario reducir el número de columnas para mantener un tamaño razonable.
La elección debe realizarse pensando en el tamaño real de las imágenes y en la cantidad de información que contienen.
Una galería con demasiadas columnas puede convertir las fotografías en pequeños elementos difíciles de apreciar.
El diseño responsive es especialmente importante en las galerías porque el espacio disponible cambia considerablemente entre dispositivos.
Una configuración habitual podría utilizar:
No existe una configuración universalmente correcta. La decisión dependerá de las dimensiones de las imágenes y del objetivo de la galería.
Lo importante es evitar que las fotografías sean tan pequeñas que pierdan su utilidad.
Cuando una galería contiene fotografías con proporciones muy diferentes, el resultado puede ser visualmente irregular.
Por ejemplo, combinar fotografías horizontales, verticales y cuadradas sin ningún criterio puede generar una composición poco equilibrada.
En determinadas galerías puede ser recomendable utilizar imágenes con una proporción similar para conseguir una cuadrícula más uniforme.
En otros casos, mantener las proporciones originales puede ser importante porque la composición de cada fotografía forma parte del contenido.
La elección dependerá de si la prioridad es la uniformidad visual o conservar la fotografía tal como fue creada.
Una galería puede utilizar miniaturas para presentar muchas imágenes en un espacio reducido y permitir posteriormente una visualización ampliada.
Este tipo de comportamiento resulta especialmente útil cuando las imágenes contienen detalles que no pueden apreciarse correctamente en la cuadrícula inicial.
La visualización ampliada permite al usuario concentrarse en una imagen concreta sin abandonar necesariamente la página.
El lightbox permite mostrar una imagen en un formato ampliado sobre la página cuando el usuario hace clic sobre ella.
Es una solución habitual para portfolios, fotografías y galerías donde el detalle visual es importante.
Cuando se utiliza correctamente, el lightbox mejora la experiencia porque permite visualizar las imágenes con mayor tamaño sin tener que crear una página independiente para cada fotografía.
Sin embargo, no siempre es necesario. Si una imagen no contiene detalles adicionales relevantes, abrirla en un lightbox puede añadir una interacción innecesaria.
El objetivo de una galería debe ser facilitar la exploración de las imágenes.
Por este motivo, conviene evitar composiciones excesivamente complejas, animaciones innecesarias o efectos que dificulten la navegación.
El usuario debe poder identificar rápidamente que las imágenes forman parte de una colección y entender cómo puede interactuar con ellas.
Dependiendo del tipo de galería, puede ser interesante acompañar las imágenes de títulos o descripciones.
Esto resulta especialmente útil cuando la imagen por sí sola no explica completamente lo que estamos mostrando.
Por ejemplo, en una galería de proyectos de arquitectura puede ser útil mostrar el nombre del proyecto, su ubicación o el tipo de trabajo realizado.
En una galería puramente decorativa, añadir texto a cada imagen puede ser innecesario.
Las galerías pueden contener un número elevado de imágenes y, por tanto, convertirse fácilmente en uno de los elementos más pesados de una página.
Antes de subir las imágenes conviene optimizar:
No tiene sentido cargar imágenes de varios megabytes cuando van a mostrarse como pequeñas miniaturas.
También es importante evitar subir múltiples copias innecesarias de la misma imagen.
Cuando una página contiene muchas imágenes, la forma en la que se cargan los recursos puede tener un impacto importante sobre el rendimiento.
La carga diferida puede resultar especialmente útil para las imágenes que se encuentran fuera de la zona visible inicialmente.
Sin embargo, las imágenes que aparecen inmediatamente en pantalla deben analizarse de forma diferente. Retrasar su carga innecesariamente puede empeorar la percepción de velocidad y determinadas métricas de rendimiento.
Las imágenes de una galería también deben tratarse correctamente desde el punto de vista de la accesibilidad.
Cuando una imagen aporta información, su texto alternativo debe describir de forma adecuada aquello que representa.
Por ejemplo, una fotografía de una instalación podría utilizar un texto alternativo como:
Instalación de paneles solares en una vivienda unifamiliar
La descripción debe ser natural y útil. No debe convertirse en una lista artificial de palabras clave.
Una galería correctamente estructurada puede complementar el contenido de una página, pero las imágenes no deben utilizarse como sustituto del contenido textual cuando este sea necesario para explicar un tema.
Los textos alternativos, nombres descriptivos de archivo y el contexto que rodea a las imágenes pueden ayudar a los buscadores a comprender mejor su contenido.
Sin embargo, la optimización de imágenes debe formar parte de una estrategia SEO más amplia y no limitarse a introducir palabras clave en los atributos de las fotografías.
La elección entre utilizar una galería o varios módulos Imagen dependerá del objetivo.
Una galería es especialmente adecuada cuando todas las imágenes forman parte de una colección y comparten comportamiento y diseño.
Los módulos Imagen independientes ofrecen más control individual sobre cada fotografía y pueden ser preferibles cuando cada imagen tiene una función diferente dentro de la composición.
Por ejemplo, una sección con tres servicios diferentes podría utilizar tres módulos Imagen independientes, mientras que un portfolio con veinte trabajos puede beneficiarse mucho más de una galería.
Las galerías son especialmente útiles para diseñadores, fotógrafos, arquitectos, estudios creativos y otros profesionales que necesitan mostrar trabajos realizados.
Pueden utilizarse para mostrar platos, instalaciones, eventos o diferentes espacios del establecimiento.
Una galería permite presentar habitaciones, zonas comunes, exteriores y otros espacios importantes para la decisión de reserva.
Las fotografías adicionales de productos pueden ayudar al usuario a comprender mejor sus características y apariencia.
Las galerías pueden utilizarse para mostrar trabajos realizados, instalaciones, maquinaria o resultados antes y después.
Una galería excesivamente extensa puede dificultar la navegación y aumentar considerablemente el peso de la página.
Mostrar muchas imágenes prácticamente iguales no aporta necesariamente más información al usuario.
Las fotografías originales de una cámara o teléfono pueden tener un tamaño muy superior al necesario para una página web.
Una cuadrícula que funciona correctamente en escritorio puede generar miniaturas demasiado pequeñas en dispositivos móviles.
Las animaciones, zooms y transiciones deben utilizarse con moderación para no convertir la galería en un elemento visualmente pesado.
Las galerías también pueden formar parte del sistema visual general de un sitio.
Si diferentes galerías utilizan la misma separación entre imágenes, el mismo radio de esquinas, sombras y tratamiento visual, el sitio transmitirá una mayor sensación de coherencia.
Cuando estos estilos se repiten, los Presets de Divi 5 pueden ayudar a reducir el trabajo manual y facilitar futuras modificaciones.
El módulo Galería de Divi 5 es una herramienta especialmente útil para presentar colecciones de imágenes de forma organizada y atractiva.
Para obtener un buen resultado no basta con seleccionar fotografías. Es necesario trabajar también aspectos como composición, número de columnas, responsive, proporciones, lightbox, optimización, accesibilidad y rendimiento.
Una buena galería debe facilitar la exploración de las imágenes sin convertirse en un elemento pesado o innecesariamente complejo. Cuando se integra correctamente dentro del diseño general, puede mejorar considerablemente la presentación de un proyecto y la experiencia del usuario.
El vídeo se ha convertido en uno de los formatos más utilizados para presentar información en una página web. Permite explicar procesos, mostrar productos, presentar proyectos, crear tutoriales o transmitir una idea de forma mucho más visual que un bloque de texto.
En Divi 5, el módulo Vídeo permite incorporar contenido audiovisual dentro de una página y controlar diferentes aspectos de su presentación. Su correcta utilización requiere tener en cuenta no solo el diseño, sino también el peso de los archivos, la velocidad de carga, la experiencia del usuario y el comportamiento responsive.
El módulo Vídeo permite insertar un vídeo dentro de una página diseñada con Divi 5.
Puede utilizarse para mostrar un vídeo alojado en el propio sitio o para integrar contenido procedente de plataformas externas, dependiendo de las necesidades del proyecto y de la configuración utilizada.
Algunos usos habituales son:
El procedimiento básico para añadir un vídeo en Divi 5 consiste en:
Una vez configurado, Divi mostrará el vídeo dentro del diseño y podrás ajustar su posición y apariencia.
Una de las primeras decisiones que debemos tomar es dónde estará alojado el vídeo.
Existen dos planteamientos principales: alojarlo directamente en nuestro servidor o utilizar una plataforma especializada en vídeo.
Alojar el archivo directamente en el servidor proporciona un mayor control sobre el contenido y su presentación, pero también implica gestionar el almacenamiento y la transferencia de datos.
Los vídeos pueden ocupar cientos de megabytes o incluso varios gigabytes, por lo que alojarlos directamente puede aumentar considerablemente el consumo de recursos del servidor.
Otra opción consiste en utilizar una plataforma especializada y mostrar el vídeo dentro de la página.
Este sistema puede reducir la carga directa sobre el servidor y simplificar la gestión de los archivos audiovisuales.
La elección dependerá del tipo de proyecto, el nivel de control que necesites y la experiencia que quieras ofrecer al usuario.
El vídeo es uno de los recursos más pesados que puede incorporar una página web.
Una fotografía optimizada puede ocupar unos cientos de kilobytes, mientras que un vídeo puede ocupar decenas o cientos de megabytes.
Por este motivo, subir directamente vídeos grandes sin optimizarlos puede perjudicar seriamente el rendimiento de una página.
Antes de publicar un vídeo conviene revisar su resolución, duración, formato y nivel de compresión.
No todos los vídeos necesitan estar disponibles en resolución 4K.
Si el vídeo va a mostrarse dentro de una columna relativamente pequeña, utilizar una resolución excesivamente elevada puede suponer un consumo de datos innecesario.
La resolución debe adaptarse al tamaño al que realmente se mostrará el vídeo y al tipo de contenido.
En muchos proyectos web, una resolución Full HD puede ser más que suficiente para ofrecer una buena calidad visual.
La compresión permite reducir considerablemente el tamaño de un vídeo manteniendo una calidad visual razonable.
El objetivo no debe ser conseguir el archivo más pequeño posible, sino encontrar un equilibrio entre calidad, compatibilidad y peso.
Antes de subir un vídeo conviene asegurarse de que ha sido exportado correctamente y de que no contiene una calidad excesiva para el uso que tendrá en la web.
Al igual que ocurre con las imágenes, el vídeo debe adaptarse a diferentes tamaños de pantalla.
Un vídeo que ocupa una gran parte del ancho de una pantalla de escritorio debe reducirse correctamente en tablet y móvil sin desbordar su contenedor.
La relación de aspecto también debe mantenerse para evitar que la imagen aparezca deformada.
Divi permite controlar diferentes aspectos del diseño responsive para conseguir que el módulo se integre correctamente dentro de la estructura de la página.
La relación de aspecto determina la proporción entre el ancho y la altura del vídeo.
El formato panorámico tradicional suele funcionar bien para vídeos corporativos, tutoriales y presentaciones.
Sin embargo, determinados contenidos creados originalmente para dispositivos móviles pueden utilizar formatos verticales.
Antes de introducir un vídeo en una página conviene comprobar que su proporción es coherente con el espacio disponible.
Los vídeos pueden utilizarse como elemento principal de una página de inicio, especialmente en una sección hero.
Sin embargo, hay que prestar especial atención al rendimiento.
Un vídeo pesado que comienza a cargarse inmediatamente puede aumentar considerablemente la cantidad de datos necesarios para mostrar la página inicial.
Por este motivo, en muchos casos puede ser preferible mostrar inicialmente una imagen de portada y cargar el vídeo cuando el usuario decide reproducirlo.
La imagen de portada permite mostrar una representación visual del vídeo antes de iniciar la reproducción.
Una buena miniatura puede ayudar al usuario a comprender rápidamente qué contenido encontrará en el vídeo y, al mismo tiempo, evitar una carga innecesaria hasta que exista intención de reproducción.
La imagen utilizada debería ser relevante, de buena calidad y coherente con el diseño de la página.
La reproducción automática puede resultar atractiva en determinados diseños, pero debe utilizarse con mucho cuidado.
Un vídeo que comienza a reproducirse sin que el usuario lo haya solicitado puede consumir datos, generar ruido y resultar molesto, especialmente en dispositivos móviles.
Cuando se utiliza autoplay, conviene analizar cuidadosamente el contexto y asegurarse de que la experiencia sigue siendo adecuada para el usuario.
Los controles permiten al usuario realizar acciones como reproducir, pausar, avanzar, retroceder o modificar el volumen.
La disponibilidad de estos controles depende de cómo se haya integrado el vídeo.
En contenidos donde el usuario debe decidir cuándo reproducir el vídeo, ofrecer controles claros es fundamental.
Un vídeo debe aportar valor y no convertirse simplemente en un elemento decorativo.
Antes de incluirlo, conviene preguntarse qué información proporciona y si realmente mejora la experiencia respecto a utilizar una imagen o un texto.
Un vídeo puede ser especialmente útil cuando necesitamos mostrar un proceso, explicar una interacción o transmitir una experiencia que sería difícil describir únicamente mediante texto.
En muchos casos, el vídeo funciona mejor cuando acompaña a un contenido textual.
Por ejemplo, una página puede explicar las características de un servicio mediante texto y utilizar un vídeo para mostrar visualmente cómo funciona.
Esto permite que cada usuario elija el formato que le resulte más cómodo.
Además, el contenido textual facilita que la información principal siga siendo accesible incluso si el usuario no puede o no quiere reproducir el vídeo.
La accesibilidad debe tenerse en cuenta también al incorporar contenido audiovisual.
Cuando el vídeo contiene información hablada importante, resulta recomendable proporcionar subtítulos o una alternativa textual adecuada.
Los subtítulos permiten que las personas que no pueden escuchar el audio comprendan el contenido y también son útiles en situaciones donde el usuario está navegando sin sonido.
Si el vídeo transmite información esencial para comprender una página, esa información no debería estar disponible exclusivamente dentro del vídeo.
Los vídeos pueden contribuir a mejorar la experiencia y complementar el contenido de una página, pero no deben utilizarse como sustituto de una estructura textual adecuada.
Cuando un vídeo es relevante para una página, conviene acompañarlo de un título descriptivo y contenido que explique qué puede encontrar el usuario.
También es importante utilizar una miniatura adecuada y proporcionar la información necesaria para que los buscadores puedan comprender el contexto del vídeo cuando corresponda.
El impacto de un vídeo sobre el rendimiento puede ser mucho mayor que el de una imagen.
Antes de incorporar un vídeo conviene analizar:
El objetivo debe ser evitar que el vídeo interfiera con la carga del contenido principal.
La carga diferida permite retrasar determinados recursos hasta que realmente son necesarios.
En vídeos situados más abajo en una página, esta estrategia puede reducir la cantidad de recursos que deben cargarse inicialmente.
En cambio, un vídeo situado en la parte superior debe analizarse de forma diferente, especialmente si forma parte del contenido principal visible al entrar en la página.
La optimización debe adaptarse siempre a la posición y función del vídeo.
En una landing page, el vídeo puede utilizarse para explicar una propuesta, mostrar un producto o reforzar una llamada a la acción.
Una estructura habitual puede ser:
En este contexto, el vídeo debe tener una función concreta dentro del recorrido del usuario.
Un vídeo puede ayudar a resolver dudas, explicar características complejas o mostrar un producto en funcionamiento.
Esto puede ser especialmente útil cuando el usuario necesita información adicional antes de realizar una acción.
Sin embargo, el vídeo no debe convertirse en una barrera para acceder a la información. Si un usuario no quiere reproducirlo, la página debería seguir proporcionando la información esencial mediante otros elementos.
Divi permite integrar el vídeo dentro de diferentes composiciones visuales.
Puede colocarse a ancho completo, dentro de una columna, junto a un bloque de texto o dentro de una sección especialmente diseñada para contenido audiovisual.
El tratamiento visual debe mantener la coherencia con el resto del sitio.
Por ejemplo, si las imágenes del proyecto utilizan esquinas redondeadas y sombras sutiles, el vídeo puede seguir el mismo lenguaje visual.
Los ajustes visuales de Divi permiten aplicar bordes, radios y sombras al módulo de vídeo.
Estos recursos pueden ayudar a integrarlo dentro del diseño, pero deben utilizarse con moderación.
Un vídeo con demasiados efectos puede parecer desconectado del resto de la interfaz.
Si una web utiliza vídeos de forma recurrente, puede resultar útil establecer un estilo común.
Por ejemplo, diferentes vídeos pueden compartir el mismo radio de esquinas, sombra, separación respecto al contenido y tratamiento visual.
Los Presets de Divi 5 permiten convertir estas configuraciones repetitivas en estilos reutilizables.
De esta manera, el vídeo pasa a formar parte del sistema de diseño general del proyecto.
Los archivos de vídeo pueden consumir una cantidad importante de almacenamiento y ancho de banda. Utilizar archivos sin optimizar puede perjudicar considerablemente el rendimiento.
La reproducción automática puede resultar molesta y consumir recursos innecesariamente.
Un vídeo correctamente dimensionado en escritorio puede generar problemas en pantallas pequeñas si no se revisa su comportamiento responsive.
La información esencial de una página no debería estar disponible exclusivamente dentro de un contenido audiovisual.
Los subtítulos mejoran la accesibilidad y permiten consumir el contenido en situaciones donde el audio no está disponible.
Un vídeo consume muchos más recursos que una imagen estática. Si no aporta información o valor real, puede ser preferible utilizar una alternativa más ligera.
El módulo Vídeo de Divi 5 permite incorporar contenido audiovisual de forma integrada dentro del diseño de una página. Sus posibilidades son especialmente interesantes para tutoriales, demostraciones, presentaciones, portfolios y páginas orientadas a conversión.
Sin embargo, el vídeo requiere una planificación mayor que otros elementos debido a su impacto sobre el rendimiento. Es necesario controlar peso, resolución, formato, carga, responsive, accesibilidad y experiencia de usuario.
La mejor práctica consiste en utilizar vídeo cuando realmente mejora la comprensión o la experiencia del visitante y optimizarlo para que no se convierta en un obstáculo para la velocidad de la página.
Cuando se integra correctamente dentro del diseño y se combina con texto, imágenes y llamadas a la acción, el vídeo puede convertirse en uno de los recursos más efectivos para comunicar información en una web creada con Divi 5.
Las llamadas a la acción, conocidas habitualmente como CTA (Call To Action), son elementos diseñados para indicar al usuario qué acción puede realizar a continuación dentro de una página web.
Una llamada a la acción puede utilizarse para conseguir una venta, solicitar información, descargar un recurso, reservar una cita, contactar con una empresa o simplemente continuar navegando hacia otra parte del sitio.
En Divi 5, las llamadas a la acción pueden construirse mediante diferentes módulos y combinaciones de elementos. El objetivo no es simplemente colocar un botón, sino crear un punto dentro de la página que facilite al usuario tomar una decisión.
Una llamada a la acción es un elemento que invita explícitamente al usuario a realizar una acción.
Algunos ejemplos habituales son:
La acción debe estar relacionada con el objetivo de la página y con el momento del recorrido en el que aparece.
Uno de los errores más habituales es considerar que una llamada a la acción es simplemente un botón.
Un botón puede ser el elemento principal de una CTA, pero una llamada a la acción puede estar formada por varios elementos.
Por ejemplo, una sección puede incluir:
El conjunto funciona como una llamada a la acción porque proporciona contexto y conduce al usuario hacia una acción concreta.
Antes de diseñar una llamada a la acción es importante definir qué queremos que haga el usuario.
Una página puede tener diferentes objetivos, pero cada CTA debería tener una función clara.
Por ejemplo, una página de servicios puede tener como objetivo principal que el usuario solicite un presupuesto. En ese caso, una CTA como Solicitar presupuesto será más clara que un botón genérico como Haz clic aquí.
El texto del botón debe explicar de forma clara qué ocurrirá cuando el usuario haga clic.
Algunos textos habituales son:
Es preferible utilizar textos específicos antes que expresiones genéricas.
Por ejemplo, Ver planes y precios proporciona más información que Más información.
Una CTA debe destacar dentro de la composición, pero destacar no significa necesariamente utilizar colores llamativos o tamaños excesivos.
La jerarquía visual puede conseguirse mediante:
El usuario debe poder identificar rápidamente cuál es la acción principal de una sección.
Una página puede tener una acción principal y otras acciones secundarias.
Por ejemplo, una página de servicios podría utilizar:
La diferencia visual entre ambas acciones ayuda a establecer una jerarquía.
Si todos los botones tienen exactamente el mismo peso visual, el usuario puede tener dificultades para identificar cuál es la acción más importante.
El color es uno de los recursos más utilizados para destacar botones y llamadas a la acción.
Sin embargo, no existe un color universal que convierta mejor en todos los sitios web.
Lo importante es conseguir suficiente contraste respecto al fondo y mantener la coherencia con la identidad visual del proyecto.
Si un sitio utiliza un color corporativo como principal, ese color puede utilizarse para las acciones importantes siempre que proporcione suficiente contraste y no se confunda con otros elementos.
La posición de una llamada a la acción puede influir en su visibilidad.
Una CTA puede aparecer:
La posición adecuada dependerá del contexto y del nivel de información que necesita el usuario antes de tomar la decisión.
En muchas páginas comerciales, la primera llamada a la acción aparece dentro de la sección hero.
El usuario puede encontrar:
Esta estructura permite comunicar rápidamente qué ofrece la empresa y cuál es el siguiente paso recomendado.
Cuando una página explica un servicio, puede ser recomendable colocar una llamada a la acción inmediatamente después de presentar sus beneficios.
En ese momento el usuario ya ha recibido información suficiente para comprender la propuesta y puede estar preparado para avanzar.
Por ejemplo:
¿Necesitas una página web profesional?
Solicita presupuesto sin compromiso.
La CTA aparece como continuación natural de la información anterior.
Una página no mejora necesariamente por tener muchos botones.
Si cada bloque utiliza una llamada a la acción diferente, el usuario puede recibir demasiadas instrucciones y perder de vista el objetivo principal.
Es preferible establecer una jerarquía clara y repetir estratégicamente la acción principal cuando sea necesario.
Repetir una llamada a la acción no significa necesariamente saturar la página.
En páginas largas puede tener sentido ofrecer varias oportunidades para realizar la acción principal.
Por ejemplo, una landing page extensa puede incluir una CTA al principio, otra después de explicar los beneficios y otra al final.
La clave es que cada aparición se encuentre en un punto lógico del recorrido del usuario.
En Divi 5 puedes controlar numerosos aspectos visuales del botón utilizado como CTA.
Entre ellos se encuentran:
Estos controles permiten crear botones coherentes con el sistema visual del sitio.
El espacio que rodea a una llamada a la acción es tan importante como el propio botón.
Si el botón está demasiado cerca de otros elementos, puede perder importancia visual.
Un margen adecuado permite separarlo del contenido anterior y posterior y facilita su identificación.
Una llamada a la acción puede cambiar visualmente cuando el usuario coloca el cursor sobre ella.
Este comportamiento, conocido como hover, proporciona una señal visual de que el elemento es interactivo.
El cambio debe ser perceptible pero sutil. No es necesario utilizar efectos excesivamente llamativos.
En dispositivos táctiles no existe el mismo comportamiento de hover que en un ordenador, por lo que el botón debe seguir siendo perfectamente comprensible sin depender de este efecto.
Los botones deben tener un tamaño suficiente para que puedan utilizarse cómodamente.
Esto es especialmente importante en dispositivos móviles, donde el usuario interactúa con los dedos.
Un botón demasiado pequeño puede provocar errores de interacción y empeorar la experiencia.
Una llamada a la acción debe revisarse en diferentes tamaños de pantalla.
En escritorio puede funcionar correctamente un botón colocado junto a otro elemento, mientras que en móvil puede ser necesario colocarlo en una posición diferente o aumentar su tamaño.
Divi permite utilizar ajustes específicos para diferentes dispositivos, por lo que es posible adaptar la presentación de la CTA sin tener que crear una versión completamente independiente.
En determinados diseños puede ser útil utilizar botones más anchos en dispositivos móviles.
Esto facilita la interacción táctil y proporciona una zona de clic más cómoda.
Sin embargo, el botón debe mantener márgenes laterales adecuados y no ocupar innecesariamente todo el ancho de la pantalla.
Las llamadas a la acción deben ser accesibles para todos los usuarios.
El texto del botón debe ser comprensible y no depender exclusivamente del color para transmitir su significado.
También es importante mantener un contraste suficiente entre el texto y el fondo y proporcionar un área de interacción adecuada.
Los textos genéricos como Haz clic aquí suelen ser menos descriptivos que acciones concretas como Descargar guía de Divi 5.
Una llamada a la acción facilita el paso entre la intención del usuario y la acción que queremos que realice.
Sin embargo, una CTA por sí sola no garantiza una conversión.
Su efectividad depende también de factores como:
Por este motivo, diseñar una CTA debe formar parte de una estrategia global de la página.
No todas las llamadas a la acción tienen como objetivo conseguir una venta inmediata.
Algunas buscan conseguir una acción intermedia, conocida como microconversión.
Por ejemplo:
Estas acciones pueden formar parte del recorrido que finalmente conduce a una conversión principal.
Una buena llamada a la acción debe estar relacionada con el contenido que la precede.
Si acabamos de explicar un servicio de diseño web, una CTA como Solicitar presupuesto resulta coherente.
En cambio, una llamada a la acción que no guarda relación con el contenido puede generar confusión.
La CTA debe aparecer como una continuación natural del argumento de la página.
Antes de realizar determinadas acciones, el usuario puede necesitar señales de confianza.
Una CTA puede acompañarse de pequeños elementos que reduzcan la fricción, como:
Estas indicaciones deben ser reales y utilizarse únicamente cuando correspondan al servicio ofrecido.
En un proyecto profesional es recomendable definir un sistema de llamadas a la acción en lugar de diseñar cada botón de forma independiente.
Por ejemplo, puedes establecer:
De esta forma, el usuario aprende visualmente qué significa cada tipo de elemento interactivo.
Los Presets de Divi 5 resultan especialmente útiles para este objetivo.
En lugar de configurar manualmente cada botón, puedes crear un preset para la CTA principal y reutilizarlo en diferentes páginas.
Si posteriormente modificas el diseño del preset, podrás mantener una apariencia coherente en todos los elementos que utilicen ese estilo.
Esto es especialmente importante en proyectos grandes y en trabajos de agencia donde se crean muchas páginas con estructuras similares.
Expresiones como Haz clic aquí no explican claramente qué sucederá después del clic.
Una página llena de llamadas a la acción puede generar confusión y reducir la jerarquía visual.
Si todos los botones tienen exactamente el mismo peso visual, resulta más difícil identificar la acción prioritaria.
Una CTA correctamente diseñada para escritorio puede resultar incómoda en una pantalla táctil si no se adapta correctamente.
Un botón debe poder identificarse claramente respecto al fondo y al resto de elementos.
El botón debe formar parte de un recorrido lógico y estar relacionado con el contenido que lo rodea.
Las llamadas a la acción son una parte fundamental del diseño de una página web porque ayudan a convertir la navegación del usuario en acciones concretas.
En Divi 5, su diseño puede controlarse mediante diferentes módulos y opciones visuales, pero el aspecto más importante no es simplemente conseguir un botón atractivo. La CTA debe tener un objetivo claro, un texto descriptivo, una jerarquía adecuada y una buena adaptación a todos los dispositivos.
Cuando las llamadas a la acción se integran dentro de un sistema de diseño basado en Presets, además de mejorar la experiencia del usuario se consigue una mayor coherencia y eficiencia en el desarrollo del sitio.
El módulo Separador de Divi 5 permite introducir una línea u otro recurso visual destinado principalmente a dividir diferentes bloques de contenido. Aunque se trata de un elemento sencillo, utilizado correctamente puede mejorar la estructura visual de una página y ayudar al usuario a identificar diferentes áreas de contenido.
El separador no debe utilizarse simplemente para llenar espacios. Su función principal es establecer una división visual entre elementos que necesitan cierta separación, especialmente cuando esa división aporta información sobre la estructura de la página.
El módulo Separador permite crear una línea visual dentro de una página construida con Divi 5.
Puede utilizarse para dividir diferentes bloques, marcar cambios de contenido o añadir un elemento decorativo dentro de una composición.
Algunos usos habituales son:
Una línea horizontal puede ayudar al usuario a interpretar la estructura de una página.
Por ejemplo, en una página con diferentes bloques de información, un separador puede marcar claramente dónde termina una sección y comienza otra.
Esto puede ser especialmente útil cuando los bloques tienen un diseño similar y necesitan una señal visual adicional que indique su separación.
No todos los separadores tienen una función estructural.
También pueden utilizarse como elementos decorativos para reforzar el lenguaje visual de un diseño.
Por ejemplo, una línea corta situada debajo de un título puede funcionar como recurso gráfico que aporta personalidad a la composición.
En este caso, el separador no necesariamente divide dos bloques de contenido, sino que forma parte de la identidad visual.
Para añadir un separador en Divi 5:
Una vez colocado, el separador puede integrarse dentro de la estructura de la sección y combinarse con otros módulos.
El aspecto de la línea debe adaptarse al diseño general del sitio.
Dependiendo de la configuración utilizada, podemos trabajar con diferentes grosores, estilos y colores.
Las líneas finas suelen funcionar bien en diseños minimalistas, mientras que una línea más gruesa puede utilizarse cuando el recurso tiene un protagonismo visual mayor.
La elección debe realizarse siempre teniendo en cuenta el resto de elementos de la página.
El grosor modifica considerablemente la percepción visual de la línea.
Un separador muy fino puede funcionar como una división sutil entre contenidos.
Un separador más grueso adquiere mayor presencia y puede convertirse en un elemento gráfico dentro de la composición.
En la mayoría de interfaces, no es necesario utilizar líneas excesivamente gruesas para conseguir una separación efectiva.
Un separador no tiene por qué ocupar todo el ancho disponible.
Una línea corta puede funcionar especialmente bien como elemento decorativo asociado a un título.
Por ejemplo, podemos colocar un pequeño separador debajo de un encabezado para reforzar visualmente el inicio de una sección.
En cambio, una línea de mayor longitud puede utilizarse para dividir bloques completos de contenido.
Un separador que ocupa todo el ancho de su contenedor puede ser útil para marcar una división clara entre diferentes bloques.
Es habitual utilizar este tipo de separador en listas, tablas, contenidos editoriales o composiciones donde necesitamos una línea continua.
Su uso debe ser moderado para evitar que la página parezca excesivamente fragmentada.
Los separadores cortos son frecuentes en diseños corporativos y páginas de servicios.
Pueden colocarse debajo de títulos o entre diferentes elementos para reforzar la identidad visual.
Por ejemplo:
Este patrón permite crear una señal visual sencilla que puede repetirse en diferentes secciones.
El separador puede ayudar a establecer una jerarquía entre diferentes bloques.
Sin embargo, no debe utilizarse para sustituir una estructura lógica de encabezados.
Un H2 o un H3 proporciona información semántica sobre el contenido, mientras que un separador únicamente proporciona una señal visual.
Por este motivo, primero debe construirse correctamente la estructura del contenido y después utilizar separadores cuando aporten valor visual.
Un separador no sustituye al espacio.
Cuando colocamos una línea entre dos bloques, normalmente también necesitamos establecer una separación adecuada antes y después de ella.
Si el separador está demasiado cerca de los contenidos, puede parecer pegado a uno de ellos.
Si existe demasiado espacio, puede parecer desconectado del contenido.
La combinación de línea + espacio debe considerarse como un único recurso visual.
Un separador puede utilizarse para dividir diferentes partes de una misma sección.
Por ejemplo, una sección de servicios podría contener:
En este caso, la línea puede ayudar a distinguir la introducción de la información adicional.
También pueden utilizarse para marcar el cambio entre diferentes áreas de una página.
Sin embargo, cuando existe una separación clara mediante fondos, colores, padding o cambios de composición, añadir otra línea puede resultar innecesario.
El diseño debe evitar utilizar varios recursos para transmitir exactamente la misma información.
En diseños minimalistas, los separadores pueden ser especialmente útiles porque permiten organizar el contenido sin recurrir a grandes elementos decorativos.
Una línea fina y discreta puede proporcionar suficiente estructura sin competir con los elementos principales.
En este tipo de diseño, el control del grosor, longitud y espacio alrededor de la línea es especialmente importante.
En páginas corporativas, un separador puede utilizarse como parte del lenguaje visual de la marca.
Puede adoptar el color corporativo o utilizar una variante más discreta para mantener la jerarquía.
Si se utiliza de forma repetida, conviene mantener siempre los mismos criterios de diseño.
Los separadores también deben revisarse en diferentes tamaños de pantalla.
Una línea que funciona correctamente en escritorio puede resultar demasiado larga o demasiado prominente en móvil.
Divi permite utilizar ajustes específicos para diferentes dispositivos cuando sea necesario.
En la mayoría de los casos, una línea sencilla puede adaptarse automáticamente al ancho disponible, pero siempre conviene comprobar visualmente el resultado.
Un separador puramente decorativo no debe convertirse en un elemento imprescindible para comprender el contenido.
La estructura semántica de la página debe seguir siendo comprensible aunque eliminemos las líneas decorativas.
Esto es especialmente importante porque diferentes usuarios pueden experimentar la página de maneras distintas.
El separador debe reforzar la estructura visual, no ser el único recurso que indique cómo está organizada la información.
El separador no tiene un valor SEO directo significativo.
Su función es principalmente visual y relacionada con la experiencia de usuario.
Por este motivo, no debemos utilizar separadores pensando que mejorarán por sí mismos el posicionamiento de una página.
El SEO dependerá principalmente de aspectos como la calidad del contenido, la estructura semántica, la relevancia, la experiencia de usuario, el rendimiento y otros factores técnicos.
En determinados diseños, una línea puede conseguirse utilizando un borde en lugar del módulo Separador.
Por ejemplo, una tarjeta puede utilizar un borde inferior para dividir visualmente su contenido.
En estos casos, el borde puede ser más apropiado porque forma parte del propio elemento.
El módulo Separador tiene más sentido cuando la línea debe funcionar como un elemento independiente dentro de la estructura.
El Espaciador y el Separador tienen funciones diferentes.
El espaciador crea espacio vacío, mientras que el separador introduce una señal visual que divide o decora.
En ocasiones pueden utilizarse conjuntamente:
Esta combinación permite controlar tanto la posición de la línea como la distancia respecto al contenido.
Los separadores pueden utilizarse para dividir elementos repetitivos, aunque no siempre son necesarios.
Por ejemplo, una lista de servicios puede utilizar líneas sutiles entre cada elemento para facilitar la identificación de los diferentes bloques.
Si los elementos ya están suficientemente separados mediante espacio, añadir líneas puede generar un resultado visual demasiado cargado.
Cuando un separador forma parte de la identidad visual de un sitio, puede ser interesante establecer un estilo coherente para todos los separadores utilizados en el proyecto.
Por ejemplo, podemos definir una combinación concreta de color, grosor y longitud para los separadores decorativos utilizados debajo de los encabezados.
De esta forma, las diferentes páginas mantendrán un lenguaje visual común.
Si cada bloque de una página está separado por una línea, el diseño puede resultar demasiado fragmentado.
Un separador excesivamente grueso puede competir visualmente con los títulos y otros elementos importantes.
La línea necesita una separación adecuada respecto al contenido que divide.
Si el fondo, el espacio o la estructura ya separan correctamente los bloques, añadir otra línea puede resultar redundante.
Una línea no sustituye a los encabezados ni a una organización lógica del contenido.
Si cada separador de una web tiene un diseño diferente, puede perderse la sensación de unidad visual.
El módulo Separador de Divi 5 permite introducir líneas y divisiones visuales que ayudan a organizar el contenido y reforzar el diseño de una página.
Aunque se trata de un módulo sencillo, su utilización debe responder a una finalidad concreta. Un buen separador puede mejorar la jerarquía y facilitar la lectura, mientras que un exceso de líneas puede hacer que la página resulte fragmentada y visualmente pesada.
La clave está en combinar correctamente separadores, espacios, estructura y jerarquía tipográfica para conseguir una composición equilibrada.
Cuando los separadores forman parte de un sistema visual coherente, pueden convertirse en un recurso sencillo pero efectivo para mantener la identidad y consistencia de un sitio creado con Divi 5.
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